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CRISIS POLÍTICA EN ITALIA

Mattarella consulta a los partidos: entre el voto inmediato y la hipótesis del Gobierno PD-M5S

Tras la dimisión del Primer Ministro Giuseppe Conte, el presidente de la República, Sergio Mattarella, tiene la tarea de verificar la posibilidad de formar un gobierno apoyado por una mayoría parlamentaria antes de considerar la disolución de las cámaras y convocar elecciones parlamentarias por adelantado, cerrando la 18ª legislatura al cabo de unos 20 meses.

Jueves 22 de agosto | 11:46

Foto: LVDL

Ayer Mattarella escuchó a los presidentes de la Cámara y del Senado, al grupo mixto y a LEU; hoy es el turno de los "grandes" en este orden: Fratelli d’Italia (derecha “post-fascista”), Partido Democrático, Forza Italia, La Liga y el Movimiento 5 Estrellas. El presidente ya ha anunciado que exige una fórmula de gobierno para el próximo lunes, sin pasar por mandatos exploratorios que alarguen los tiempos de la crisis y excluyendo la hipótesis de los gobiernos "institucionales". Ante esta ventana de tiempo tan limitada, el PD y el M5S se han mostrado lo más abiertos posible para explorar todas las posibilidades antes de satisfacer a la Liga y renunciar a la ronda electoral en el otoño. Mientras que el M5S en su conjunto ya había evitado atacar al PD en el Senado -el "deporte nacional" de los “grillistas” desde su nacimiento como partido-, hay muchas voces de parlamentarios individuales del M5S dispuestos a no arriesgar sus escaños en las próximas elecciones, como la senadora Elena Fattori: "Si hemos logrado mantener un gobierno apoyado por Salvini y Siri, también podemos hacerlo" para estar en un gobierno con el PD como miembro.

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Por parte del PD, Zingaretti ya ha empezado a poner en juego entrevistas y declaraciones: no a un Conte bis, no a Zingaretti como secretario -presidente de regiones-presidente del consejo-, sí a un ministro Di Maio, no a un gobierno temporal - gobierno hasta 2023 o nada. Si bien es poco probable que Conte sea confirmado como Primer Ministro en tal escenario, también es poco probable que un gobierno improvisado del PD-M5S pueda hacer mucho más que asegurar a los parlamentarios actuales que puede "llegar al panettone" antes de ir a las elecciones, incluso si la tentación por parte del PD de durar hasta por lo menos 2022, el año de la elección del presidente de la República, existe. En este sentido, Zingaretti propuso cinco puntos de línea general sobre los que ponerse de acuerdo: "adhesión leal a la Unión Europea; pleno reconocimiento de la democracia representativa, partiendo de la centralidad del parlamento; desarrollo basado en la sostenibilidad medioambiental; cambio en la gestión de los flujos migratorios, con pleno protagonismo de Europa; conversión de las recetas económicas y sociales, en una clave redistributiva, que abra una temporada de inversiones". Un "clásico" recetario social-liberal que promete reformas y progreso para todos, para prepararse a implementar sólo aquellas políticas que favorecen a los capitalistas y sus inversiones en detrimento de la clase obrera.

En el momento en que este artículo sale a la luz, Zingaretti acaba de publicar su declaración post-conferencia con Mattarella, declarando:

“Hemos expresado al presidente de la República nuestra voluntad de verificar las diferentes formaciones mayoritarias y el inicio de una nueva fase política y de gobierno en señal de discontinuidad política y programática. No un gobierno a cualquier precio: necesitamos un gobierno de giro, una alternativa a la derecha, con un nuevo y sólido programa, una amplia base parlamentaria y devolver la esperanza a los italianos. Si estas condiciones no existen, todo por verificar, el resultado natural de la crisis son nuevas elecciones anticipadas para las que el PD está preparado.”

Además del frente progubernamental, está el Grupo Mixto (compuesto esencialmente por ex-Forza Italia, SVP y ex-grillinos) y Liberi e Uuguali (LeU), el grupo liderado por Pietro Grasso, quien ayer declaró por voz del líder del grupo en la Cámara, Federico Fornaro:

"Hemos reiterado nuestra falta de voluntad de utilizar soluciones de amortiguación simplemente para contrarrestar el voto anticipado y nuestra voluntad de hacer una contribución a un gobierno político de viraje que de una señal de cambio que el país necesita".

Se trataría de entender qué tipo de "giro”, quizás de "izquierda", podría implementar un gobierno del principal partido del capital financiero, el PD, con el partido que gobernó en el último año y medio.

Al contrario, Fratelli d’Italia confirma, a través de su líder, Giorgia Meloni, su presión para elecciones de inmediato, ya ida al “colle” (el palacio presidencial), que se produjo en otro llamado de equilibrista, para una antigua militante del MSI fascista, apelando a la Constitución.

“No respeto a un gobierno que nace sin el consentimiento del pueblo. No creo que nuestros padres constituyentes quisieran decir que se podría hacer un gobierno con gente que se iría a casa si uno fuera a votar. La voluntad de los italianos es clara. Quieren un gobierno estable. En todas las últimas elecciones, ganó el centro-derecha. Si votásemos, tendríamos un gobierno cohesionado que duraría cinco años. Todo lo demás está destinado a durar unos meses. Hemos pedido al presidente Mattarella que disuelva la Cámara Baja y vaya a las elecciones anticipadas. O debemos ofrecer un mandato exploratorio a un miembro del centro-derecha que mejor represente la voluntad del pueblo. En cambio, aquí consideramos hipótesis de gobiernos que abren puertos e inventan activos. Los italianos quieren un gobierno estable y sólo el voto puede darlo.”

Sin embargo, Meloni tiene razón al decir que las últimas elecciones locales y las últimas encuestas de los últimos meses prevén una clara victoria para el centro-derecha si se celebran junto con las elecciones de otoño. El problema es acordar la plena recreación de una alianza electoral con el mismo rostro que en marzo de 2018, pero con un cuerpo político muy diferente, con una Liga preponderante y poco poder de negociación para sus aliados.

"He oído a Salvini -respondió a una pregunta- y creo que si fuéramos a la votación habría un equipo formado por la FdI y la Liga ciertamente, veremos lo que hace FI, y ciertamente ya sería mayoría.”

Queda por ver cómo se posicionarán Forza Italia y M5S en el día de las consultas: mientras escribimos, la delegación de FI compuesta por Berlusconi, Tajani, Bernini y Gelmini están en Colle; después será el turno de M5S. Sin embargo, está claro que el PD y el M5S están a punto de enfrentarse en un tira y afloja para ver si existen las condiciones para un "punto de inflexión" del gobierno (es decir, con la Liga fuera, más que cualquier otra cosa) y hegemonía del PD.

Traducción: Diego Lotito

* Publicado originalmente en La Voce Delle Lotte







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