×
Red Internacional
La Izquierda Diario

Varios barrios fueron afectados por la falta de servicio. Mientras las empresas exigen nuevos tarifazos, otra vez son los usuarios los afectados por un servicio de mala calidad. ¿Por qué los servicios públicos tienen que estar en manos de empresas que sólo buscan mejorar sus ganancias?

Martes 22 de diciembre de 2020 | 22:00

A solo un día del comienzo del verano en la Argentina, este martes hubo un corte de luz masivo que afectó a varios barrios de la Ciudad de Buenos Aires, más de 350.000 los usuarios afectados.

La empresa Edesur, responsable de brindar el servicio, primero sostuvo que se debió a "una falla en la red de alta tensión" en la Subestación Perito Moreno, y luego afirmó que se trató de “un incendio intencional que afectó líneas de alta tensión”. Más allá de si consideramos o no como válida la explicación de la empresa, lo que no se puede negar son los reiterados cortes de luz como ocurrió a mediados de año en la provincia de Buenos Aires que derivó en una reunión entre el presidente Alberto Fernández y Nicola Melchotti, CEO de Enel, empresa controlante de Edesur.

Edesur es una empresa de distribución del AMBA y tiene entre sus accionistas a Nicolás Caputo (amigo de Macri). El Estado italiano es el principal accionista de Enel. Esta firma participa en todas las etapas: generación, transporte, comercialización y distribución.

Te puede interesar: Luz y gas: lucro capitalista versus derecho esencial

Este martes fue noticia dicha empresa, pero los reiterados cortes corresponden a otras compañías también. Las empresas privatizadas que gestionan los servicios públicos tienen una larga historia de un servicio de mala calidad. ¿Por qué los servicios públicos que son un derecho esencial tienen que estar en manos de empresas que sólo buscan mejorar sus ganancias?

Ganancias para las empresas: tarifazos y baja inversión

Las empresas presionan por nuevos tarifazos, pero el Gobierno informó que hasta marzo se mantienen congeladas las tarifas de luz y de gas. Después llegarán los tarifazos. La decisión de postergar los aumentos correspondió a que no caería muy bien que se emitan facturas más caras en el medio de los cortes de luz que prevé el Gobierno que habrá por una mayor cantidad de usuarios concentrados en el Gran Buenos Aires que no se hayan ido de vacaciones.

Las empresas privatizadas estuvieron entre las ganadoras durante el gobierno de Macri, fueron beneficiadas por los aumentos de tarifas. Durante los primeros tres años del macrismo, entre 2016 y 2018, las empresas distribuidoras de energía subieron las tarifas entre 1.000 y 1.200 %. Y las de gas en 2.000 %. Los salarios no tuvieron ese mismo premio, el poder de compra se desplomó en la era Macri.

En 2019, Macri congeló las tarifas, pero las empresas ya habían amasado fortunas. Entre 2016 y 2018, las principales empresas sumaron U$S 3.525 millones de ganancias.

Las empresas se lamentan de las tarifas congeladas. Pero Edesur en 2019 a pesar de la crisis ganó $12.681 millones, es decir $ 35 millones por día.

La empresa Edenor, hoy en manos de Marcelo Mindlin, está en busca de un comprador. Uno de los interesados en comprarla, confesó a Alejandro Bercovich para Bae Negocios que “ni soñamos con aumentos tarifarios como los del macrismo. Esto es negocio incluso con subas moderadas y tarifa social". Es decir, sigue siendo rentable para los empresarios.

Por su parte, el deterioro del servicio no es casual. La empresa Edesur disminuyó este año la inversión como publica en su página web. En los primeros nueve meses del año las inversiones alcanzaron los $ 6.219 millones, un 44 % menos que en el mismo período de 2019. Según la compañía, la reducción se debe a “la menor caja disponible por el congelamiento tarifario y por limitaciones impuestas por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) durante la cuarentena”. De ser así, ¿por qué el servicio no mejoró durante el Gobierno de Macri que hubo grandes tarifazos? Los cortes de luz siguieron.

Basta de lucrar con los servicios públicos

Alberto Fernández prometió en la campaña electoral que pesificaría las tarifas que Macri dolarizó. Sin embargo, las tarifas siguen dolarizadas. También el Gobierno archivó lo que proponía cuando estaba en la oposición. En 2018 el peronismo impulsó en el Congreso Nacional un proyecto para retrotraer las tarifas de agua, gas y luz a noviembre de 2017 y sugería una actualización según el Coeficiente de Variación Salarial para los usuarios residenciales. Esto tampoco sucedió, ahora se debate un nuevo tarifazo para el año próximo.

Te puede interesar: De Alfonsín a Macri, los servicios públicos convertidos en negocio

¿Quiénes siguen ganando? Las empresas privatizadas. El kirchnerismo mantuvo el esquema privatizador del menemismo y subsidió a las empresas. El macrismo dolarizó las tarifas y avaló incrementos siderales. Ahora Fernández negocia un nuevo aumento de tarifas que impactarán en el bolsillo de los trabajadores y los sectores populares.

Los servicios públicos son un derecho esencial para el pueblo trabajador. No pueden quedar en manos de empresas que sólo buscan aumentar sus ganancias. Para terminar con el negocio de las privatizadas es necesario la estatización sin pago del sistema energético nacional, es decir de todas las etapas productivas: desde la extracción de los recursos, la generación, el transporte hasta la distribución a los usuarios. El sistema energético nacional tiene que estar bajo gestión y control de los trabajadores, además, debe comprender la participación de comités de usuarios populares.

Te puede interesar: Sigue el congelamiento de tarifas: ¿la pesificación y el fin de las privatizaciones para cuándo?




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias