Política

ENTREVISTA

Mariana Gené: “Macri logró que no se rompiera Cambiemos, que no es poco viendo la historia de las coaliciones”

La autora de La rosca política habló con La Izquierda Diario sobre las tensiones que recorren al actual armado opositor. Una mirada sobre las tensiones que cruzaron a Cambiemos en el Gobierno y la relación con el gran empresariado.

Eduardo Castilla

@castillaeduardo

Miércoles 2 de septiembre de 2020 | 20:50

Foto: gentileza de la entrevistada.

Mariana Gené es Doctora en Ciencias Sociales por la UBA y L’Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS) de París. Es también investigadora asistente del Conicet. Es autora de La rosca política, publicado en 2019 por Siglo XXI.

Apuntando a analizar la enorme rosca política que cruza el escenario nacional, La Izquierda Diario habló con ella. Acá las preguntas y sus conclusiones.

Hablemos de Juntos por el Cambio. Recientemente, en El Dipló, escribiste que más allá de las tensiones públicas, hay muchos elementos que hacen a la coalición beneficiosa para sus integrantes. ¿Cómo ves esa situación en un marco de profundización de la crisis social y económica? ¿Juntos por el Cambio tiene alguna solidez más estructural que una a quienes están en puestos de poder y quienes están en el llano?

  •  Vamos a seguir viendo tensiones y disputas al interior de Juntos por el Cambio. Esa disparidad entre los que están en la gestión y los que están en el llano la incrementa. Ya las había cuando eran Gobierno y, tras perder las elecciones nacionales en 2019, muchas de esas tensiones y enfrentamientos tienen más espacio para desarrollarse.

    Pero también hay un interés estructural de todas las partes en permanecer unidas. Yo creo que todos los actores son conscientes de que juntos tienen muchas chances y separados tienen muy pocas.

    Me parece que si la crisis social y política se profundiza, lejos de que eso signifique más división, puede alentarlos a abroquelarse un poco más. Pero todo eso está por verse. Porque también es cierto que las disputas entre los distintos partidos y también entre los distintos liderazgos al interior del PRO, sobre todo, pueden acrecentarse.

    Escribiste sobre la importancia de los armadores políticos. Hablando de Juntos por el Cambio ¿Cómo funcionan hoy los armadores políticos en el llano? ¿Quiénes cumplen ese papel en este momento? ¿Cómo es armar un nuevo proyecto después de haber pasado por el poder y ser derrotado? ¿Ves semejanzas con lo que fue el primer armado de Cambiemos, en 2015?

  •  Buena pregunta. Cómo funcionan hoy los armadores políticos en el llano y cómo se puede armar un nuevo proyecto después de haber pasado por el poder. Por lo pronto, de los operadores que están en el llano….uno podría pensar sobre todo en Emilio Monzó, que está armando mucho en las distintas secciones de la Provincia de Buenos Aires. Por ahora es uno de los pocos que sacó los pies del plato de Juntos por el Cambio. Los sacó relativamente, por supuesto. Y lo más probable es que todo ese armado vuelva a confluir con Juntos por el Cambio.

    El actual es muy distinto al armado que hubo antes de 2015. Ese armado suponía ir a conseguir alianzas que hoy ya existen. Diría que hoy el trabajo político es menos para crear ese armado que para limar asperezas entre los socios de la coalición.

    Asperezas que fueron importantes. El Gobierno de Mauricio Macri logró hasta el final que no se rompiera la coalición, que no es poco si vemos la historia de las coaliciones en Argentina, si vemos lo que pasó con la Alianza, que era un fantasma que pesaba, por supuesto, sobre el Gobierno de Cambiemos y sobre el radicalismo.

    No se rompió cuando hubo tensiones muy fuertes, desde el principio del Gobierno pero sobre todo, con la crisis económica y la vuelta al Fondo. Ahí realmente había distintas perspectivas de como encarar la crisis. Y la mesa chica del PRO dejó muy afuera a sus socios.

    ...para una gran parte del empresariado, el Gobierno de Macri representó una desilusión. Fue una apuesta y después su desempeño fue una gran desilusión

    También en la relación con la clases medias y su núcleo duro de votantes, hubo criterios discordantes entre el PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica. Todo se ordenó como tras la mirada de la mesa chica de Macri y sus allegados.

    Eso en el Gobierno se ordenó acallando los conflictos. Ahora muchos de esos actores reclaman su lugar en la mesa. Yo diría que eso es más desafiante para Juntos por el Cambio que ir a buscar ese armado político que había que hacer en 2015.

    Quienes cumplen la función de armadores siguen siendo, en muchos casos, quienes tienen cierto linaje peronista, cierto punto de partida en el peronismo. Como Emilio Monzó, Ritondo, Diego Santilli en la Capital.

    ¿Cómo es la rosca con el poder económico? O sea, con los grandes empresarios. ¿En este terreno, cómo funcionan los operadores de las distintas fuerzas políticas? ¿Cómo se tejen esas relaciones?

  •  Los armadores políticos tienden puentes no solo con los propios participantes del mundo político, sino que también negocian con otros actores,con el movimiento sindical, con los actores sociales y por supuesto con los actores económicos de más peso.

    Las distintas fuerzas políticas tienen operadores, armadores o referentes que pueden tender puentes con el poder económico. Como por ejemplo lo era Alberto Fernández en el Gobierno de Kirchner. Lo es Massa, aunque no solamente, en el Gobierno actual. Y lo son muchos referentes de Juntos por el Cambio, del PRO sobre todo que tienen llegada al mundo empresario. No obstante yo diría que esas relaciones -que tejen en distintos planos -en un vínculo fluido, en comidas, en reuniones-, en infinitos lazos que los unen o en distintos modos de negociar con ellos y de abrirles escenarios favorables.

    Si se analiza la situación mirando de cara al 2021. ¿Juntos por el Cambio arranca con ventaja por la relación más directa que tuvo con el poder económico?

  •  Yo diría que la respuesta a esa pregunta no es lineal. Es cierto que Juntos para el Cambio representó una gran ilusión para la mayoría del empresariado en el 2015, a fines del 2014. Porque había cortado puentes con el kirchnerismo hace rato. Pero también es cierto que, para una gran parte del empresariado, el Gobierno de Macri representó una desilusión. Fue una apuesta y después su desempeño fue una gran desilusión. No para todos los sectores empresarios, por supuesto. Hay algunos que ganaron mucho, como el campo, sectores energéticos, los empresarios estrella que señalaba Macri, el mundo de los “unicornios”. Pero también es cierto que muchos empresarios fueron muy perjudicados. El mundo industrial la pasó muy mal y que, en todo caso, la performance del gobierno macrista no dejó muy contentos a la mayoría de los empresarios.

    Yo diría que la relación del macrismo con el empresariado va a depender de la relación que el Frente de Todos establezca con el empresariado, que todavía no está tan clara. Si se tejen buenos puentes con el Gobierno de Alberto Fernández va a ser un cosa como miren a Macri. Y si rompen todos los puentes con el gobierno de Alberto Fernández, seguramente vuelvan a dirigir ahí sus apuestas. Pero creo que todavía esas relaciones no son tan simples como a veces se presentan. No solo que el gobierno de los Ceos fue el de Macri y entonces todos los empresarios tiene aprecio por Macri. Lejos, muy lejos está de eso. Que tanto se inclinen por Macri va a depender mucho de como sea su dinámica este año y el año que viene, de cara a las elecciones, para ver como se posiciona.







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