Mundo Obrero

INVESTIGACIÓN

Maniobras de vaciamiento en WorldColor S.A.

Los trabajadores y la comisión interna de la gráfica WorldColor vienen denunciando maniobras de vaciamiento. En el mes de marzo la empresa entró en concurso de acreedores. Avatares de una multinacional controlada por fondos buitres como BlackRock y un directorio cuyo Gerente General hasta hace unos meses era el presidente de RR Donnelley Argentina.

Martes 7 de abril de 2015 | Edición del día

En diciembre del año pasado, y nuevamente este año, empezaron las demoras en el pago de los salarios en WorldColor. La patronal manifestaba no poder pagar por estar atravesando “problemas económicos”. El desvío de trabajos de impresión de revistas a otras imprentas, como Morvillo e IPESA, puso en alerta a los 285 trabajadores que temen por sus fuentes de trabajo.

El testimonio de los propios trabajadores, los datos acerca del estado de la industria gráfica, y en particular de este grupo empresario, parecen avalar las denuncias de vaciamiento.

A pesar de la crisis la industria gráfica sigue siendo sólida

Hace tan sólo un año y medio, en ocasión del 60° aniversario de FAIGA (la entidad que nuclea a las patronales de la industria gráfica), su presidente Juan Carlos Sacco, quien también ocupa el segundo lugar en la UIA, afirmaba que el sector se encontraba en pleno apogeo de crecimiento con tasas de crecimiento por encima del promedio del conjunto de la industria.

De acuerdo al Estimador Mensual Industrial (EMI), que mide el crecimiento de la producción en volúmenes físicos, durante el período 2003-2012 la industria gráfica acumuló una expansión del 75,3%.

En este período el índice de obreros ocupados aumentó muy poco (7,3%), pero la productividad por obrero ocupado aumentó significativamente (65%). Es decir, que gran parte de este crecimiento de la producción tuvo menos incidencia en la creación de nuevas fuentes de trabajo, y más bien se logró en base al aumento de los ritmos de explotación y la implementación de nuevas tecnologías.

Según el presidente de FAIGA, para el 2012 la industria gráfica generaba un valor agregado de 4.500 millones de dólares.

Tomamos este año de referencia porque se corresponde con el pico de producción (otras mediciones indican que el pico se habría alcanzado en 2008.En esta nota tomamos el EMI que elabora el INDEC). A partir de ese año, la industria gráfica comenzará un período de declive a tono con el comportamiento de la economía en general.

Pero la caída de estos últimos años ubica la producción de 2014 en niveles similares a los de 2010, año en que la rama ya llevaba acumulado un gran crecimiento.

Para febrero de 2015 el nivel de utilización de capacidad instalada se ubicaba en el orden del 73,5%, un nivel por encima del promedio que registraba la industria en general (68.8%).

Estos datos hacen referencia a la industria gráfica en términos agregados. Pero este es un sector muy heterogéneo, con más de 8500 empresas gráficas y predominancia de PyMEs y Microempresas que se dedican a las impresiones comerciales y gigantografías, pero una alta concentración en el segmento de las ediciones gráficas.

De acuerdo a un informe sectorial del Ministerio de Industria de 2007, en este segmento se concentraban 4 empresas (Morvillo S.A., AGR, WorldColor S.A., y la ex Donnelley). En el total de la facturación de la industria gráfica, el segmento de las ediciones gráficas contribuía con el 30% de la facturación total y las grandes empresas contribuían con el 67% del total de la rama. Es decir que se trata de un mercado altamente segmentado y concentrado.Dicho informe también da cuenta de una reducción del peso de los costos salariales en la estructura de costos, que para ese entonces representa solo el 18% de los costos totales.

Desde 2012 las principales empresas del segmento editorial van a empezar a registrar pérdidas operativas, principalmente por el encarecimiento de las importaciones vía devaluación del peso.

En su balance de 2013, Donnelley registraba una caída en los volúmenes de producción del 16%, concentrado en el segmento comercial (-28%), pero sin variaciones en el segmento editorial (-1%). Esto se corresponde con el comportamiento más general de la industria gráfica, que registra una acotada caída en la producción desde ese entonces.

Se trataría más bien de un problema de oferta que de demanda. Uno o dos años de pérdidas operativas no son motivo suficiente para que una multinacional resigne cuotas de mercado ante un competidor.

RR Donnelley registraba apenas dos años de resultados netos negativos por 700.000 pesos en 2012 y por 25 millones de pesos en 2013. Sus ingresos anuales ascendían a 300 millones de pesos aproximadamente, pero más importante era el lugar que había conquistado en la cúspide de la industria gráfica argentina.

En agosto de 2014 el directorio de RR Donnelley conseguía en sólo tres días una “quiebra expres” por parte del Juez Santicchia. Los trabajadores reaccionaban inmediatamente en defensa de sus puestos de trabajo con la ocupación de la planta.

Por aquel entonces hasta Cristina Fernández reconocía que“cuando analizamos la situación patrimonial de la empresa era buena. No tenía deudas y sin embargo pide la quiebra” (Infobae, 15/08/2014).

Seguramente nunca sospecharon que los trabajadores los obreros iban a actuar con semejante valor. Menos aún que iban a ponerla a producir bajo control obrero, como FaSinPat (Zanón) en Neuquén, que ya lleva 13 años de gestión obrera.

Ocho meses después la gestión obrera de MadiGraf (ex Donnelley) está demostrando que los patrones no son necesarios para poner en funcionamiento una empresa y es la mejor defensa de las fuentes de trabajo cuando una patronal amenaza con irse.

¿Qué pasa en WorldColor S.A.?

Cuando hablamos de empresas como WorldColor o Donnelley no debemos perder de vista que nos referimos a multinacionales, pesos pesados de la industria gráfica mundial.

En argentina World Color SA y Anselmo L. Morvillo S.A., dos de las tres empresas más importantes del negocio de las ediciones gráficas, están bajo control de Quad/Graphics, una multinacional con plantas en EE.UU., Europa, y América Latina.

En 2010 Quad compra a la canadiense World Color y desde ese momento se va a consolidar en el mercado latinoamericano con plantas en México, Brasil, Argentina, Chile, y Colombia.

En ese entonces, los analistas de negocios afirmaban que “las compañías combinadas rivalizarán con RR Donnelley en los ingresos. Quad/Graphics es la impresora de propiedad privada más grande en los EE.UU., y WorldColor es el segundo mayor proveedor de impresión, servicios digitales y relacionados en las Américas”.

Desde ese entonces se va a desatar una competencia entre Quad y RR Donnelley por el reparto del mercado mundial, y que va a llevar este año a una guerra de ofertas por la adquisición de Courier Corporation, una multinacional que supo hacer muy buenos negocios con la impresión de biblias.

En esta competencia feroz entre gigantes de la industria gráfica mundial los que siempre salen beneficiados son los fondos buitres. Es que el 53% del paquete accionario de Quad está bajo control de los llamados Fondos de Inversión. Entre ellos encontramos a fondos buitres como Vanguard Group, JP Morgan Chase, o el famoso BlackRock, el mismo buitre con acciones en Donnelley y en Lear Corporation, y que hoy es parte de los bonistas que mantienen un litigio internacional por el pago de la deuda.

Con una facturación anual de 4.860millones de dólares y ganancias brutas por 545 millones de dólares para 2014, Quad se consolida como una de las empresas más grandes de la industria gráfica.

Es esta multinacional la que dice estar atravesando “problemas económicos” para pagar los salarios en Argentina, al tiempo que desvía la producción hacia su otra planta (Morvillo).

Los trabajadores de la planta World Color denuncian que “son más de cien puestos de trabajo que han desaparecido. Esta falta de dotación necesaria de recurso humano para el desarrollo de la producción, se resuelve en lo operativo y desde hace más de 18 meses recargando a los trabajadores que se ven obligados a cubrir varios puestos en forma simultánea, enfrentando con ello el incremento de los accidentes de trabajo. Sin embargo estos trabajadores optaron por recargarse de trabajo para que la empresa no se llevara la producción a otros talleres”. Solo la solidaridad entre trabajadores permitió que algunos de estos trabajos de impresión de WorldColor no puedan ser desviados a Morvillo.

La situación “totalmente distinta a la de Donnelley, que pidió su propia quiebra y se fue del país”, afirma una fuente vinculada a Quad. Sin embargo, la convocatoria de acreedores solicitada por WorldColor y Morvillo S.A., ha prendido una luz de alarma para los trabajadores de ambas empresas ante un procedimiento que se utiliza para renegociar los pasivos de una empresa que viene haciendo todo lo contrario al “principio de jerarquía” que establece la prioridad en la continuidad de las fuentes de trabajo y al pago en tiempo y forma de los salarios.

Dos empresas, un solo directorio

Aunque World Color y Morvillo sigan apareciendo en Argentina como razones sociales independientes y sus ingresos por ventas se registran a nombre de una u otra empresa, es el grupo controlante el que diseña la “estrategia de negocios”.

El desvío de trabajos de WC a Morvillo es un movimiento interno dentro del mismo grupo empresario y una decisión preconcebida por un único directorio.

En efecto, el presidente de World Color Argentina S.A., Tony Scaringi (quien registra domicilio fiscal en Los Polvorines) es el presidente de Quad/Graphics Latinoamérica.

El vicepresidente de Anselmo Morvillo S.A. es John Charles Fowler (un importante CEO de Quad/Graphics internacional) y registra domicilio fiscal en la misma fábrica situada en Avellaneda.

En la página web de QG, quien figura como Gerente de Operaciones en la planta Pilar (World Color), es Antonio Draksler, a su vez director suplente en Morvillo S.A.

Es decir, no sólo los gerentes de Quad ocupan lugares en los directorios de WorldColor y Morvillo, además quienes figuran como parte de la gerencia en la planta de Pilar (WorldColor) están registrados bajo relación de dependencia de Morvillo S.A.

Para completar el cuadro, el que figura como Gerente General en las dos plantas de Quad/Graphics Argentina, es Sergio Javier Slep, quien se desempeñó como director titular y vicepresidente de la RR Donnelley Argentina hasta febrero de 2014, unos pocos meses antes de que la empresa solicitara la quiebra.

De allí se fue con una jugosa indemnización de 3 millones de pesos.

Si el pedido de quiebra de RR Donnelley era fraudulento y no se correspondía con su verdadera situación patrimonial, con justa razón los trabajadores de WorldColor se encuentran en estado de alerta ante la convocatoria de acreedores y las maniobras de vaciamiento de la empresa.

No existen motivos para el cierre de la planta Pilar. No se puede permitir que esta multinacional buitre descargue sus problemas financieros sobre los hombros de los trabajadores. De ello dependen 285 familias.







Temas relacionados

Sergio Slep   /    Morvillo S.A.   /    Worldcolor   /    MadyGraf (ex-Donnelley)   /    Buitres   /    Economía Nacional   /    Mundo Obrero   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO