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BRASIL CRISIS POLÍTICA

Mani pulite “a la brasilera”

Mucho se ha escrito en Brasil sobre la Operación Lava-Jato que investiga los esquemas de corrupción en Petrobras y sus similitudes con la Operación Mani Pulite de Italia. Cuáles son las similitudes y límites.

Leandro Lanfredi

Trabajador petrolero | Rio de Janeiro

Martes 15 de marzo de 2016 | Edición del día

Fotografía: Reuters

Mucho se ha escrito en Brasil sobre la Operación Lava -Jato y sus similitudes con la Operación Mani Pulite de Italia de comienzos de los años 90. No es para menos, el juez Sérgio Moro que encabeza la investigación brasilera, escribió en un artículo académico sobre la Operación italiana y allí reivindica los procedimientos que se adoptaron y que se repiten en Brasil.

Los procedimientos incluyen el extenso y nuevo uso de las delaciones premiadas, el uso de filtración de información a los medios y la manipulación de la opinión publica, entre otros. Este camino procedimental que ameritaría futuras investigaciones, incluye el recurso ya utilizado durante el Mensalão -escándalo de corrupción parlamentaria bajo el gobierno de Lula- de condenar con la presunción de que el actor sabía algo más, sin ofrecer pruebas de su participación. Sin embargo, el resultado de la Operación Mani Pulite, al contrario de lo que se grita a los cuatro vientos, fue más impunidad.

Con ruido y algarabía la pizza es más sabrosa

La operación Mani Pulite fue una enorme operación, que resultó en un inmenso cuerpo de documentos de 1,3 millones de páginas, 3200 personas juzgadas y 2500 condenas. Realmente impresionante. Pero ¿cuántas personas estaban presas en el 2000, siete años después de la operación? ¡Cuatro!

Paladín de la Operación Lava-Jato y autor de un libro sobre el escándalo de corrupción del mandato de Lula, el “mensalão” -que le valió el ingreso a la Academia Brasilera de Letras-, el columnista de O Globo Merval Pereira admitió la semana pasada, citando a un experto en la operación italiana lo siguiente: "Las leyes hoy en Italia son más indulgentes con la corrupción que en el período anterior al Mani Pulite".

El artículo de Merval, usando al especialista citado, defiende medidas que lleven a una mayor autonomía (y falta de control democrático) de la fiscalía y la Policía Federal. El pasado domingo (13) la Policía Federal instaló en la Avenida Paulista, la más importante de la ciudad, una tienda para juntar firmas a favor de una enmienda constitucional que le otorgue autonomía. Se trata de un cuerpo policial que quiere ser controlado por sí mismo, como ocurre ya con la fiscalía y el poder Judicial, una casta económicamente privilegiada y con superpoderes que solo admite algún nivel de control de sus pares y no del resto de los simples mortales.

El diario nacional O Estado de S. Paulo también le dedicó en su última edición dominical, la misma en la que un rabioso editorial apelaba a los “ciudadanos de bien” y a “las familias indignadas con la crisis moral”, algunas páginas a la Operación Mani Pulite. Publicaron una extensa entrevista a Antonio Di Pietro, el magistrado al frente de la operación italiana que, para simplificar digamos, sería algo así como el Sérgio Moro brasilero.

Antes de sumergirnos en la entrevista, el diario afirma en el artículo “Mãos Ainda Sujas” “hablar de éxito de la Operación Mani Pulite no se correspondería con la verdad. En 2000, entre todos los condenados, solo cuatro personas estaban en prisión y cumplían condenas definitivas. Más del 40% de los procesos contra parlamentarios fueron anulados porque el Parlamento mantuvo la inmunidad de sus pares, y otros tantos porque Berlusconi creó y alteró leyes que resultaron en la amnistía de los acusados o en la prescripción de los crímenes.”

Pero entonces, ¿habría sido una maniobra de los parlamentarios y de Berlusconi este final de la “Lava-Jato” italiana o una vez alcanzados sus fines de desmontar el régimen, alterar la geopolítica y atacar a empresas italianas arrasando con algunos partidos del régimen para transformarse en otro, habría sido suspendida?

No es esta la imagen de la Operación Mani Pulite que se vendió por todo el mundo. Cuatro condenados y terminar con el PSI, la Democracia Cristiana y otros partidos, además de hacer emerger como uno de los dos pilares del "nuevo sistema" a un partido político intrínsecamente ligado a la mafia italiana como Silvio Berlusconi y un partido de extrema derecha, la Liga Norte. Junto con el PCI, que se transformó en el Partido Democrático, mantuvieron de pie el capitalismo italiano. ¿Queda alguna duda de la supervivencia de la corrupción?

Si nos creemos el cuento de los medios como O Globo, Veja y del juez Moro, parece que Mani Pulite habría hecho razzia de la corrupción en las tierras de Dante Alighieri, pero no fue así. El mismo Di Pietro señala que el principal resultado fue “terminar con el sistema político” y no el fin de la corrupción.

Hay otros estudios que muestran la relación de la Operación Mani Pulite con los intereses imperialistas una vez que Italia estaba comenzando a desarrollar una política en el Mediterráneo y en Medio Oriente que chocaba con los intereses norteamericanos que se corporizaban en la capitulación histórica de la OLP y la solución de dos Estados, a partir de los Acuerdos de Camp David, cuestiones para los que la política italiana para Palestina significaba un obstáculo.

En el caso de la Operación Lava-Jato hay mucho por escribir al respecto, desde el entrenamiento de Moro en el Departamento de Estado norteamericano al hilo conductor sobre la interacción de las fiscalías y la Policía Federal con el FBI, la CIA y la NSA por la vía de la colaboración pos-2001, ampliada bajo el nombre de “combate al terrorismo” para el Mundial de fútbol y las próximas Olimpiadas.

¿Qué nos ofrece Di Pietro como solución para que se desarrolle hasta el final la investigación de la Operación Lava-Jato? Dar superpoderes a los jueces. Convertirlos en dioses incuestionables. Dioses que pueden alterar la jurisprudencia a su gusto, innovar creando en Italia o en Brasil una “teoría del dominio de los hechos” que permita condenar sin pruebas, el uso abusivo de suprimir el derecho a la defensa para forzar delaciones, haciendo que el acusado produzca pruebas contra sí mismo, contrario a las premisas más elementales del derecho civil burgués.

Si se adopta este procedimiento contra un poderoso expresidente, imaginemos lo que pueden hacer contra los trabajadores en lucha contra los ajustes, aun más a partir de la existencia de una ley Antiterrorista que prohíbe huelgas en sectores estratégicos tales como el transporte o la energía. No confiamos en que de las manos de una casta de privilegiados que ni siquiera son elegidos o controlados, que cuentan con innumerables prebendas, beneficios económicos y políticos, como son los jueces, fiscales, agentes policiales federales podrá realizarse alguna investigación seria. Están ligados a los empresarios y a innumerables intereses ocultos.

Estamos a años luz de defender este sistema corrupto bajo comando petista, tucano (PSDB) o del PMDB. Por esto proponemos, que los trabajadores tomen en sus manos los rumbos del país que permita desde terminar con los privilegios de los políticos y jueces hasta poner fin a la entrega de los recursos nacionales al imperialismo, como viene haciendo Dilma en acuerdo con los políticos de la oposición como Serra (PSDB) y Renan (PMDB). Así lo expresamos en esta entrevista, donde defendemos la movilización independiente contra los ajustes y la impunidad para imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

Traducción Liliana O. Calo







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