Política

IMPUNIDAD

Macri trae a represores de la dictadura a los aeropuertos

Dos marinos denunciados por su activa participación en el genocidio detentan cargos gerenciales en la empresa estatal Intercargo que opera en las rampas de aeropuertos de todo el país. Se impone la exigencia de que sean removidos de sus cargos y juzgados de inmediato.

Alejandrina Barry

@AleBarry19

Carlos Platkowski

Abogado CeProDH

Lunes 16 de mayo de 2016 | 09:36

La periodista de Página 12, Alejandra Dandan, publicó una nota en la edición del último domingo revelando que el gobierno de Macri nombró en la empresa estatal Intercargo a dos represores de la dictadura. Los datos con los que demuestra la participación de Pedro Giromini y Enrique Piaggio en los grupos de tareas de la Marina de Massera son contundentes.

El ahora nuevo Subgerente de Prevención, Protección y Seguridad de Intercargo (la empresa de servicios de rampa a líneas aéreas más importante del país), Enrique Piaggio, fue reconocido por sus superiores por “por haber sido voluntario para participar en operaciones contra la subversión sacrificando momentos de descanso y demostrando gran entusiasmo”. Piaggio participó como instructor del ESIM, un “centro de operativo y de torturas” de Mar del Plata. En su legajo consta que fue comandante de un grupo de tareas de ese centro clandestino de la Marina. El nuevo Gerente de Seguridad de Intercargo, Pedro Giromini, también fue un militar activo de la última dictadura. Aparece, según la misma fuente periodística, firmando y calificando a integrantes de una fuerza de tareas. Según su legajo, estuvo en la base naval de Puerto General Belgrano. Esta base funcionó como uno de los más grandes centros clandestinos de detención, tortura y desaparición. También durante la dictadura estuvo en la Escuela Naval Militar de Río Santiago. 40 obreros del Astillero Río Santiago de Ensenada continúan desaparecidos.

Señalemos que Giromini también fue responsable de la seguridad de Aerolíneas Argentinas desde el año 2002 hasta 2013. Así, logró mantenerse durante los primeros cinco años de la gestión kirchnerista al frente de la Gerencia de Seguridad de Aerolíneas Argentinas.

Los trabajadores de la agrupación “El Despegue” denuncian desde hace años que a partir del negocio de la seguridad en los aeropuertos se vienen enriqueciendo represores como el represor Adolfo Donda Tigel. Tanto Lan como Aerolíneas Argentinas, entre otras, contrataron como empresas de vigilancia a la firma Top Air Security, propiedad del ex capitán de fragata que no era ni más ni menos que el responsable de la sección de Inteligencia del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA. Finalmente Donda Tigel fue detenido y Tas disuelta. Pero los represores son reemplazados con otros que también son premiados con el redituable negocio de la seguridad privada.

Cada vez que asume un nuevo gobierno se da un fenómeno muy revelador.

Los nombramientos que los nuevos gobernantes disponen en los cargos de segunda línea en los ministerios o las empresas estatales revelan, más allá de lo públicamente conocido, de que sectores sociales y políticos se nutre su fuerza política y en quienes se apoya verdaderamente. De cualquier manera estos nombramientos significan un gravísimo salto en la política de ataque del macrismo a los familiares de víctimas del genocidio, a os sobrevivientes y también a los trabajadores aeronáuticos. No queda la menor duda de que Macri y Cambiemos tienen una política activa de reconciliación abierta con los milicos genodicas y los intentos de volver a imponer en el imaginario social la teoría de los dos demonios. La visita de Cecilia Pando al Secretario de Derechos Humanos fue el último capítulo de una serie de medidas que alientan la más abierta impunidad.

Piaggio y Giromini tendrán a su cargo la seguridad de un sector estratégico de la actividad desarrollada en los aeropuertos. En uno de ellos, el Aeroparque Jorge Newbery, es donde despegaban aviones de la Marina, con compañeros detenidos-desaparecidos para ser arrojados vivos a mar. Los familiares de las víctimas del genocidio perpetrado en la dictadura, los sobrevivientes y también los trabajadores aeronáuticos no vamos a permitir que los responsables del genocidio regresen a los aeropuertos para seguir mancillando la memoria de los desaparecidos y preparando nuevas persecuciones contra los trabajadores aeronáuticos. Piaggio y Giromini deben ser inmediatamente separados de sus cargos gerenciales y responder por su participación en la última dictadura cívico militar.







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