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Red Internacional

Genocidio. Los trabajadores desaparecidos del Correo Argentino (Ex ENCOTEL)

Hasta unos pocos años atrás, se sabía que hubo trabajadores desaparecidos en el Correo Argentino. Pero era muy difícil tener certeza de cuantos eran. Actualmente se pudo recabar que al menos, hay 30 trabajadores desaparecidos (quizás hubieron más). La dificultad de tener más precisión, es porque en aquellos años, la empresa de comunicaciones solía aplicar la categoría de “abandono de servicios”, para luego cesantearlos y de esa manera, ocultar su complicidad con las desapariciones. Hubo colaboración de dirigentes sindicales como Ramón Baldassini, que dijo no recordar los nombres de dirigentes gremiales desaparecidos durante la dictadura.

Ernesto ZippoTrabajador de Correo Argentino | MAC Rio Gallegos - Sta Cruz

Jueves 24 de marzo | 02:49

Al menos logro conocer la historia de un trabajador postal desaparecido y arreglo una cita con su hija. Por medio de ella y por otros compañeros del Correo Argentino, llego a conocer más nombres de trabajadores secuestrados durante la dictadura genocida.

La historia de Ángela y su padre Juan Carlos

Ángela María Barrera me espera en una confitería del barrio de Almagro. Es Octubre del 2021 y llega con una carpeta repleta de fotos, cartas y documentos sobre su padre Juan Carlos Barrera. Trabajaba como cartero y era delegado en la Empresa Nacional de Correo y Telégrafo (actualmente Correo Argentino). El 7 de abril de 1976, fue secuestrado por una fuerza de tareas y dos días después es asesinado. Es uno de los treinta trabajadores detenidos y desaparecidos del Correo Argentino.

Juan Carlos Barrera

Ángela comienza su relato inmediatamente. “En el 2007 veo una publicidad del Equipo Argentino de Antropología Forense, invitando a hacer muestras de sangre a quien sospeche que es hijo de desaparecidos. Mi abuela ya hacía rato que quería saber que pasó con mi padre. Yo no sabía mucho que había ocurrido con él. Parte de mi familia me decía que había fallecido en un accidente. Entonces me hago un análisis a través de una muestra de sangre y en el 2009, me llama el EAAF y me citan para contarme sobre las novedades sobre mi padre. Yo esperaba que me dijeran que estaba vivo, que se había exiliado o que me había abandonado para que no corriéramos riesgos”.

Mientras relata su historia, le caen lágrimas y suspendemos por unos minutos la entrevista. Toma más aliento y continúa. “Vamos con mi abuela y el EAAF nos confirma que lo habían exhumado en un cementerio de Moreno, junto a otros catorce cuerpos. En el caso de mi padre, lo reconocen porque tenía la particularidad de que en el brazo izquierdo tenía un muñón después del codo”. Junto a los restos de su padre, también encuentran a otro trabajador de ENCOTEL, cuyo nombre era Tránsito Giménez (Tenía 47 años) y había sido secuestrado el 6 de abril de 1976. Ambos eran compañeros de la misma sucursal y el mismo sector.

Tránsito Giménez

“Mi padre venía de Salta, había nacido en Rosario de La Frontera en 1942. Llegó a vivir con mi abuela y sus siete hermanos a una villa de Lugano. Con mi madre se casan, cuando están terminando el quinto año de la escuela nocturna. Hacía múltiples deportes, vendía sandías en las cercanías de la cancha de San Lorenzo y era muy sociable. Trabajaba como cartero en el antiguo Correo Central de la calle Sarmiento 151 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (Actual Centro Cultural Néstor Kirchner). Era delegado gremial y también era delegado estudiantil en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. Sé que era peronista y luchaba por sus compañeros. El día que se lo llevan de mi casa, llegaba de trabajar y ingresan con armas largas, mientras cenaba con mi madre y mi abuela. Mi abuela fue un día después del secuestro de mi padre, a la Comisaría 48, pero le dicen-que no pasa nada-. Al segundo día, solicita un Habeas Corpus. Mi madre va a la empresa y la tratan muy mal y le dicen que había comenzado a ausentarse varios días, por lo que hizo abandono de servicio. Mi padre nunca faltaba al trabajo, tampoco se ausentaba en la facultad”.

Mientras finaliza su historia y la de su padre veo las fotos de su padre Juan Carlos y su asombroso parecido con Ringo Bonavena, que por cierto lo apodaban de igual manera que el famoso boxeador argentino. En varias de esas imágenes, se lo ve sonriente o con su equipo de futbol y cenando con sus compañeros.

Es tan solo una historia, la que consigo conocer. Una de las treinta historias que es necesario conocer. Trabajadores que fueron activistas gremiales, sociales o políticos. En su gran mayoría, fueron cesanteados por abandono de servicio, como excusa para ocultar su desaparición. Si se abrieran los archivos secretos de la dictadura, se los encontraría, se sabría que ocurrió con ellos y quienes son los responsables de sus desapariciones.

Los treinta trabajadores postales

Con la actualización de la lista, se puede mencionar a José Rafael Álvarez, Miguel Isidro Arellano, Carlos Alberto Benvenuto, Raúl Orlando Brigante, César Hugo Canay, Alejandro Gustavo Carrara, Felipe Romualdo Elizalde Leal, Luis Arturo Franzen, Rodolfo González, Tránsito Giménez, Juan Carlos Barrera, Próspero Mario Gómez, Edgardo Humberto Lombardi, Oscar Eduardo López, Daniel Horacio Levy, Isaac Álvaro Mosqueda, Antonio Francisco Oliveto, Francisco Félix Paulovich, Juvencio Elpidio Palavecino, Oscar Alberto Rizzo, José Manuel Rodríguez, Enrique Rolón, Jorge Luis Salinas, Jorge Alberto Schreiber, Martín Guillermo Sosa, Rubén Gerardo Salinas, Antonio Inocencio Silva, Héctor Juan Toubes, Héctor Roberto Vieytes y Santiago Jorge Viale.

Trabajadores desaparecidos del Correo Argentino (Ex ENCOTEL)

Son 30 trabajadores postales que, son parte de los 30 mil detenides desaparecides que a 46 años del golpe cívico, eclesiástico, empresarial y militar, siguen reclamando juicio y castigo, apertura de los archivos de la dictadura, saber donde están sus hijos e hijas apropiadas. Es un motivo más para movilizarse y decir que siguen presentes siempre.




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