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Red Internacional

Editorial. ¿Los pueblos tienen el gobierno que se merecen?

Uno de los tantos equívocos de la guerra es aquel que identifica los intereses de los pueblos con sus gobernantes. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que ese emite los jueves de 22 a 24 h por Radio Con Vos, 89.9.

Jueves 3 de marzo | 23:25
  •  La guerra en Ucrania tiene muchos ángulos desde los cuáles puede ser abordada: desde el punto de vista geopolítico internacional o con la mirada puesta exclusivamente en la táctica y estrategia militar, o directamente desde el punto de vista político. Quienes quieran profundizar sobre la cuestión, en La Izquierda Diario pueden leer una gran cantidad de artículos sobre los acontecimientos y también un posicionamiento político. Y, bueno, Diego Sacchi intenta sintetizar estas cuestiones en sus columnas en este programa.

  •  El posicionamiento irreflexivo de uno u otro lado, sin mucho análisis, no es un camino recomendable en este tipo de enfrentamientos. La “grieta” argentina ya banalizó la cuestión entre quienes respaldan la presunta “pelea por la libertad” de Volodímir Zelenski (el presidente ucraniano) o quienes —con matices o con salvaguardas— terminan justificando la invasión llevada adelante por Vladimir Putin por representar alguna forma de “antiimperialismo”.
  •  En lo que llaman “Occidente” se están tomando medidas no sólo económicas, sino también políticas contra Rusia que incluyeron, por ejemplo, el bloqueo y la censura a cadenas de información rusas en Europa o hasta la red social Twitter llegó a “escrachar” a periodistas que trabajaban o colaboraban con esos medios, colocando un lema en sus cuentas personales que decía “medio adherido al Gobierno ruso”. Y todo esto derivó en cancelaciones, algunas que rondaron el ridículo.
  •  Esto conduce a una cuestión y a un interrogante más general que es necesario intentar responder para una primera orientación ante estos hechos complejos: Los pueblos, ¿tiene siempre el gobierno que se merecen? ¿Es válido identificar los intereses de los gobernantes —por ejemplo los que ahora están llevando adelante la guerra— con los intereses de sus pueblos?
  •  Vasili Grossman fue un cronista y escritor ucraniano al que le tocó cubrir la mayoría de las grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial entre el Ejército Rojo y el Ejército Alemán y con toda esa experiencia encima terminó escribiendo grandes novelas de ficción, entre la que se destaca su obra cumbre Vida y destino. Cronicó gran parte de las atrocidades nazis (y también del estalinismo) y ya en aquel entonces discutía con los otros cronistas de guerra para que no hablaran de las atrocidades "alemanas", sino "hitlerianas" o "fascistas". En ese detalle ya quería marcar una diferencia entre el gobierno nazi y el pueblo alemán.
  •  La historia demuestra que la cuestión es más compleja porque un solo y mismo pueblo puede tener durante un período relativamente breve de tiempo, gobiernos muy diferentes. Y no siempre los cambios van en el mismo sentido: por ejemplo, desde el autoritarismo hacia gobiernos liberales, como creen los liberales.
  •  Además, entre otras cosas, un pueblo está compuesto de clases diferentes y con intereses contrapuestos. Y estas mismas clases están formadas por diferentes capas, parcialmente opuestas unas a otras y que tienen distintas orientaciones. Para dar un ejemplo gráfico y grueso de esto: no son lo mismo los nuevos ricos rusos (a los que generalmente llamamos los “oligarcas”) surgidos de la descomposición y el pillaje de la vieja Unión Soviética, que la mayoría de los rusos, entre los que seguramente se encuentran los más de 6.000 detenidos que salieron a protestar contra la guerra en diferentes ciudades del país.
  •  Los gobiernos no necesariamente son la expresión de la "madurez" siempre creciente de un "pueblo", sino el resultado de una lucha política entre los intereses de diferentes clases y de las distintas capas en el interior de una misma clase. Además, de la influencia y acción de fuerzas externas, alianzas, conflictos. Para ilustrar esto: por ejemplo, en Ucrania no se puede entender el Gobierno de Zelenski sin el respaldo económico, político y ahora militar de los grandes potencias de “Occidente” nucleadas en la OTAN, que le brindan su apoyo, obviamente, no de manera inocente o porque amen la “libertad”, sino porque quieren hacer pesar sus intereses en la región. En toda la región que rodea a Rusia (y en Ucrania también) apoyaron movimientos a los que se bautizó como “revoluciones coloridas” que buscaban instalar gobiernos títeres en esos países.
  •  Por último, hay que agregar que un gobierno, desde el momento en que se establece, puede perdurar bastante más tiempo que la relación de fuerzas que le dio origen. Esto sucede permanentemente y no solo en regímenes autoritarios, también en los llamados democráticos y ese, entre otros, es uno de sus grandes límites de los sistemas autodenominados democráticos: gobiernos que pierden absolutamente el respaldo político y social y, sin embargo, siguen haciendo de las suyas. Tenemos un ejemplo muy cercano: Mauricio Macri.
  •  Y, en general, gobiernos que defienden intereses o sistemas que cobijan a minorías privilegiadas, siempre rápidamente a ser disfuncionales o a adoptar distintas prácticas antidemocráticas.
  •  Entonces, no es la guerra de “los rusos” contra “los ucranianos” (aunque participen muchos rusos o ucranianos), como sus gobiernos no necesariamente son los que se merecen, sus intereses tampoco necesariamente se corresponden. Seguramente, la mayoría de los rusos y las rusas; los ucranianos y las ucranianas “se merecen” mucho más que Zelenski y la OTAN, que Putin y los oligarcas; y mucho más que esta guerra infame.
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