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ENFRENTANDO EL AJUSTE

Los empleados municipales de La Matanza pasaron su día peleando en las calles

Este lunes 9 fue el día del trabajador municipal. Estatales y trabajadores de la salud protestaron frente al municipio porque tienen un salario básico de indigencia. Denunciaron que la conducción de su sindicato arregla con Espinoza de espaldas a los trabajadores.

Luis Sucher

Trabajador reincorporado del Hospital Posadas | La Marrón Clasista

Martes 10 de noviembre de 2020 | 11:50

La Matanza: municipales y salud se movilizan contra el acuerdo trucho entre Espinoza y el sindicato - YouTube

El lunes 9 de noviembre se decretó asueto en toda la administración pública de La Matanza por el Día del Empleado Municipal. Lentamente trabajadores de distintas dependencias fueron llegando a la Plaza San Martín de San Justo. Del Hospital de Niños, algunos barrenderos, del Germani, de salas periféricas, del HCD, del Corralón, entre otros.

La convocatoria era clara: denuncian un acuerdo paritario de miseria entre el Sindicato y el gobierno de Espinoza. Firmado a espaldas de los trabajadores que vienen denunciando que el salario apenas supera la canasta de indigencia, con extendidas condiciones de precarización.

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Para peor la conducción del Sindicato de municipales - lejos de asumir su responsabilidad en este acuerdo desventajoso para los trabajadores - ante el reclamo de sus bases acudió a una patota para golpear a mujeres, jubilados y trabajadores del municipio. Todo esto protegidos por la policía de Espinoza.

¿Un proceso que llegó para quedarse?

La semana pasada, los trabajadores que reclaman contra una paritaria muy por debajo de sus necesidades, no solo encontraron como respuesta del Sindicato el accionar de la patota ante el reclamo de que el sindicato haga pública el acta firmada, sino también, fueron sorprendidos al cobrar y ver que muchos sueldos eran iguales al mes anterior.

No solo fue insuficiente lo acordado, sino que tampoco lo pagaron, incumpliendo el acuerdo que ellos mismo arreglron entre cuatro paredes. Por eso tras la movilización de la semana pasada, una de las resoluciones de los trabajadores, junto a las y los delegados que los acompañan, fue la convocatoria a la Plaza como forma de darle continuidad, incluso evalúan instalar una carpa para las semanas venideras.

El sector más movilizado es de salud, y esto no es casual, ya que vienen denunciando desde el comienzo de la pandemia las críticas condiciones laborales como en el Hospital de Niños o el Hospital Germani de Laferrere; desde falta de Elementos de Protección Personal (EPP), hasta problemas edilicios. Desde trabajadores bajo la modalidad de contratos eternos con salarios de hambre (violando el precepto de “a igual trabajo, igual salario”), hasta faltante de insumos, guardias abarrotadas, falta de personal.

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La conducción del Sindicato mostró coherencia con su accionar y desoyó cada petición de las bases. Lo que llevó a que algunos delegados tengan que judicializar los reclamos para encontrar respuesta. Y no solo por las condiciones de los trabajadores, sino sobre todo en defensa de los pacientes y la salud pública.
“Destinan más plata a la policía que a nosotros que salvamos vidas” nos decía una trabajadora del Hospital de Niños. “Estamos en medio de una pandemia con hospitales devastados y como salida el Intendente anuncia que van a comprar más patrulleros”, “Yo los voté por otra cosa”, “No podemos seguir igual que como estábamos con los anteriores”. La bronca se expresa en cada palabra, en cada compañero. En el distrito donde se destinan millones para fortalecer a la policía y se mantienen los hospitales con lo mínimo y necesario para que funciones, donde abunda el trabajo informal, donde cada día se pierden cada vez más empleos, donde cientos de familias son empujadas a ocupar terrenos como única forma de acceder a una vivienda, se ven claras cuales son las prioridades de Espinoza, en línea con lo que viene haciendo provincia y nación.

El reclamo, también tiene un fuerte destinatario en el Sindicato de Trabajadores de la Matanza, al cual le adjudican estar una vez más del lado de Espinoza (la patronal) que de los trabajadores. Todos recuerdan que el Secretario General, Daniel Troncoso, llegó al Sindicato de mano de la Vice Gobernadora, Veronica Magario. Favor con favor se paga.

Y el repudio es no solamente por haber aceptado una paritaria que los trabajadores venían rechazando en asamblea, sino porque la mayoría no se siente representada. Ante tanto despojo perdieron el miedo y salieron a pelear por lo suyo. “Al pegarnos el otro día demostraron que tenemos razón”, “éramos mayoría mujeres y jubilados”, “los delegados que no respetan a sus bases se tienen que ir”, son algunos de los reclamos que plantean los trabajadores que saben cuales son los obstáculos que tienen que superar si quieren lograr sus objetivos.

Este ejemplo es otro más que desnuda el rol que vienen cumpliendo la mayoría de las conducciones sindicales como garantes de la “paz social” frente a un gobierno que viene ajustando a pedido del FMI. Intentan convencer a los trabajadores de que es preferible perder un poco a que te despidas. Con esa excusa, entregan cada pelea que quiere dar la clase trabajadora.

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En este caso, los municipales de Matanza, con los trabajadores de la salud a la cabeza, se plantearon dar una pelea por sus condiciones paupérrimas, que sindicato y gobierno, pretenden perpetrar.

La pelea por organizarse democráticamente por dependencia, donde todos los delegados, deben ser revocables y respetar el mandato de cada asamblea. Por unificar a todos los trabajadores, profesionales y no profesionales, contratados, monotributistas y de planta. Por coordinar con todos los sectores que hoy están peleando, son parte de los desafíos que hoy tienen planteado los trabajadores municipales.

Vienen dando una pelea que hace décadas no se daba en el riñón del peronismo bonaerense, lo que expresa el descontento creciente ante quienes en las elecciones prometieron “llenar la heladera”, pero sin embargo está cada vez más vacía.







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