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Red Internacional

A 9 años de la inundación. Lo que ningún gobierno dice: La Plata sigue siendo inundable

Mientras los vecinos de la Asamblea de inundados aún denuncian la falta de obras para el drenaje de las lluvias en la ciudad, la especulación inmobiliaria va en aumento y los bienes naturales para evitar una nueva inundación siguen siendo sacrificados.

Fuente: AFT

Pasaron 9 años de una de las inundaciones más grande del país, que dejó al menos 89 muertos, según un fallo judicial que logró demostrar la maniobra del gobierno, que se apresuró en cerrar en 52 el número oficial de víctimas fatales, y un sin fin de hogares destruidos.

Si bien quisieron instalar que la inundación fue un “desastre natural” quedó claro que los gobierno son responsables de los daños y muertes que provocó la inundación.

Un verdadero “crimen social” producto de la falta de obras, de la desidia con la que el Estado actuó aquel 2 y 3 de abril, sin contar con plan de evacuación y sin brindar la ayuda necesaria en medio del desastre, pero también para favorecer los negocios inmobiliarios de un pequeño sector, dejando una ciudad en riesgo permanente.

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Tristeza, bronca y solidaridad de vecinos

Esos días fueron muy tristes y de mucha bronca porque saltó a la luz la casi nula realización de obras en una ciudad que fue creciendo en población a la par que se construían grandes torres, que en su mayoría se encuentran deshabitadas.

Pero también produjo la enorme solidaridad de miles de trabajadores que se organizaron para poder asistir y ayudar a los damnificados que los gobiernos municipal, provincial y nacional dejaron al cuidado del Ejército Nacional.

Las escuelas, como otras instituciones, en ese momento funcionaron como centros de acopio de ropa y alimentos, y los docentes fuimos parte de la enorme solidaridad que se generó desde abajo, a pesar de las condiciones en que se encontraban y encuentran los colegios, con infraestructuras que se caen a pedazos y que cualquier tormenta, independientemente de su intensidad, deja al descubierto.

Y también fueron días de autoorganización en los barrios. Surgieron decenas de asambleas barriales, y luego la coordinación de las mismas, junto a los familiares de las víctimas.

El reclamo por Justicia, obras y subsidios, sintetizó en aquellos meses el principal reclamo de los damnificados. Incluía la exigencia de derogación del Código de Ordenamiento Urbano (COU) en una clara identificación de un modelo de ciudad para la especulación inmobiliaria como responsable directa del colapso hídrico de la ciudad.

Al día de hoy esas demandas fueron desoídas por todos los gobiernos.

Luego, esta organización dio paso a la Asamblea de Inundados de La Plata quienes en un comunicado actual siguen denunciando “La ineptitud ejecutiva de la Provincia de Bs As y un plan hidráulico inconcluso ante el 02-04-2013”

Allí denuncian que “Las obras de la Etapa II se encuentran sin presupuesto y en revisión permanente de su ingeniería en la mayoría de ellas . Estas obras son necesarias para resolver los problemas de desagües internos del casco urbano ,que afectan principalmente a la zona Norte, Tolosa y Ringuelet. Siendo estos barrios los de mayor riesgo alto de inundación. Ellas son básicamente la construcción de un derivador bajo la Avda. 32, la optimización del troncal de calle 11 y la adecuación de los puentes del A° Maldonado , entre otras.”

Y también que “No se realiza un mantenimiento sistemático de los canales y conductos pluviales en forma eficiente y coordinada entre Provincia y Municipio .Esta acumulación de suciedad genera una resistencia adicional evitable al escurrimiento de las aguas. En el sector del A° Del Gato, por ejemplo , se observan plantas y arbustos de inadmisible desarrollo desde calle 7 a la calle 1.”

Luana Simioni, dirigente del PTS en el Frente de Izquierda de la ciudad, fue una de las damnificadas junto a miles de platenses que quedaron bajo mas de metro y medio de agua. Fue también una referente de las Asambleas de inundados, que desde el primer día denuncian la responsabilidad de los gobiernos frente a este crimen social.

"Ni el Gobierno de Bruera/Scioli de aquel entonces o el actual de Garro se preocuparon por terminar esas obras urgentes para que la ciudad saliera del peligro de una nueva masacre cómo la del 2013, mientras permiten que la especulación inmobiliaria avance en la construcción de innumerables torres y barrios privados, inaccesibles para miles de personas que carecen de un techo donde vivir, o pagan alquileres carísimos.", denunció.

También expresó que, "A 9 años, las y los vecinos mantenemos el reclamo, seguimos exigiendo el fin de la impunidad en la que se encuentran todos los responsables políticos"

Especulación inmobiliaria, falta de vivienda y zonas de sacrificio

La Plata es una ciudad que está superpoblada. Según datos oficiales la densidad supera los 700 habitantes por km²​.

La Loma, Parque Castelli, El Carmen, Villa Elvira, Las Quintas, Tolosa entre otros barrios, son de los más poblados por trabajadores y las que más sufrieron la tormenta de hace 9 años, perdiendo sus casas, pertenencias y vidas de seres queridos.

Pero además, el desborde de arroyos contaminados cómo el Arroyo El Gato a la altura de Tolosa, dejaron varias enfermedades y epidemias luego de la inundación (que ningún gobierno contabilizó) producto de los asentamientos precarios instalados al borde del afluente.

Organizaciones sociales y asambleas barriales y aún desde la propia Universidad con estudios del departamento de hidráulica de la Facultad de Ingeniería, venían advirtiendo ya de esta situación hace años.

El déficit habitacional actual desnuda la gran desigualdad existente con respecto al acceso a la tierra, donde ningún gobierno invierte en reales planes de viviendas con estudios de impacto ambiental. En cambio la respuesta a esta situación es la represión y las topadoras, como en Guernica.

El dinero para viviendas va para pagar la deuda fraudulenta con el FMI.

Se hace evidente que además de la falta de obras para sanear esta situación, la destrucción ambiental provocada por la contaminación de arroyos, la construcción sobre humedales y bañados y el avance sobre parques y espacios verdes, agudizan el problema.

Los humedales además de mitigar el cambio climático y ser ecosistemas con abundante flora y fauna, permiten un drenaje natural y efectivo de las lluvias desembocando en el río, siendo un gran servicio ecológico para las poblaciones.

Pero ningún gobierno está dispuesto a defenderlos y es por eso que han dejado caer en más de una ocasión los proyectos de Ley de Humedales presentados en el Congreso, como el que presentó el Frente de Izquierda Unidad, cediendo al lobby empresarial en favor de los especuladores inmobiliarios, las mineras, y los agronegocios.

Esas actividades desnaturalizan al humedal, modifican sus condiciones de infiltración y escurrimiento, además de eliminar sus servicios ecosistémicos afectando la calidad de los acuíferos subterráneos.

En las inundaciones del 2013 el agua fue retenida y absorbida por el bañado Maldonado ubicado en Berisso, un gran pajonal que hizo de esponja, que drenó hacia el río. Hoy se está avanzando en barrios privados y en la especulación inmobiliaria, lo que empeora la situación ante otra lluvia de características similares a la de hace 9 años.

Imagen satelital unos días después de las inundaciones. Bañado Maldonado desbordado en el Gran La Plata (Wikipedia)

El avance en la tala sobre parques cómo el Pereyra Iraola también priva al territorio de recursos naturales para evitar este tipo de catástrofes.

Los proyectos extractivistas de los gobiernos de Juntos en La Plata o del Frente de Todos en Ensenada y Berisso han ido configurando “zonas de sacrificio” para favorecer a los empresarios, sin medir los costos que esto tiene sobre los ambientes y las poblaciones.

La contaminación de arroyos y el Río de La Plata se acrecienta y aniquila la vegetación y fauna natural de esos sitios, evitando la limpieza natural de sus aguas.

En tiempos de crisis climática y calentamiento global las tormentas serán cada vez más extremas y frecuentes, que es lo que marca la tendencia de los registros meteorológicos.

Es lo que los gobiernos no dicen: que la ciudad de La Plata puede volver a inundarse.

Es por eso que a las 17 se realizará una concentración con radio abierta en Plaza Moreno, frente a la Municipalidad, con movilización a Gobernación.

Sólo la organización y movilización popular, en unidad de vecinos y organizaciones ambientales, trabajadores y familias sin techo son la vía para terminar con esos negocios que destruyen nuestra ciudad y ponen en peligro la vida de miles de personas y de todo el ambiente.

A 9 años del crimen social de las inundaciones, la exigencia de derogación del COU de la especulación de las grandes constructoras e inmobiliarias sigue mas vigente que nunca, al igual que el grito de justicia por todos los fallecidos!


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