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Las condiciones del sistema de salud neuquino para hacer frente al coronavirus

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Covid-19 pandemia. En Argentina hay 45 casos confirmados hasta el momento. En Neuquén no hay aún, personas infectadas pero la propagación del virus pone en cuestión si el sistema público de salud de la provincia de Vaca Muerta puede dar una respuesta acorde a esta situación.

Flor Peralta

Trabajadora del Hospital Castro Rendón Agrupación Violeta Negra de ATE

Julieta Katcoff

Secretaría de las Mujeres Hospital Castro Rendón

Laura Cano

Residente de Medicina General en el Hospital José Ingenieros | Corriente de Izquierda por la Salud Pública

Domingo 15 de marzo | 08:45

Hace poco más de 3 meses que supimos del primer contagio por este nuevo Coronavirus en China, y hoy el mundo es otro.

Hasta el momento hay más de 140 mil casos en más de 140 países afectados en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud declaró al Covid-19 pandemia e instó a los países a tomar acción “de manera urgente y agresiva”.

En Argentina, con 45 casos hasta el momento, el Gobierno anunció el jueves por la noche un DNU en el que rige una cuarentena obligatoria para los argentinos y argentinas que ya habían arribado al país desde los lugares más afectados. Además, suspendió por 30 días los vuelos provenientes de Europa, Estados Unidos, Irán, China, Japón y Corea del Sur.

En la provincia de Neuquén, todavía no se han confirmado casos, aunque hay uno en estudio. El gobernador Omar Gutiérrez declaró mediante el decreto 0366 del 13 de marzo de 2020 el estado de emergencia sanitaria en todo el territorio de la Provincia del Neuquén por un plazo de 180 días. Además, creó el Comité de Emergencia “para la formulación e implementación de políticas públicas vinculadas a la prevención y mitigación del coronavirus COVID-19”.

De crisis sanitaria limitada, pasó a crisis económica y a crisis financiera. El coronavirus impactó a todas las bolsas del mundo, con una dramática caída en el precio del petróleo, que aún no se sabe la repercusión final que podría tener sobre la provincia de Vaca Muerta.

A pesar de los enormes avances tecnológicos, los avances de la ciencia y la medicina, la pandemia no encuentra freno en el mundo en el que vivimos, con sistemas de salud privatizados o desfinanciados absolutamente.

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Queremos mostrarte que pasa en nuestra provincia y debatir acerca de qué medidas tomar, más allá de las individuales, para limitar sus efectos.

Un repaso del sistema de salud en nuestro país

El sistema de salud en Argentina atraviesa una crisis estructural de largo aliento, agravada por Mauricio Macri en los últimos 4 años.

A nivel nacional, se encuentra divido en tres subsectores: público, privado y el de las obras sociales. El sector público, que atiende aproximadamente a la mitad del país, viene sufriendo el vaciamiento, desfinanciamiento y tercerización de servicios desde hace décadas. Los presupuestos en salud, vienen a la baja desde años.

Con el menemismo y la política de descentralización del sistema público (en donde la salud pasó a jurisdicción de las provincias y municipios con un ajuste brutal en salud), la situación se agravó aún más, provocando desigualdades enormes entre provincias que se expresa en amplias brechas de indicadores de morbimortalidad entre una provincia y otra: la mortalidad infantil en Formosa (en 2018) fue de 15 por cada 1000 nacidos vivos, con zonas de la provincia que llegaban a más de 20, mientras que en Neuquén es de 7,5. A su vez, estas cifras varían si se mira separadamente al sector público del privado y el de las obras sociales.

El sector público, que atiende aproximadamente a la mitad del país, viene sufriendo el vaciamiento, desfinanciamiento y tercerización de servicios desde hace décadas.

La desigualdad, desorganización y fragmentación son quizás las características más relevantes de un sistema de salud absolutamente impotente para dar respuestas a las causas por las que enferman y mueren las personas en nuestro país.

La mayoría de las causas de muerte en Argentina son evitables o modificables

Si algo le debemos al Coronavirus, es que permitió conocer masivamente el estado en el que se encuentran los sistemas de salud en todo el mundo y la responsabilidad de sus gobiernos.
Hay muertes absolutamente absurdas y que nos llenan de bronca, como la muerte de los 8 niños wichís en Salta a causa de desnutrición al inicio de este 2020, en el mismo país que produce alimentos para 10 veces su población.

Además, la vuelta de epidemias que parecían controladas como sarampión y dengue, con grandes impactos sobre la morbimortalidad de la población (hoy ambas mayor que el Coronavirus) muestran la permanente vulneración del derecho a la salud. Una vivienda digna, cloacas, y el acceso al calendario nacional de vacunación hubieran evitado la expansión de estas enfermedades del siglo pasado. Parece que es mucho pedir.

En Argentina las principales causas de mortalidad según la OMS son: enfermedad coronaria, ACV, cáncer, EPOC, diabetes y accidentes de tránsito. En la mayoría de los casos, como vemos, son evitables o modificables con medidas de promoción y prevención de la salud.

Sin embargo, las políticas de los sucesivos gobiernos, lejos de fortalecer un primer nivel de atención de salud que pueda trabajar sobre estas problemáticas, han sido tendientes a fortalecer las corporaciones médicas, farmacéuticas y de la biotecnología, únicas ganadoras en esta situación.

La situación en Neuquén

Según fuentes oficiales, el Sistema Público de Salud en Neuquén está integrado por 30 hospitales (1.162 camas), 84 centros de salud, 105 puestos sanitarios y 7 centros de día. En el sector privado la cifra de camas disponibles para la internación es de 732. De esto resulta, que para la provincia de Neuquén el número de camas por habitantes (tomando tanto las del sistema público como las de privado, y una población total al 2017 de 637.913 habitantes) es de 2, 96 camas por cada 1000 habitantes. La OMS sugiere de 8 a 10 por cada mil habitantes.

Es aún más crítica la situación de disponibilidad de las camas de terapia intensiva dado que en el sector público, hay sólo 8 camas de Unidad de Terapia Intensiva para adultos centralizadas en el Hospital Castro Rendón en la capital neuquina. Hospital que además es el de mayor complejidad de la Patagonia, por lo que habitualmente se ve sobrecargado de pacientes del resto de la región, que necesitan cuidados intensivos.

Al no dar abasto, obviamente, existe desde hace años un enorme desvío de pacientes y recursos al sector privado. Esta es la manera en la que generalmente el sector público beneficia con cifras millonarias al sector privado. Veamos: En el transcurso del año 2018, el informe de Gestión del Gobernador Omar Gutiérrez (MPN) afirma que se concretaron 38 convenios con distintos prestadores privados que brindan atención médica-asistencial, entre clínicas sanatoriales y/o de alta complejidad, geriátricos, salud mental, etc. Fueron derivados al sector privado un total de 12.370 pacientes. Por tal motivo se ejecutó un presupuesto de $170.780.715 correspondiendo los mayores porcentajes de derivaciones a las siguientes especialidades: medicina por imágenes, internaciones neo-pediátricos-adultos en unidad de terapia intensiva, geriatría, salud mental y nefrología.

En vez de gastar esas cifras millonarias por año, el Gobierno provincial podría invertir en construir más establecimientos de salud, más recurso humano, más aparatología, más camas generales y más unidades de cuidados intensivos. Pero eso significa cortar el negocio con el sector privado, algo que ni el Gobierno de Omar Gutiérrez ni ningún otro, estuvo dispuesto a hacer.

Veamos qué pasa con el personal de salud:

Según la OMS, el índice de recomendación por cada mil habitantes es de 3 médicos y 9 enfermeros. Sin embargo en nuestra provincia, trabajan actualmente 2 médicos por cada mil habitantes (20 por cada 10 mil) y sólo 4, enfermeros y enfermeras. Del resto de las funciones necesarias para el sostenimiento de atención de salud de la comunidad, no existen datos oficiales. *

Esto produce una enorme sobrecarga de trabajo en el personal sanitario, que a su vez trae como consecuencia más errores médicos y altas prevalencias de distintos Síndromes de estrés laboral, como el Burn-out.

La falta de personal de salud y de camas para la atención en el sistema público neuquino es una constante que los trabajadores venimos denunciando en forma permanente desde hace tiempo. La situación de la provincia no es alentadora, mucho menos si se trata de hacerle frente a una pandemia, que si bien aún no causó ningún infectado en la provincia, toda la comunidad científica coincide en que esto podría expandirse y frente a lo cual, les trabajadores tenemos que exigir que se tomen las medidas precautorias.

De hecho, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) aseguró que este virus puede tener un enorme alcance si no se toman medidas concretas y urgentes, como el diagnóstico temprano y el control de foco a partir de los casos positivos.
En Argentina, el único lugar en donde se hacen las pruebas diagnósticas confirmatorias, es el Instituto Malbrán. Necesitamos con urgencia que existan test de diagnóstico en todos los hospitales y Centros de Salud.

En relación al resto de los insumos necesarios para detener la propagación de esta pandemia, como el alcohol en gel, barbijos, camisolines, salas de aislamiento, etc. no se cuenta con demasiada información oficial. El precio del alcohol en gel en las farmacias se ha disparado y escasea, el uso de barbijos se restringe para algunas situaciones especiales.
Esto es inadmisible, por eso es que vamos elevar un pedido de informe al Ministerio de salud junto a la banca del PTS Frente de Izquierda, con nuestro diputado Andrés Blanco. Los trabajadores queremos saber en qué situación concreta se encuentra la Provincia.

En Neuquén y en todo el país: nuestras vidas valen más que sus ganancias

Por el lapso que dure la emergencia, proponemos en Neuquén y en todo el país:

  •  Centralización de todo el sistema de salud, incluyendo toda la salud privada (desde los grandes laboratorios a las clínicas y hospitales privados), bajo gestión pública y control de trabajadores y especialistas
  •  Provisión masiva de los test de detección temprana, para evitar la propagación.
  •  Provisión alcohol en gel, guantes, barbijos y jabón.
  •  Provisión masiva de equipos de asistencia respiratoria en todos los hospitales.
  •  Ampliación de emergencia de todo el personal el sistema de salud pública, empezando por hospitales y clínicas. Capacitación inmediata y aumento de salarios. Reincorporación de todo el personal médico y de enfermería despedido en los últimos años o desocupado.
  •  Licencias con goce de sueldo al 100% (a cargo de las empresas y del Estado) de toda persona infectada o en peligro de contagio, así como de todas las personas mayores de 65 años y de padres y madres que no pueden enviar sus hijas e hijos a las escuelas que cierren. Licencias pagas por el Estado y empresas para las y los trabajadores en negro, “de plataformas” o inmigrantes indocumentados en zonas afectadas para que no se vean obligados a trabajar exponiéndose a la infección para recibir su salario. Prohibición de despidos. Congelamiento de los alquileres a diciembre del 2019 y moratoria de su cobro en aquellos países donde la oleada de despidos y suspensiones está dejando a cientos de miles en la calle. Suspensión de todo juicio de desalojo, pues todas las familias verán sus ingresos reducidos.
  •  Comisiones independientes integradas por profesionales idóneos y miembros de las organizaciones de trabajadores y populares, que controlen toda la información que maneje el Estado sin ningún tipo de censura: datos de la evolución de la epidemia, comparación con otras epidemias, medidas preventivas que se aconsejan a la población, etc.
  •  Creación de Comisiones de Higiene y Seguridad en todos los lugares de trabajo, con plenos poderes para investigar, consultar, cuestionar, las medidas que hacen a la seguridad de las y los trabajadores y usuarios (en caso de servicios públicos).

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    Desde La Izquierda Diario y la agrupación Violeta Negra en ATE, ponemos a disposición este medio para dar cuenta sobre la situación que viven las trabajadoras y trabajadores de la salud.

    Contanos cuál es la situación en tu hospital o centro de salud, si cuentan con el personal, aparatología e insumos necesarios para hacer frente a esta emergencia sanitaria.







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