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OPINIÓN

La vieja casta detrás de la nueva “anti política”

En las últimas semanas tomaron notoriedad youtubers e influencers que se presentan como disruptivos en el marco de un “nuevo” espacio liberal. Vamos hablar no tanto de estos personajes, sino de sus mentores. El liberalismo en Argentina no es una novedad y huele a naftalina.

Emiliano Palma

Trabajador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) | Agrupación Marrón Clasista de ATE

Sábado 5 de septiembre | 10:08

Una ex candidata de Espert le tiró un huevazo a una camioneta de C5N, un influencer hizo un tweet amenazante contra la vicepresidenta, youtubers e influencers liberales cobran notoriedad en las redes sociales como la “nueva” anti política. Pero, ¿qué tienen de novedoso las ideas liberales? El candidato José Luis Espert había terminado su intervención en el último debate presidencial planteando que el futuro sería liberal. Sin embargo, el liberalismo en Argentina es parte de un pasado que ya fracasó.

Vamos a dar solo algunos ejemplos para ilustrar.

El general Pedro Aramburu, el presidente de facto de la mal llamada “Revolución libertadora”, que entre otras cosas bombardeó la Plaza de Mayo, era un militar del ala liberal. Bajo ese gobierno de facto se incorpora la Argentina al FMI, a finales de los años 50.

Más adelante en el tiempo, en los años 70, el ministro de Economía de la última dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, llevó adelante un plan de liberalización de la economía. Esto afectó a la industria y benefició a los grandes grupos económicos. En 1982, surge la UCeDé, que fue una corriente liberal que llegó a ser tercera fuerza nacional en las elecciones presidenciales de 1989 en las mismas que triunfó Menem.

De este partido salieron políticos que nutrieron las últimas coaliciones gobernantes como el ex vicepresidente de Cristina Fernández, Amado Boudou, y Sergio Massa. En 2015, la UCeDé formó parte de Cambiemos. En los 90, los liberales habían sido una parte central del gobierno menemista que profundizó la obra de Martínez de Hoz. Lo hicieron con las privatizaciones (de los servicios básicos como la luz, el gas; de los trenes y de las telecomunicaciones) y con un mayor sometimiento al FMI y al Banco Mundial.

La estrella de ese período de los años 90 fue Domingo Cavallo, el ministro de Economía que impulsó la convertibilidad, las privatizaciones y el aumento de los impuestos a los pobres. Lo hizo llevando el IVA del 18 al 21 por ciento. Sí, un liberal que aumenta impuestos.

El plan económico liberal del menemismo era insostenible. Sus consecuencias se podían palpar en el aumento desmedido de la desocupación, la pobreza y el hambre. Ya en 1999 gana la presidencia la Alianza, una coalición encabezada por Fernando De La Rúa. Bajo su presidencia fueron designados tres ministros de economía, José Luis Machinea, Ricardo López Murphy y Domingo Cavallo.

El primero hizo una reforma tributaria regresiva, que aumentó todos los impuestos aplicados a los trabajadores y sectores populares, bajó los salarios de los trabajadores estatales, entre un 12 y un 15 por ciento, y también hizo quita en jubilaciones. López Murphy, un economista mucho más liberal, duró apenas dos semanas como ministro de Economía, tras proponer la “original” idea de más ajuste. La presión popular se hizo sentir y López Murphy se fue con pena y sin gloria.

Ricardo López Murphy, un economista mucho más liberal, duró apenas dos semanas como ministro de Economía en el gobierno de de la Rúa, tras proponer la “original” idea de más ajuste.

Fue Cavallo quien lo reemplazó que contaba con cierto apoyo de la opinión pública. Se le llegaron a conceder superpoderes del Congreso para actuar en la crisis terminal de la convertibilidad de la cual él era el arquitecto. Continuó con la misma receta liberal de reducción del “gasto” público que combinó con impuestos regresivos, como uno a la actividad teatral. Todo para hacer frente a la deuda externa. Mientras, la situación social empeoraba cada vez más. Un “corralito” en que la población no podía sacar del banco más de 250 pesos por semana cuando esto no alcanzaba para la inflación de los precios, fue su última medida.

Como siempre, los grandes grupos económicos pudieron sacar la plata y fugarla. Mientras, a los pequeños ahorristas se los estafó. Cavallo termina renunciando el 19 de diciembre de 2001 y su renuncia fue aceptada en la madrugada del 20 de diciembre. Se fue repudiado tanto él como sus políticas económicas. La icónica imagen del helicóptero llevándose al presidente De La Rúa de la Casa Rosada también se llevó por varios años todo el discurso liberal.

Veinte años no es nada

Detrás de los “nuevos” liberales como Espert, están intentando regresar López Murphy y Cavallo. Ya hay varias notas en los medios de comunicación donde se plantea que López Murphy encabece un proyecto político de la derecha liberal.

Hay que tener muy presente no son lo nuevo de la política argentina. Son, al contrario, lo más rancio. Hace poco menos de 20 años se tuvieron que ir precisamente por aplicar las recetas que hoy proponen como salvadoras.







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