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Red Internacional

Docentes de Bariloche denuncian falta de un plan de vacunación y exigen que se garanticen los dispositivos y conectividad durante la virtualidad. A su vez, ven con preocupación el aumento de la pobreza entre sus estudiantes.

Martes 25 de mayo | 21:54

Como muchas ciudades del país, Bariloche se encuentra atravesando una grave situación sanitaria y social. A mediados de abril, el gobierno de Carreras tomó la decisión de aplicar mayores restricciones frente al aumento de casos de covid-19, confirmando que la región está en “Alto Riesgo Epidemiológico y Sanitario”.

Entre estas medidas, determinó la suspensión de la presencialidad de las escuelas de Bariloche y Dina-Huapi durante 15 días. Hacia el fin de este período el Ministerio de Educación provincial estableció una extensión por dos semanas más para primaria y dos y media para el resto de los niveles. Posteriormente, Rio Negro adhirió al DNU de nación. Estas definiciones muestran que el gobierno provincial no tiene un plan claro para enfrentar la situación que generó la pandemia. Se limita a tomar decisiones de corto plazo, sin respuestas de fondo ni acordes a la gravedad de la crisis.

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Frente a este contexto, docentes de Bariloche organizaron una serie de reclamos, exigiendo condiciones de higiene seguras que permitan cumplir con los protocolos sanitarios y un plan serio de vacunación para todo el personal educativo.

Asimismo, docentes y familias continúan exigiendo dispositivos y conectividad gratuitos, necesarios para el cumplimiento de la continuidad pedagógica. Desde el inicio del aislamiento en 2020 docentes de todo el país pusieron de manifiesto este reclamo. A fines del año pasado, UNICEF informaba que en Argentina “el 18% de los adolescentes entre 13 y 17 años no cuenta con Internet en el hogar y el 37% no dispone de dispositivos electrónicos para realizar las tareas escolares. Este valor aumenta al 44% entre quienes asisten a escuelas estatales”. A su vez, datos de encuestas realizadas por UTEP a nivel país, indican que entre los estudiantes que se conectan a clases, el 44% lo hace con datos móviles y un 15% tienen conexión fija pero mala señal. En suma, hay más de un 75% de estudiantes con problemas de conectividad.

Lo mismo sucede en los hogares docentes, quien no paga internet de su propio bolsillo, no puede continuar trabajando. El sueldo se destina a datos móviles o cuotas de una computadora. Frente a la continuidad de las clases virtuales, es urgente que el gobierno provincial y el gobierno nacional den una respuesta.

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Entre docentes y familias de las escuelas, también se expresa una preocupación por la gravedad de la crisis social. El incremento de la desigualdad social se expresa en el mayor número de familias que perdieron sus ingresos, se quedaron sin trabajo o vieron recortados sus salarios. Expresión de esto, es el incremento de la solicitud de la tarjeta NUTRE: en 2020 se otorgaron 13.000, mientras que en febrero de este año ya se habían solicitado 25.000.

María Curapil, bibliotecaria y delegada de la ESRN Nº97 y referente de la Agrupación 9 de Abril, contó a la Comunidad de la Izquierda Diario “queremos reflejar la realidad de nuestras escuelas. Les docentes vemos a diario cómo perdemos el vínculo con nuestres estudiantes, quienes dejan de estudiar porque no pueden conectarse, no tienen computadora o comparten un celular con toda la familia; o simplemente, tienen otras urgencias y deben salir a trabajar para sumar un mango para parar la olla. Por eso, queremos que se otorguen becas de ayuda económica a cada estudiante que lo necesite”.

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Mientras se profundiza la crisis social y sanitaria, el Ministerio de Educación de la provincia plantea que las escuelas son seguras, que allí no hay contagios. El Estado abre las escuelas, pero sigue sin garantizar el cumplimiento de los protocolos; ni tampoco el plan de vacunación para los trabajadores de la educación.

La gravedad de la situación requiere mayor participación y debate entre la comunidad educativa y las familias de las escuelas. Es preciso que UnTER convoque asambleas generales y por escuela para definir de qué manera y cuándo volver a las aulas.

Es urgente la implantación de medidas que no pueden esperar, como son las partidas de fondos para que las tarjetas NUTRE lleguen ya; el mejoramiento de los establecimientos educativos para que los protocolos que se diseñaron sean viables, y de esa manera no se pongan en riesgo la salud de ningún integrante de la comunidad educativa. La entrega de refrigerios y becas para cada estudiante que lo necesite y un IFE de $40.000 para las familias sin trabajo.

La Comunidad de La Izquierda Diario busca reflejar las situaciones que se viven a diario en las escuelas que nada tienen que ver con lo que intenta mostrar el Ministerio de Educación. Envíanos qué situación atraviesa tu escuela para poder difundirla. Démosle voz a los de abajo.




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