Política EE. UU.

COVID Y PERSECUSIÓN DE INMIGRANTES

La política de inmigración racista de Estados Unidos está propagando el virus, no conteniéndolo

Basándose en los horrores existentes en la frontera, la administración Trump ha utilizado la pandemia como una oportunidad para continuar promulgando políticas de inmigración racistas y nacionalistas, hasta el punto de amenazar con deportar a las personas incluso después de haber dado positivo por Covid-19.

Jueves 14 de mayo | 20:28

La política de inmigración de los Estados Unidos, tanto en las administraciones demócratas como en las republicanas, siempre ha sido racista y asesina, imponiendo violentamente la farsa de las fronteras en tierras robadas y protegiendo el libre flujo de capital al evitar el libre flujo de personas.

En los últimos años, se ha vuelto aún más mortal, ya que las políticas hipernacionalistas de Trump y el cierre de cualquier vía segura de entrada obligan deliberadamente a las personas a arriesgar sus vidas para ingresar a los Estados Unidos. Horrorosa, aunque no sorprendentemente , la administración Trump ha utilizado la Covid-19 como una oportunidad para intensificar el ataque a la inmigración, tanto a través de la de un redoblado endurecimiento y los intentos de una prohibición total.

Incluso cuando no hay una pandemia, el tiempo que pasa bajo la custodia del ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas, por sus siglas en inglés) puede ser una sentencia de muerte. Sin embargo, bajo la Covid-19, no son solo aquellos detenidos por inmigración aún más vulnerables a las infecciones y enfermedades graves, sino que la falta de respeto del gobierno de los Estados Unidos por la vida de los migrantes pone en riesgo a todos los atrapados en la vasta industria penitenciaria, en tanto las transferencias entre las instalaciones de inmigración y las cárceles locales continúan, se extiende la Covid-19 de un lado a otro.

Por ejemplo, en un centro de detención con fines de lucro de ICE en Texas, 31 detenidos y 7 empleados dieron positivo por Covid-19. A nivel nacional, hay 800 casos confirmados en centros de detención de inmigrantes, un número que es casi definitivamente una fracción de los casos verdaderos, debido a que ICE se niega a evaluar a la mayoría de los migrantes encarcelados.

Después de aglomerar a las personas en las cárceles con pocas opciones de limpieza y, a menudo, sin acceso a las instalaciones médicas una vez que están expuestos a Covid-19, el ICE continúa deportando a las personas, no solo destrozando familias y aterrorizando a las comunidades como es su costumbre, sino que también propaga una enfermedad mortal a nivel mundial, a menudo a los países menos equipados para enfrentar la pandemia. Por ejemplo, hasta que la resistencia les hizo cambiar de rumbo al menos momentáneamente, el ICE planeó deportar a cinco haitianos que ya habían dado positivo por Covid-19 mientras estaban detenidos.

La pandemia de Covid-19 ha creado nuevos problemas, pero más que eso, ha puesto de manifiesto los horrores existentes del capitalismo y su legado de colonialismo, fronteras que solo existen para la clase trabajadora y racializadas entre ellas. La crisis de inmigración en los Estados Unidos es un problema que empeoró con la Covid-19, pero no se resolverá con el final de la pandemia.

La única solución, durante la pandemia y después, es cerrar todos los campos de concentración, abolir todas las fuerzas antimigrantes, abrir las fronteras, proporcionar derechos sociales y políticos plenos para los migrantes y poner fin al imperialismo estadounidense.

Este artículo se publicó en la página de Left Voice, edición estadounidense de la red internacional La Izquierda Diario del cual ofrecemos su traducción al español.

Traducido por Raúl Dosta para La Izquierda Diario México.







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