SEMANARIO

La lucha de clases llegó para quedarse: seamos la tumba del neoliberalismo

Rafaella Ruilova

La lucha de clases llegó para quedarse: seamos la tumba del neoliberalismo

Rafaella Ruilova

La lucha de clases llegó para quedarse, es necesario que la clase trabajadora y el pueblo oprimido se dote de una teoría- programa y estrategia que le permita sacudirse las sogas de la burocracia, para que por fin podamos vencer.

Chile despertó, hemos sido millones luchando en las calles hace más de un mes contra la herencia de la dictadura ¡porque no son 30 pesos, son 30 años! de sueldos y pensiones de hambre, de endeudarnos para poder estudiar y llegar a fin de mes, de trabajos basuras, en que los empresarios se han llenado los bolsillos a costa de nuestras vidas. El jaguar de Latinoamérica mostró su verdadera cara, y ha sido develado a todo el mundo que este sistema no tiene nada que ofrecernos.

En la propia cuna del neoliberalismo, millones nos hemos dispuesto a que sea su tumba, para que la rebelión no quede ahí y sirva para inspirar a todo el pueblo de América Latina en contra de quienes nos han robado todo, tanto así que nos quitaron hasta el miedo. Esta rebelión es parte de un nuevo ciclo en la lucha de clases a nivel mundial y en Latinoamérica en respuesta a los ataques y ajustes que buscan hacer cargar la crisis capitalista sobre los hombros de la clase trabajadora.

Para pasar del oasis empresarial a la tumba del neoliberalismo

El oasis empresarial chileno antes de la rebelión era mostrado como el ejemplo a seguir por parte de la derecha servil al imperialismo, utilizándolo como una plataforma para aplicar sus planes de ajustes y programas neoliberales de la mano del FMI en Ecuador, Haití y Argentina. Este año hemos visto cómo en Venezuela ante la enorme crisis del régimen autoritario de Maduro, la derecha de la mano de EEUU, con sus amigos del ProSur, liderado por Piñera, intentaba levantar un golpe; y hoy vemos cómoBolivia se encuentra entre el golpe y la resistencia.

Estos ataques no ha sido sin respuestas, y ha desatado levantamientos en la mayoría de los casos, como expresó Myriam Bregman en elActo realizado por el PTS en Argentina en apoyo a la rebelión en Chile y en contra del golpe en Bolivia: “Los poderosos, las burguesías, los dueños de todas las cosas saben que se tienen que unir, saben que se tienen que coordinar en defensa de sus intereses y saqueo de sus multinacionales (...) EEUU sigue estando detrás de los golpes, de los intentos de golpes en toda la región. Aunque ahora buscan legitimarse, darle formas institucionales, lo tienen que disfrazar porque temen generar un repudio tal que se abran procesos revolucionarios, temen que se una eso que ellos intentan dividir, los sectores de la clase media, el pueblo trabajador y el pueblo pobre”

El temor a esa unidad, con acciones combativas en las calles, se vio en Chile después del paro del 12 de noviembre, donde salieron sectores (parciales pero decididos) de la clase trabajadora. Por eso la derecha y la ex concertación, junto a sectores del Frente Amplio (FA) corrieron a buscar un acuerdo para negociar el mayor engaño, el “acuerdo por la paz y la nueva constitución”, con el objetivo de frenar el despliegue de la de la lucha de clases, y que aparezca la clase trabajadora, con sus sectores estratégicos, a escena con toda su fuerza.

Hoy, la revuelta se encuentra ante un punto de inflexión: la trampa y cocina del “acuerdo por la paz y una nueva constitución” desvía coyunturalmente la enorme energía desplegada hacia una reforma que deje intactos los pilares del modelo; o avanza con una huelga general indefinida para echar abajo a este gobierno asesino e imponer una Asamblea Constituyente realmente libre y soberana donde se exprese verdaderamente la voluntad popular. El gobierno y el régimen están profundamente debilitados, su salvataje y tanque de oxígeno es el “acuerdo”; no hay que caer en esta trampa, a fortalecer la autoorganización, las coordinadoras, como el ejemplo del comité de emergencia y resguardo en Antofagasta y organizar la huelga general indefinida

Lo que está en juego son las aspiraciones sociales y democráticas de millones, así como la correlación de fuerzas de las clases sociales. El desvío en Chile le daría confianza al empresariado y la derecha, en cambio de avanzar la clase trabajadora, junto a los sectores oprimidos, sería un enorme ejemplo y fuerza para la clase trabajadora y el pueblo en Latinoamérica. En esa misma lógica, lo que ocurra en Bolivia es muy importante. Es la burguesía y la derecha o las y los trabajadores y el pueblo pobre. De todas maneras, el proceso revolucionario que se abre en Chile, no lo podrán cerrar fácilmente

El respiro del gobierno y el régimen con “el acuerdo”, no tardó en mostrar que irán probando correlación de fuerzas criminalizando y utilizando la ley del Interior del Estado, como lo vienen haciendo con la querella puesta contra Dauno Totoro, militante del PTR y activista por los DD.HH. Esta clara persecución política no se puede dejar pasar, es necesario levantar la más amplia solidaridad y repudio contra este antedatado a la libertad de expresión llevado adelante por medio de instrumentos dejados por la dictadura

Como lo hacen con la criminalización, también buscaran hacerlo más adelantes con ajustes y ataques. Las peleas no dadas hasta el final, los respiros dados a los enemigos terminan teniendo consecuencias. La fuerza heroica de la juventud y de trabajadores están, quienes se niegan a dar las batallas son las direcciones burocráticas, que en vez de llevar adelante un plan de acción y de lucha para hacer realizable las aspiraciones de las masas, e impulsar la más amplia coordinación, abriendo asambleas e instancias democráticas para organizar la lucha; se han limitado a convocar instancias aisladas entre sí, manteniendo la fuerza de la clase trabajadora contenida, buscando conducir la lucha a la estrategia de "diálogo sin exclusiones" para sentarse en la mesa con el gobierno. Pero las calles siguen gritando ¡con nuestros muertos no se negocia!

El proceso abierto en Chile es profundo, la burguesía si bien empuja por desviar, incluso de lograrlo, tiene nulos márgenes para cerrar el proceso, la expectativas democráticas y sociales son altas y esta rebelión las ha disparado. Por otro lado, las tendencias recesivas a nivel mundial empiezan a tocar la puerta, la burguesía está atadas de manos, entre las aspiraciones y su capacidad de satisfacerlas. La lucha de clases llegó para quedarse, es necesario que la clase trabajadora y el pueblo oprimido se dote de una teoría- programa y estrategia que le permita sacudirse las sogas de la burocracia, para que por fin podamos vencer.

La estrategia del PC y el FA: el derrotero de la alianza con el “progresismo” burgués

La cocina parlamentaria a la espalda del pueblo provocó descontento en amplios sectores que veían en el FA una alternativa, produciendo quiebres al interior de Convergencia Social y de Comunes, e incluso es posible que la misma composición del conglomerado se reconfigure. Y es que la lucha de clases pone a prueba a los dirigentes, los partidos y las estrategias.

A pesar de que el PC y partidos del FA no firmaron el acuerdo, criticando correctamente el cerrojo de los 2/3, de todas maneras lo han presentado como un triunfo de la movilización, o un avance histórico, pero la realidad no tardó en mostrar a quiénes beneficiaba realmente: en la bolsa, el IPSA tuvo su mejor jornada en una década, el gobierno y el gran empresario saludaban el acuerdo y su cauce institucional, mientras la represión dejaba un nuevo muerto, Abel Acuña, y decenas de heridos. Y es que hay que tener claro, la derecha “cedió” amañadamente “reformas” en el marco del régimen actual, para garantizar mantener los pilares fundamentales de la herencia de la dictadura, porque se sintieron amenazados frente a la salida de destacamentos parciales pero decididos de la clase trabajadora. Imagínense cómo sería si sale completamente con toda su fuerza parando los sectores estratégicos de la economía.

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Por eso nos parece importante reflejar que más allá de las diferencias políticas y tácticas al interior del FA y entre ellas y el PC, de fondo hay una matriz común en términos estratégicos: la alianza con el “progresismo” de la exConcertación, poniendo el centro de su acción política en el parlamento, mientras limitan la lucha en las calles (el poder constituyente) a una mera presión para las negociaciones parlamentarias. Pongámoslo a la luz de las demandas vertidas en la calle: #FueraPiñera, juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de la violación a los DD. HH, y Asamblea Constituyente:

Con apoyo de sectores de la exConcertación, ante el Fuera Piñera responden con una acusación constitucional, pero este instrumento del régimen requiere de 78 votos en la Cámara Baja de un total de 155 diputados, y en la Cámara Alta, 29 de un total de 43 senadores, es decir necesita los votos de la propia derecha, quedando claro que por esta vía Piñera se mantendrá en pie, tal como ocurrió con Cubillos y Chadwick. Frente a la exigencia de juicio y castigo, la oposición parlamentaria, responde con una comisión de verdad, justicia y reparación a la violación de DD. HH, pero ¿No han bastado estos 30 años para saber que en este régimen la impunidad se mantiene?, ya tenemos la experiencia de la comisión Rettig y Valech, que logró parcialmente medidas “compensatorias”, pero la impunidad siguió intacta, basta recordar Punta Peuco. Y, por último, frente a la demanda de la Asamblea Constituyente, un sector del FA (quienes suscribieron al acuerdo) responde diciendo que la “convención constituyente” es su sinónimo, visión a lo que el sector no firmante junto al PC adhirió.

Las y los socialistas revolucionarios sabemos que el centro de gravedad es la lucha de clases, que ahí se juega la correlación de fuerza de las clases sociales. No vemos ningún triunfo en el acuerdo, sino sólo un engaño, y ponemos todas nuestras fuerzas en denunciar esta trampa, en organizar y fortalecer la autooganización, agitando y preparando una gran huelga general indefinida para hacer caer al gobierno asesino e imponer una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana (ACLS).

A la alianza con el “progresismo” burgués, que mantiene intacto los poderes instituidos, le contraponemos el poder constituyente en las calles de las y los explotados y oprimidos por este sistema. Sabemos que, de la mano de la burguesía nacional, nuestras aspiraciones serán puestas en pausas y desviadas a reformas de este régimen heredado de la dictadura que millones queremos echar abajo. O acaso ¿podremos conquistar nuestras demandas, que cuestionan las ganancias de los empresarios, sin que se opongan?

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Para poner fin a la herencia de la dictadura

Poner fin a la herencia de la dictadura implica un cambio revolucionario de la matriz económica chilena, extremadamente dependiente de los capitales extranjeros, basada en la propiedad privada de los recursos estratégicos, de los servicios, y de la banca, que hoy se encuentra al servicio del saqueo de un puñado de multinacionales y de capitalista nacionales. Si una AC no puede discutir sobre todas estas cosas, sobre la estructura económica y social en Chile, entonces no es una verdadera AC.

Para realmente responder a las aspiraciones sociales de las grandes mayorías es necesario la nacionalización de todos los recursos naturales, sin indemnización, para ponerlos bajo la administración del pueblo trabajador y control popular, única forma de que esas riquezas estén realmente al servicio de las necesidades de las familias trabajadoras y el pueblo pobre y no de un puñado de capitalistas. Así como nacionalización de la banca con un banco estatal único que condone las deudas de las familias trabajadoras, y le permita créditos a los pequeños comerciantes que se ven estrangulados por las altas tasas y el monopolio de las grandes empresas.

En un país dependiente como Chile (y las naciones latinoamericanas), las tareas de liberación nacional (y el derecho a la autodeterminación los pueblos originarios), se encuentran profundamente ligadas a la renacionalización de los recursos estratégicos, así como a las tareas anti-imperialistas: la expulsión de las multinacionales y del imperialismo de la región, quienes son los mayores responsables del despojo y saqueo.

Cualquiera que quiera realmente terminan con la herencia de la dictadura tiene que partir de esta base, y tener claro que esa tarea no será de la mano de la clase capitalista o de la supuesta burguesía nacional “progresista”; sino que será de la mano de la clase trabajadora, si logra levantarse como clase dirigente, ganándose la confianza del resto de las y los oprimidos, y de las clases medias no explotadoras.

Enfrentar la herencia de la dictadura implica enfrentar su régimen y su Estado, garante de su orden, que se puso al servicio de subsidiar a los grandes grupos económicos. Para enfrentarlo verdaderamente, es necesario fortalecer la autoorganización de la clase trabajadora, sus propias confianzas, fuerza y poder. Los “anticapitalistas” del FA, que renuncian a esta perspectiva en pos de “reformar” esté régimen, ya ni siquiera son antineoliberales.

La lucha por un gobierno de las y los trabajadores en ruptura con los capitalistas

Luchamos por un gobierno de las y los trabajadores, que pueda llevar efectivamente adelante la voluntad popular imponiéndose a los capitalistas, apoyándose en consejos de trabajadores y trabajadoras y en el armamento del pueblo. Siendo el remplazo del Estado capitalista a uno de las y los trabajadores, con la democracia más amplia jamás conocida, que planifique racionalmente la economía y emprenda una serie de transformaciones radicales en todos los aspectos de la vida social.

Sabemos que la gran mayoría no comparten hoy una perspectiva revolucionaria, porque aún confían en la democracia parlamentaria, pero sí comparten la necesidad de una Asamblea Constituyente que verdaderamente exprese la voluntad popular. Sabemos que una instancia así, la más democrática que puede dar un régimen parlamentario, como hemos visto, no será concedida por los capitalistas, porque temen que se tome decisiones en contra sus intereses, por lo que hay que arrancársela por medio de los métodos de la lucha de clases.

La consigna de ACLS puede cumplir un importante rol pedagógico con la democracia capitalista, tanto en la lucha por su conquista, así como de realizarla, en la defensa de sus resoluciones. La lucha de las y los trabajadores por un una política y programa independiente, hará que por medio de su propia experiencia saquen la lección que la única forma de llevar adelante la realización integra y efectiva de sus demandas, será arrebatándole el poder a la burguesía. Por eso, levantar un programa de acción para el momento, que empuje al desarrollo la lucha de clases, y la autoorganización de las y los trabajadores, en conjunto con un programa transicional que haga chocar con los límites de esta democracia para los ricos, es fundamental para que la clase trabajadora supere el atraso político que le impone este sistema, y desarrolle la autoorganización, y sus organismos de poder (soviet, milicias, o más cercano a la experiencia en Chile cordones industriales), que abra la posibilidad de un gobierno de trabajadores.

Para nosotros la conquista del poder por parte de las y los trabajadores no es un fin en sí mismo, sino un medio para avanzar hacia una sociedad sin explotación ni opresión, una sociedad donde pasemos del reino de la necesidad del cual se basa este sistema, para que millones se vean empujados a vender por miseros sueldos su fuerza de trabajo, a una sociedad que sea el reino de la libertad. Porque sin emancipación económica es una utopía pensar en una libertad real, como hacen creer los demócratas burgueses. Nuestro fin es el comunismo.

La revolución no es un acontecimiento simultáneo a nivel mundial, sino que comienza en un país o serie de países rodeados de un mundo capitalista. Por eso la necesidad de conquistar gobiernos de trabajadores como periodo transitorio entre el capitalismo y el comunismo, que a la vez que realice las tareas democráticas y socialistas, sirva como punto de apoyo para la extensión de la revolución socialista en el terreno internacional.

A diferencia de cualquier visión stalinista, creemos que la realización de la revolución, y más aún del comunismo solo puede ser fruto de una actividad consciente de las masas. Por eso levantamos un programa de reivindicaciones transitorias, que hagan un puente entre la conciencia actual y la revolución socialista.

Por esta perspectiva luchamos las y los militantes del PTR, junto con las y los compañeros de la Fracción Trotskica- Cuarta Internacional, en cada país donde estamos, quienes levantamos La Izquierda Diario en 12 países y 6 idiomas. Nuestros compañeros de la LOR-CI en Bolivia siendo parte de la lucha contra el golpismo; en Argentina con el PTS luchando contra los ajustes de Macri al pueblo trabajador, siendo con el FIT la única fuerza que plantea no pagar la deuda al FMI; en Brasil, con el MRT, siendo parte de quienes se plantean contra los ajustes del ultraderechista Bolsonaro, y exigiendo verdad y castigo para Marielle Franco; así como en España, con la CRT, donde somos parte del levantamiento catalán y exigimos libertad inmediata a quienes fueron parte de esta lucha y hoy están presos; en Francia con la CCR que es parte de la lucha de los chalecos amarillos.

Te invitamos a dar esta lucha con nosotros, por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

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Rafaella Ruilova

Licenciada en historia y militante de Pan y Rosas
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