Mundo Obrero

CONFLICTO LINEA 60

La línea 60 y los subsidios millonarios del Estado

La línea 60 está en el quinto puesto de las empresas que más subsidios han recibido por parte del estado: $1714.68 millones.Hace más de 20 días los trabajadores de la línea 60 están reclamando por la reincorporación de 53 despidos injustificados. Mientras la empresa no da explicaciones, el Ministerio de Trabajo brilla por su ausencia.

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Sábado 18 de julio de 2015 | Edición del día

En un año completamente signado por la contienda electoral nacional, la lucha de los trabajadores de colectivo de la mítica línea 60 que une gran parte de la Capital Federal con la zona Norte, trasladando a más de 250 mil pasajeros por mes, se ha instalado en la opinión pública.

El conflicto se desata luego del despido persecutorio de 53 trabajadores hace poco más de 20 días. Al principio los trabajadores tomaron como medida de lucha contra la empresa y para ganar el apoyo de los usuarios- que son la mayoría laburantes como ellos- mantener el servicio pero no cobrar boleto. Esta medida fue repudiada por la patronal. Hoy ambas cabeceras (Ing. Maschwitz y Constitución) se encuentran cercadas por la policía; el Ministerios de Trabajo no ha intervenido y desde el gobierno algunos funcionarios han dejado en claro que es la justicia quien debe resolver este asunto.

Una vez más, como lo vienen haciendo en los últimos conflictos que implicaron despidos persecutorios, el kirchnerismo opta por hacer oídos sordos a los reclamos de los trabajadores que pelean para mantener su fuente de trabajo y continua apañando – como lo hizo con la empresa norteamericana LEAR el año pasado- a una de las patronales que más subsidios han recibido durante la” dekada ganada”, las del transporte automotor de pasajeros.

La historia de MONSA

La empresa Micro Ómnibus Norte (MONSA), creada en 1931 con una flota inicial de 82 coches, es conocida en la zona norte ya que transporta a gran cantidad de trabajadores y tiene terminales en los principales puntos de concentración obrera, como Escobar, Maschwitz, Rincón de Milberg, Tigre y Gral Pacheco.

Monsa funcionaba hasta el año pasado como una “empresa de componentes”, donde cada vehículo pertenece a un accionista-propietario que se queda con la recaudación pagando un cargo a la administración. En ese año entró en concurso preventivo con un pasivo de $250 millones. La mayoría de los 250 propietarios vendió sus acciones y de esa forma el directorio de la línea 60 quedo en un 88% en manos de tres nuevos dueños: grupo NUDO, la compañía Rosario Bus y Micro Ómnibus Tigre.

Este cambio de dueños se da precisamente en una época donde se registra una mayor concentración en el mercado de colectivos de corta, mediana o larga distancia. En el caso de la línea 60, el grupo NUDO es en realidad un arreglo “joint venture” que le permite a las empresas que lo componen, la poderosa DOTA (que opera con más de 1700 coches las líneas: 5, 8, 23, 44, 76, 91, 101 y 188) y Nuevos Rumbos (líneas: 26 y 132) obtener mayores beneficios económicos. Rosario Bus, pertenece al empresario santafesino Agustín Bermúdez que opera 16 recorridos urbanos en el Gran Rosario y las líneas 41 de la Capital Federal y 203 del Conurbano; y Micro Ómnibus Tigre, que explota varios ramales comunales en la zona norte (204, 228, 505, 506, 512, 513 y 720, entre otros).

Subsidios, un negocio redondo

Este comportamiento de concentración en sectores implica para decirlo sencillamente, el desplazamiento de los “más débiles” del mercado, por los grandes grupos que ven la oportunidad de un negocio rentable y la toman.

Según datos oficiales recopilados por el diario La Nación, el estado ha desembolsado desde el año 2005 hasta febrero de 2015, en concepto de subsidios al transporte y gasoil la nada despreciable suma de 115.728,56 millones de pesos.

La línea 60 está en el quinto puesto de las empresas que más subsidios han recibido por parte del estado, llegando a los 1714.68 millones de pesos.

El negocio es muy generoso, el Estado además aporta dinero destinados a pago de salarios cargas sociales y gastos de personal, (para el año 2013 la cifra llegaba a $60.000 por mes). Con respecto al gas oil, se emite un vale de dinero que permite comprar el insumo a casi un tercio de su valor. Incluso si se necesita renovar la flota, la empresa cuenta con una flota declarada de 312 unidades (renovadas hace 4 años) a los arriesgados empresarios del transporte se les otorga un préstamo a tasas bajísimas y sólo se les exigirá presentar un "Certificado de Elegibilidad" que emite la Comisión Nacional del Transporte (CNRT) en el que consta que ese sujeto de crédito recibirá subsidios y que con ese dinero se cancelará la cuenta. Un negocio redondo para los empresarios.

Para terminar con los despidos: estatización del transporte

El Gobierno Nacional continúa destinando el 1,4% del PIB y más de 4% del gasto total de la Administración Pública Nacional (APN) a solventar los costos operativos de los concesionarios de transporte. El desembolso de subsidios es superior en el transporte de colectivos, a pesar de que el transporte en ferrocarriles es más rápido y consume menos energía. Esto se debe a que es más simple y menos costoso incorporar unidades adicionales de colectivos que la inversión en ferrocarriles. Este es el principal motivo de viajar tan mal en hora pico.

Desde la caída de la convertibilidad y la posterior ley de emergencia económica, el servicio de los colectivos urbanos no tiene contrato que lo regule. Según la actuación 300/10 de la Auditoría General de la Nación, "la explotación de los servicios públicos se desarrolla mediante permisos otorgados por la CNRT, los que se deben adjudicar mediante el concurso público de propuestas, o por autorizaciones precarias". Esos permisos tienen una vigencia de 10 años renovables automáticamente, salvo que la autoridad de aplicación considere que hay fundamentos vinculados con el desempeño del operador que aconseje la no renovación del permiso.

Para terminar con los despidos que dejan familias en la calle, a manos de empresarios que lucran con un servicio público y se enriquecen con subsidios del estado, es necesario implementar un Plan Nacional de Transporte, como plantea la Lista 1A del Frente de Izquierda que encabeza Nicolás del Caño. Por la re estatización de todas las concesionarias de la res de colectivos, controlado y puesto en funcionamiento por los trabajadores y organizaciones de usuarios.







Temas relacionados

Subsidios   /    Línea 60   /    Despidos   /    Provincia de Buenos Aires   /    Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO