Géneros y Sexualidades

JUVENTUD Y SEXUALIDAD

“La crisis sexual de la juventud es la crisis del orden social burgués”

Para el psicólogo Wilhelm Reich, esta afirmación fue un arma de combate durante los años anteriores al ascenso del nazismo, en los que concibió la liberación sexual como una herramienta que ayudaría a revolucionar todo el orden establecido.

Martes 3 de mayo de 2016

En 1927, durante una huelga general en la ciudad austriaca de Schattendorf, el psicoanalista Wilhelm Reich e Ilse Ollendorf, su esposa, se unen a los manifestantes y observan como la policía abre fuego contra los manifestantes, causando decenas de muertos. Reich y Ollendorf se protegerán detrás de un árbol y esa misma noche, él se inscribe en el Partido Comunista (KPD).

Es así como comienza la etapa militante de uno de los teóricos de la psicología más controvertidos del siglo XX, ya que desde 1927 a 1933, de la mano de la juventud obrera de los KPD en Viena y Berlín, escribirá la parte más crítica de su obra, previa a su expulsión del KPD, de la Asociación de Psicoanálisis y su exilio con el ascenso del nazismo en 1933, desarrollando diversos trastornos psíquicos hasta su muerte.

Precisamente los debates y controversias en torno a la obra de Reich, discurren de forma paralela al auge de algunos momentos de agitación política y cultural, aumentando la difusión de sus obras en el contexto del Mayo del 68, cuando las ansias de liberación sexual de la juventud volvían a estar en el punto de mira.

Sin embargo, mientras que el Reich más difundido es el encerrado en EE.UU. tras años de exilio errático y delirio, es la etapa en la que trata de teorizar la “crítica como arma”, la que permite pensar un enfoque desde el ángulo del ámbito psi para la liberación de los deseos y emociones.

La necesidad de pensar no sólo los múltiples arraigos psicológicos con los que cuenta la moral dominante del patriarcado y el capital, sino también de combatirla, son una tarea de histórica tarea de inmediata actualidad, en especial para las mujeres y personas LGBTI, que viven en la situación de ser aplastadas por la rueda del patriarcado, o hacer que descarrile.

Así pues, Reich ya planteó estos debates tanto en los ámbitos de los círculos del psicoanálisis burgués, como de la juventud y la dirección del KPD, encontrando diferentes formas de conservadurismo social en ambos ámbitos.

Reich determinaba que la tarea del psicoanalista era la eliminación de lo que define como corazas neuróticas, es decir, actitudes de autonhibición generadas como una respuesta defensiva a las experiencias de represión del inconsciente acumuladas a lo largo de toda la vida y que perviven hasta el presente.

Así pues, trata de investigar estas corazas o neurosis, tanto en la sexualidad, como en otros aspectos de la personalidad, más o menos ligados con ella, que suceden a lo largo de toda la vida y suponen un escudo ante una represión de origen y causa social.

Reich será el primer psicoanalista en plantear la relación entre miseria, cultura, sociedad y génesis de las neurosis, al hablar además de la prevención de las mismas, cuestión indisolublemente ligada a la transformación social.

Así, en 1929 Reich plantea a Freud en Profilaxis de las neurosis:
¿Es normal que un 60 u 80% de jóvenes sufran trastornos neuróticos?
¿Es normal que apenas un 30% puedan recurrir al psicoanálisis?
¿Qué papeles juegan la educación, la moral, el sistema capitalista en la génesis de esta miseria psíquica?
Por último, ¿es extraño que un 80% de los obreros de Viena, que viven con sus familias en una sola habitación, sufran conflictos e inhibiciones sexuales?

La sociedad capitalista, la cual Reich estudia desde el psicoanálisis, conlleva la fusión de la opresión que genera sobre el proletariado como clase explotada, con otras anteriores, como el patriarcado, como una forma de división del trabajo en sectores doblemente oprimidos para presionar al conjunto de la clase obrera al retroceso de su situación.

Por tanto, la ideología de la clase explotadora en la sociedad capitalista cuenta no sólo con una moral que atenta contra la conciencia de clase obrera, sino que también arremete contra otros sectores, como las mujeres, las sexualidades o los inmigrantes, que sufren dobles o triples cadenas de opresión.

Reich asume, por tanto, que el individuo en la sociedad de clases sufre neurosis de origen social, buena parte de ellas por vivir en condiciones de fuerte represión sexual. Y es que para que una clase social domine, necesita de la vara de castigo del viejo patriarcado, y esto conlleva la organización a nivel social de la atrofia sexual en la vida de las clases y sectores sociales oprimidos.

Reich otorga a la vida sexual un papel de gran importancia en la génesis de la personalidad, pues buena parte de las neurosis se derivan de la represión de la sexualidad a nivel ideológico con esquemas represivos, como la familia patriarcal, que se construye sobre la constricción de la sexualidad femenina.

Así mismo afirma que: “Las familias de las diferentes clases sociales tienen en común la propiedad importante de estar sometidas a idéntica atmósfera moralizadora desde el punto de vista sexual”, una visión similar a la desarrollada por Engels en El origen de la propiedad, la familia y el estado.

Así Reich, atacando a la sociedad burguesa y sus instituciones, como la familia patriarcal y autoritaria o el sistema educativo, pretende dotar a las masas de un aparato teórico más completo para combatir la moral y la ideología burguesa, en este caso combinando teorías psicoanalítica y marxista.

La experiencia de la SEXPOL

A raíz de la politización de la cuestión sexual y de la represión en general, Reich intenta crear todo un movimiento de masas de política sexual. Así nacerá la Organización por una Política Sexual Proletaria (SEXPOL), que bajo control del KPD y la dirección de Reich, servirá para agrupar a jóvenes y obreros en torno a una feroz crítica a la ideología burguesa sobre la sexualidad.

Así, trata de agrupar además a los grupos feministas y por la legalización del aborto y en el primer congreso de la SEXPOL, celebrado en Düsseldorf, 20.000 personas adherirán a sus puntos programáticos.

Se construirán secciones enteras en fábricas de toda Alemania, se organizarán mítines ante la juventud y los obreros que propiciarán un desarrolló de la SEXPOL tal que sus 20.000 miembros originales serán 40.000 en pocos meses. Incluso juventudes católicas y hitlerianas se pasarán al KPD gracias a la política de la SEXPOL en contraposición con la represión sexual de sus anteriores organizaciones.

Reich pensaba que criticando la moral sexual burguesa, estaba minando su potencial para alienar a las masas. Desde su punto de vista, facilitaría el cuestionamiento de esquemas represivos como la familia patriarcal, el avance de un movimiento por la despenalización del aborto y la homosexualidad y una aproximación a las ideas revolucionarias.

Sin embargo, las críticas hacia Reich, que defendía la Revolución Rusa y sus logros, pero criticaba a Stalin por sus medidas contra las personas LGBTI, el derecho al aborto en la URSS y por su pasividad ante el nazismo hasta que toma el poder, acabaran haciendo que la dirección estalinista del KPD disuelva la SEXPOL y le expulse del partido, acusado de “trotskista”.

Hoy más que nunca, es necesario rescatar y repensar este tipo de experiencias y de aportaciones teóricas, para combatir la opresión heteropatriarcal que sufren las mujeres y las personas LGBTI desde la infancia, teñida de la represión sexual necesaria para que arraigue en las vidas de millones de personas.






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