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La controversia del amor

Reseña del film La piel de Venus (2013), de Roman Polanski (Repulsión, El bebé de Rosmary, Chinatown, La muerte y la doncella, El pianista, Un dios salvaje). Se estrena el jueves 13 de agosto.

Diego De Angelis

@DieDeAngelis

Jueves 13 de agosto de 2015 | Edición del día

En la sala vacía de un teatro, un director prepara su próxima obra, una adaptación libre de La Venus de las pieles, la célebre -por escandalosa- novela que Leopold von Sachar-Masoc escribió en 1870. En la tranquila soledad que proporciona un escenario desocupado, Thomas (Mathieu Amalric) realiza audiciones para el papel principal: una mujer recibe de un hombre una propuesta indecente. Pero las audiciones salen mal, pues ninguna de las candidatas satisface las pretensiones del director. Frustrado se dispone entonces a abandonar el teatro, cuando una mujer de pronto llega, con retraso pero llega, y ruega una oportunidad. Thomas reniega, Vanda (Emmanuelle Seigner) parece ser una mujer vulgar, sin experiencia, sin la formación cultural que sustente sus posibilidades como actriz. Hasta que Thomas se distrae y acepta ensayar una escena. Y la actuación de Vanda, instante crucial de una transformación imprevista, consigue cautivar al atribulado director.

A partir de esa primera maniobra en principio inocente, seguirán otras, cada vez más intensas, exuberantes, finalmente grotescas. Cuando él se distraiga, ella conquistará más territorio. La piel de Venus (2013), la última película de Roman Polanski, buscará profundizar -conservando siempre cierto tono de comedia negra- esa dinámica. La dinámica de una guerra entre dos, un hombre y una mujer disimulados por la excusa de una pieza de teatro, o las afiladas líneas de un libreto, sobre el amor y los deseos privados, sobre la satisfacción que puede llegar a provocar la humillación del azote y las cadenas. Un hombre y una mujer atravesados por la ficción. O velados por ella. La ficción enmarca una contienda. Y tal vez la justifique.

Contienda que se desarrollará por completo en una locación única, concentradora del conflicto. Ya lo dijimos: un teatro vacío. Como en otras películas de Polanski -sin ir mas lejos, en su film anterior Un Dios Salvaje (2011)-, la trama se define en un espacio reducido capaz de comprimir las líneas fundamentales de la historia. Alcanza con un escenario desprovisto de casi todo, un decorado a medio terminar, para dirimir lo esencial. El afuera deviene ingenuo, baladí. A Thomas lo llamará varias veces su esposa por teléfono para preguntarle si va a volver a casa a cenar.

La piel de Venus es una adaptación de la obra del dramaturgo estadounidense David Ives estrenada en Broadway en 2011. Y es -hay que advertirlo- una película menor en la prolífica filmografía del director polaco. Un film pequeño. Y sin embargo es posible apreciarlo. Por sus diálogos –ácidas conversaciones - y por sus actuaciones –en especial la de ella, cada uno de sus gestos-. Pero en gran medida es posible disfrutarlo por su búsqueda, que no es otra que la representación del poder justo allí donde nadie menos lo espera: en la intimidad del amor. Por así decirlo, en el intento por librar su controversia.

Estreno 13 de agosto

Reparto: Mathieu Amalric y Emmanuelle Seigner
Ficha Técnica:
Dirección: Roman Polaski
Guion: Roman Polaski y David Ives
Fotografía: Pawel Edelman
Música: Alexandre Desplat
Año: 2013 | FRANCIA

TRAILER OFICIAL:







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