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La SEP miente, nada está bien en este regreso a clases

Mientras millones aún esperan un cambio, la SEP de la 4T trata de imponer su “nueva normalidad” mediante las clases en línea como si eso pudiera borrar los grandes problemas sociales en torno a la educación.

Viernes 11 de septiembre | 16:26

No es raro que las autoridades nunca pregunten a la comunidad escolar qué opinan sobre las condiciones para el regreso a clase, cómo les está yendo con las actividades escolares, si comparten sus aparatos tecnológicos con más miembros de su familia, sobre todo, cuáles son sus condiciones de vida ante la pandemia.

Al contrario, disfrazan estas situaciones tan complejas con simples encuestas –cuyas preguntas resultan superficiales– sobre si tienen televisión en sus hogares o celular o si usan Internet; cuestiones sacadas de contexto para hacernos creer que todo marcha bien, pero la realidad es diferente.

A tres semanas de inicio del ciclo escolar –y con el pretexto de que no hay condiciones para el regreso a clases de manera presencial por la pandemia Covid-19– el panorama que nos pintan las autoridades de la 4T resulta demasiado positivo, al mencionar que la gran mayoría de familias cuenta con las herramientas indispensables para el regreso a clases.

Esto garantizaría la educación emergente a distancia con los programas televisivos y clases virtuales o en línea a través del uso de las redes cibernéticas; sin embargo, #LaSEPmiente.

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La información presentada por el secretario de educación, Esteban Moctezuma, el pasado 3 de agosto, parte de encuestas hechas a modo, que no caracterizan los contextos sociales ni dan cuenta sobre la realidad que vivimos millones de mexicanos; la situación es que, muchas familias no cuentan con el sustento económico que les permita este regreso a clases.

Se requieren aparatos tecnológicos suficientes para cada miembro familiar, además de pagar Internet –algunos lo hacen en un plan mensual, mientras que otros lo hacen al día, lo que conlleva a tener, únicamente, el servicio por unas pocas horas–, luz eléctrica y qué decir de otros insumos básicos, comida, gel, cubrebocas, renta, entre otros. Resulta insuficiente, de tal forma, tener una sola televisión si deben compartirla entre varios hermanos e, incluso, entre los padres o madres que también trabajan a distancia y necesitan usar la misma computadora o el mismo teléfono.

Dentro de los comentarios vertidos en encuestas recientes, estudiantes y madres, padres o tutores, mencionan que no han podido dar el seguimiento adecuado de las clases ni resolver dudas, debido a que no cuentan con los recursos necesarios. Una de las causales más frecuentes parte de que su trabajo es inestable, al no contar con este derecho fundamental ni con un salario bien remunerado, deben empeñar o vender sus objetos más valiosos como las televisiones y las computadoras; por lo que no siempre cuentan con estos recursos en todo momento, como quiere hacernos creer el secretario de educación.

Es lógico que los estudiantes se atrasen en la entrega de los trabajos, ya que se mantienen incomunicados con sus profesores y compañeros por lapsos prolongados para “ponerse al corriente”, aunque se supone que son temas de repaso durante estas primeras tres semanas. La presión que sienten al no poder entregar en tiempo y forma sus actividades escolares –que, según la autoridad educativa, no pueden ser evaluables– se nota en sus comentarios sobre que les preocupa reprobar el año escolar, además de que extrañan a sus compañeros y profesores; prefieren esperar al regreso a clases presenciales, pues está siendo muy difícil de realizar toda actividad escolar a distancia.

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Afecciones a causa del estrés

En la misma línea que venimos denunciando, acerca de que este tipo de educación teledirigida y virtual genera discriminación, exclusión y rezago, hay que agregar las enfermedades derivadas del estrés como la dermatitis, colitis, neuralgias, problemas nerviosos y, en casos más severos, hasta un paro fulminante.

El tema resulta mucho más complejo para quienes han perdido a un padre, madre, o familiar cuyo apoyo a la economía familiar resultaba indispensable, porque obliga a muchos estudiantes a salir a trabajar quedando con muy poco tiempo, el cual deberían poder dedicarlo a descansar después de la larga jornada laboral en trabajos sin prestaciones y sin buena paga, siendo menores de edad; además deben reponerse emocionalmente, lo cual no es sencillo, ya que si no se atiende debidamente, puede causar un mal mayor.

Y es que el Coronavirus ha afectado la vida social y familiar de todas las personas, México suma 648 mil casos y 69 649 muertes por Covid-19. La presión que se ejerce desde el exterior es inminente al grado de que hay personas que están falleciendo por diversas enfermedades que no se están atendiendo por darle prioridad a la pandemia y, específicamente, porque está colapsado el sector salud.
Unidos, ¡levantemos la voz!

Madres, padres o tutores, profesores, estudiantes, debemos estar unidos ante este embate a la educación que, en realidad no garantiza nuestros derechos. Somos una fuerza de millones que podemos hacer un frente enorme para organizarnos y alzar la voz porque sí queremos el regreso a clases, pero en condiciones justas y seguras para todos, pues la solución no es meter más estrés a nuestras familias ni en nuestra vida. En todo caso deberíamos dedicarnos a contener a nuestros hijos y estudiantes, para que no arriesguen ni el ciclo escolar ni la salud que es lo más importante.

Las y los docentes de Pan y Rosas y la Agrupación Nuestra Clase, continuamos llamando al cese del ciclo escolar que hoy hemos constatado que es una enorme presión para toda la comunidad educativa; y a que la SEP escuche a las y los maestros para poder aportar a nuestros alumnos la contención y recreación en estos duros momentos de crisis sanitaria y económica.

Hacemos, también, un llamado a la unidad de docentes y trabajadores de escuelas públicas y privadas, a organizarnos de forma independiente en defensa de la educación pública y gratuita para frenar las imposiciones de las autoridades estatales y patrones que violan nuestros derechos humanos laborales fundamentales.

Por eso les invitamos a sumarse a la Asamblea Nacional en Defensa de la Educación Pública, este sábado 12 de septiembre a las 16 hrs., para pensar en un plan de acción urgente. Regístrate en https://bit.ly/32COwsy, posteriormente, se te enviarán los documentos base para la asamblea y el enlace para la misma.

Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias, ¡exigimos a las autoridades el cese inmediato del ciclo escolar!







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