Cultura

REPRESIÓN A LA CULTURA

La Policía de la Ciudad quiso levantar una lectura de poesía al aire libre

Sucedió en el barrio de Colegiales. La lectura se llevaba a cabo en la ochava lindante al local La Comuna. Sin motivo alguno la policía se hizo presente y obligó al local a desconectar el sonido y cerrar sus puertas más temprano. La lectura continuó en la vereda de enfrente donde otro patrullero se hizo presente para amedrentar. Pero la poesía siguió.

Cecilia Rodríguez

@cecilia.laura.r

Domingo 7 de febrero | 12:03

Luego de que el viernes la Policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimiera brutalmente a artistas que organizaban una muestra en Fundación El Mirador, con detenciones arbitrarias, torturas y amenaza de “chupar” a uno de los organizadores, el sábado los patrulleros se mudaron al barrio de Colegiales e intentaron levantar una lectura de poesía al aire libre.

Más información: La Policía de la Ciudad desalojó violentamente una muestra artística

La actividad, organizada por el docente, periodista y gestor cultural Alan Ojeda, llevaba el título de “El porvenir era una selva” y comenzó a las 18.30 con algo de música y lecturas de Belén Senillosa y Pierre Froidevaux. Pasadas las 20hs, la policía se hizo presente en el local La Comuna, que prestaba el sonido y la ochava para que se pudiera realizar el evento, y amedrentó a los trabajadores del lugar para que cerraran sus puertas.

En el siguiente video se puede observar como el policía ordena al poeta Juan Francisco Moretti detener la actividad, dándole cinco minutos para “cerrar” y obligándolo a continuar sin micrófono.

Luego del primer poema de Moretti, los asistentes nos mudamos a la ochava de enfrente para poder oír el resto de la lectura. Allí, mientras recitaba la poeta Rita González Hesaynes, se hizo presente un segundo patrullero.

Al observarse filmado, el oficial entró al patrullero y habló por teléfono con alguien. Luego se retiró, pero, misteriosamente, empezó a pasar una Kangoo plateada por el lugar, con reguetón a todo volumen y un conductor que parecía completamente conciente de la molestia que generaba. Cuatro veces se vio al mismo vehículo pasar por la zona. De todos modos, y con el aguante de quienes estábamos allí, la poesía continuó.

Entre la represión brutal del viernes y esta acción policial del sábado, se va delineando la política del gobierno de la ciudad contra los artistas y la cultura en general. Parece que para Larreta es oportuno comenzar las clases presenciales en escuelas que no cuentan con las condiciones básicas de higiene y seguridad para evitar los contagios, pero está prohibido hacer lecturas de poesía al aire libre y muestras artísticas con distanciamiento social. Es necesario frenar esta política irracional y represiva.







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