Juventud

ZONA OESTE - BUENOS AIRES

La Matanza: comenzó el taller sobre el libro de Zanón en la quinta del PTS-FIT

Este jueves, en una hermosa tarde veraniega, arrancó en la quinta del PTS - Frente de Izquierda de Oeste, el taller del libro de Zanon una fábrica militante y el rol del trotskismo, donde intercambiamos sobre los capítulos 1 y 2.

Matías Pore

@pore_69

Natalia Rodríguez

Docente de Merlo | Agrupación Marrón | Pan y Rosas

Domingo 6 de enero | 17:13

Participaron trabajadoras del Hospital Posadas, vecinos del barrio Carlos Gardel que está pegado al hospital, así como trabajadores de distintas fábricas, estatales, de los servicios, docentes y estudiantes de la zona oeste de Gran Buenos Aires.

Comenzó con la contextualización del momento político internacional y nacional que estamos atravesando, y las enseñanzas que deja la expreriencia de Zanón, para pensar cómo actuar en el comienzo del cuarto saqueo que empezamos a vivir en Argentina en el período desde la vuelta de la democracia hasta la actualidad.

El debate continuó con la intervención de una compañera que recordaba el período en que empieza el trabajo paciente Raúl Godoy dentro de la fábrica, contando de qué se trataban los 90, años de neoliberalismo, tiempos difíciles para el movimiento obrero y la izquierda, tanto a nivel político como ideológico a nivel internacional, resaltando la importancia que tuvo esta gesta en ese marco.

La desocupación crecía y los movimientos de desocupados se extendían y radicalizaban, siendo duramente reprimidos con varios asesinatos a manos de las fuerzas represivas, como la de Teresa Rodríguez, Víctor Choque, entre otros.

Tras el gobierno menemista como con el frente (Alianza) que se propuso como frente antimenem, que hoy podría ser el equivalente a un frente antimacri. Y finalmente cómo este proyecto de "mal menor" terminó con altísimos niveles de desocupación y pobreza, decenas de muertos en las jornadas revolucionarias del 2001 que tiraron al gobierno de la Alianza que también había atacado duramente a la clase media. Ese fue el contexto en que la experiencia de Zanón pegó un salto ocupando y poniendo a producir la fábrica por sus trabajadores.

Luego el intercambio también giró en torno al rol del PTS como parte de la tradición del trotskismo, que retomando al marxismo revolucionario y las lecciones y eneñanzas de 200 años de historia del movimiento obrero, dio las luchas políticas necesarias para forjar una gestión obrera que fue un hito nacional y a nivel internacional.

En este sentido se fueron planteando esas peleas políticas dadas para forjar Zanón, siendo la asamblea el organismo soberano donde los trabajadores toman todas las decisiones desde un principio del proceso, lo cual tiene una gran importancia ya que permite que la clase trabajadora sea sujeto de sus decisiones y tome la política en sus manos.

Se destacó también modificación de los estatutos una vez recuperado el sindicato ceramista, que eliminaba los privilegios para los representantes del sindicato (cargos revocables y rotativos, igual salario que los trabajadores, obligación de volver a trabajar una vez finalizado el mandato, expresión de las minorías contra la política de "consenso" que las niega), son políticas y métodos opuestos al que nos tiene acostumbrados las burocracias sindicales, como anunciar medidas o arreglos por televisión sin consulta alguna a los trabajadores.

Luchas políticas arduas y decididas que se dieron dentro de la fábrica, como fue también el combate contra la naturalización de la división de las filas obreras y la unidad con los desocupados, siempre con la perspectiva de la unidad obrera y popular.

En este sentido, se destacó que la recuperación del sindicato fue en perspectiva de actuar como "tribunos del pueblo", tomando la definición de Lenin en el “Qué Hacer”, dirigentes que no se limitan a las reivindicaciones económicas de su propia fábrica o del sindicato, sino que reconocen la estratificación social y política existente y se dirigen al pueblo ligando las demandas propias de sus sectores con los reclamos populares, proponiendo alianzas con el resto de los sectores para llevar adelante una lucha en común, contrario al sindicalismo y el corporativismo.

Esta perspectiva que caracterizó la experiencia de Zanón desde un principio, fue lo que permitió desplegar una política de hegemonía obrera, una fuerte ligazón a la comunidad neuquina.

Es en este sentido que en el libro se plantea "no bastaba con tener un programa que incluyera a otros sectores oprimidos sino que había que demostrar la capacidad y determinación para llevarlo adelante poniendo el cuerpo."

Esta política se dio tanto con el pueblo mapuche que abasteció de arcilla a la planta y recibió su apoyo contra los ataques del Estado, con los desocupados que ingresaron a trabajar a la planta y se apoyaron mutuamente frente a los ataques que recibían ambos sectores, con los docentes y estudiantes al crear una escuela pública dentro de la fábrica y compartir luchas universitarias dando lugar al Pacto Obrero Universitario y las llevadas adelante por los trabajadores, hasta con los presos que donaron comida para sostener el fondo de lucha.

Es de esta manera, con esta política que se fue forjando desde un inicio que se ganó la comisión interna, que se pudo evitar el el desalojo de la planta, a través de un amplio frente democrático donde participaron estos sectores, organismos de DDHH y hasta pastores evangelistas, y que se logró imponer el frente único obrero a la CTA que llamó un paro para ese día. Estos elementos de enorme apoyo social y la disposición a la autodefensa evitaron que se llevara adelante el desaolojo, y permitió mantener la gestión obrera hasta el día de hoy.

En torno a estos puntos giraron las decenas de intervenciones de diferentes compañeros y compañeras, y hacia el final uno de asistentes planteó que en ese momento existía un movimiento de desocupados combativo que confluía con la vanguardia obrera de Zanón, lo que hacía más fácil llevar a adelante la alianza social que pusieron en pie.

Una de las respuestas que dio una de las presentes fue que la situación actual es distinta, donde nos encontramos en un inicio de un nuevo saqueo, y si bien hay un mayor control y reglamentación de los sindicatos y las organizaciones de desocupados que actúan como contención social, al mismo tiempo hay una mayor extensión en las estructuras y el territorio por parte de la izquierda, que también cuenta con gran cantidad de dirigentes, diputados, figuras públicas etc, con una mayor inserción en lugares de trabajo y estudio, que permite a los trotskistas llegar mejor mejor preparados para multiplicar ejemplos como el de Zanon en un momento de mayor lucha de clases como vemos que está inscripto en la etapa que se abrió, y que para este objetivo debemos poner a al ofensiva la tarea de construir un partido revolucionario en los lugares estratégicos.







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