OPINIÓN

La Fórmula 1 retira a las promotoras de las carreras y todavía hay que explicar por qué

Un intenso debate se dio en el noticiero más visto del mediodía rosarino por el anuncio de los dueños de esta categoría automovilística de remover a las “grid girls”. Salen las promotoras, pero quedan algunos dinosaurios.

Úrsula Vivas

@ursulavivas

Sábado 3 de febrero | 14:00

El piloto Lewis Hamilton fue noticia en 2015 por rociarle la cara con champagne a una grid girl en el Gran Premio de Shangai
Fotos: LAT Photographic

El debate sobre el feminismo y los derechos de las mujeres llegó también a la pantalla rosarina, en medio de una celebrada ola de exposiciones mediáticas que tuvieron diversas referentes del feminismo argentino en el programa de Jorge Rial. El otrora padre del chimento abrió una ventana para dar lugar a un debate que ya no sólo recorre las calles, las asambleas de mujeres, o las columnas periodísticas en algunas radios y diarios, sino que empieza a ocupar parte del espacio de un medio masivo de comunicación como la televisión, que comienza a sacarse las telarañas de la cultura machista.

El noticiero más visto del mediodía en la región fue el escenario para un cándido intercambio alrededor de la decisión del grupo empresario Liberty Media, ahora propietario de la Fórmula 1, de retirar a las “grid girls”, o promotoras, de las carreras. En su columna deportiva el periodista Miguel Ángel Tessandori anuncia esta disposición, a la que enfáticamente se opuso aludiendo al supuesto “incentivo” que significarían estas mujeres para los concurrentes a las carreras de automovilismo local o internacional. “Agradar y embellecer el panorama de la Fórmula 1” remató; para Tessandori las promotoras son tan parte del decorado como los coches o las banderas de las escuderías. En las redes, los mensajes de repudio no se hicieron esperar; es que las desafortunadas apreciaciones del periodista se dan en la provincia que registró en 2017 la tasa de femicidios más alta de la última década.

Las “chicas de parrilla” o “grid girls” reciben su nombre por ser las que acompañan a los pilotos en las parrillas de salida, el lugar en donde se colocan los competidores en el circuito de carreras antes de comenzar. La decisión del grupo empresario obedece a la necesidad de adecuarse a “las nuevas normas sociales” según reza el propio comunicado difundido, léase esto como el obligado debate sobre la cosificación y objetivización de las mujeres, parte del entramado de violencias al que nos enfrentamos día a día.

Fue la única periodista mujer en el piso la que tuvo que situar a un encendido Tessandori en el rol que las mujeres cumplen en distintos escenarios del deporte, donde se las muestra como “mujeres florero” (según las propias palabras acuñadas por Almudena Munera Muñoz, parte del espacio NiUnaMenos de Rosario). Sin acusar recibo, el tradicional periodista deportivo rosarino retrucó aludiendo a las mujeres que frenan y desnaturalizan las formas de acoso como “desbordadas que son capaces de cualquier cosa”. Para los demás, toda opinión alrededor del tema se podía relativizar.

Sabemos que el anuncio no corresponde al convencimiento profundo de los empresarios de entrar en este debate, pero sin dudas es un gesto que denota que los temas que las mujeres ponemos en agenda, desde el Ni Una Menos, hasta la ola de denuncias que se acogieron en el movimiento #MeToo, no pueden ya ser desoídos. No hace falta que lo diga Rial, que cambió la frecuencia del cultivador de la violación Cacho Castaña, a la del feminismo y la histórica demanda por el aborto legal. La tolerancia y la pasividad ante la violencia machista ya tienen otra vara.

Los minutos de TV en un programa de chimentos, o en un noticiero central, distan de ser los objetivos de máxima, pero trasladan las batallas del poderoso movimiento de mujeres a los ámbitos más ajenos que se pueda imaginar, allí donde reina la naturalización de que el cuerpo femenino puede y debe ser exhibido como en un escaparate. Y lo lleva, también, a los oídos de miles de mujeres trabajadoras, aquellas que son más afectadas por el ajuste y al desocupación, y que cumplen labores invisibilizadas y no remuneradas.

Mientras tanto, las asambleas que preparan el próximo Paro Internacional de Mujeres se llenan de cientas y cientas que deliberan cómo garantizar una intensa jornada que pare el país. Exigen a los sindicatos que se pongan al frente, contra los femicidios y la violencia machista, contra el ajuste, la brecha salarial y la precarización laboral, por todas las despedidas y desocupadas, por el derecho al aborto legal seguro y gratuito, contra la persecución a los y las luchadoras; contra los travesticidios y los crímenes de odio a las identidades disidentes. Y también por todas aquellas que no tiene voz, nos alistamos y vamos a parar la tierra.








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