Mundo Obrero

JUICIO CONTRA JONY NEIRA

La Corte de Mendoza falló a favor de la persecución sindical de Supermercados Átomo

La Sala Segunda de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, con el voto de los jueces Valerio y Palermo, rechazó el recurso del delegado gremial Jonathan Neira contra el desafuero impulsado por la empresa Millán SA.

Miércoles 27 de febrero | 14:31

Entrevistamos a Jonathan Neira, delegado de las y los trabajadores de Atomo, para entender cómo se desarrolló este proceso de organización sindical en esta conocida cadena de supermercados de Mendoza y por qué la empresa persigue a los delegados.

LID: ¿Cómo se trabajaba antes en el Átomo?

Jonathan Neira: Antes de tener delegados, el trato con el personal era muy bruto, había mucho maltrato. No nos respetaban las vacaciones. Hacíamos muchas más horas extras y no te las pagaban. Descargábamos la mercadería a mano, no había camiones con pala mecánica. El palet se debía bajar de los camiones producto por producto a mano. Teníamos que entrar más temprano porque el camión llegaba antes para poder ser descargado. La mercadería se apilaba en la calle, al aire libre, sin un techo que lo protegiera. Se entraba y se sacaba la mercadería del depósito a la vereda cada vez que habría o cerraba la sucursal (mañana-mediodía, tarde-noche) porque no había lugar adentro. No teníamos cambiadores, ni de desayunador, ni lookers para guardar nuestras cosas. Tampoco los zapatos de seguridad, ni la ropa de la empresa.

En el 2013, debido a muchas injusticias, nos organizamos para tener un delegado. La empresa puso una capacitación esa misma fecha para que los compañeros no fueran ese día a la sucursal y no pudieran votar. Tuvimos que hacer la elección afuera porque no te permitían hacerla adentro. Ahí fui electo como delegado, y como represalia, la empresa trasladó a cuatro compañeros a otras sucursales porque vieron que se hablaron conmigo como delegado. Ese mismo procedimiento lo hicieron en otras dos sucursales, poniendo esas supuestas capacitaciones en otros lugares para que los compañeros no pudieran votar. Nos quedábamos hasta tarde para que ellos pudieran venir a votar una vez que salían de ahí.

Fuimos al sindicato, que nos llevó a una radio a donde pudimos hacer todas estas denuncias públicamente. Esos periodistas llamaron a la Subsecretaría de Trabajo que decidió por fin ir a hacer una inspección a la sucursal. Cuando la Subsecretaría llegó con inspectores de higiene de los alimentos, higiene y seguridad, tres inspectores distintos que encontraron todos los compañeros sin zapatos de seguridad, sin la ropa de trabajo, con el tiempo para darnos las vacaciones vencidos.

El año pasado tuvimos un triunfo que fue histórico para nosotros. Porque se logró con la unidad de los delegados de Átomo de distintas sucursales y el depósito central a donde habían despedido a dos compañeros injustamente

LID: ¿Y qué consiguieron los trabajadores al poder tener delegados?

JN: Ese mismo años, con las inspecciones que trajimos a la sucursal, logramos que la empresa nos de la ropa, nos de mesas y sillas para desayunar. Y las vacaciones que le debían a muchos compañeros. En el 2014 tuvo que venir otra inspección más de la Subsecretaría y el Sindicato para que la empresa empezara a pagarnos las horas extras. Logrando que a muchos compañeros les paguen las horas que les habían obligado a trabajar.

En el 2015, hicimos una segunda elección donde volvieron a elegirme como delegado. Otra vez tuvimos que esquivar las maniobras de la empresa que le dio francos a la mayoría de los compañeros para que no vinieran a votar. Mis compañeros me eligieron nuevamente como delegado. Ese mismo año logramos que la empresa construyera el depósito para la mercadería que veníamos exigiendo, porque los productos estaban todavía al rayo del sol. Perjudicando al cliente en la calidad de los productos que compraba y a nosotros que teníamos que trabajar a la intemperie. Y logramos que pusieran agua caliente y una ducha en los baños. Pero la empresa, viendo que respetar nuestros derechos más básicos le costaba más plata que tenernos como esclavos, empieza a hacernos juicios por desafueros y armarnos causas a distintos delegados para poder despedirnos.

En el 2016 logramos junto con el sindicato que nos dejaran de exigir el ‘promedio de ventas por segundo’, que usaban para pagarle menos a los empleados de las cajas que tenían la mala suerte de tener que cobrarle a clientes con tarjetas de débito o crédito, que llevaba más tiempo.

Y en el 2017 logramos que nos reconocieran el derecho a tener 10 minutos en la tarde para poder tomar un té, porque hasta entonces sólo nos daban ese derecho en el turno mañana. Y que se respetara el tiempo de 15 minutos en las tardanzas en cada turno.

El año pasado tuvimos un triunfo que fue histórico para nosotros. Porque se logró con la unidad de los delegados que se plantan adentro de Átomo, de distintas sucursales y el depósito central, donde habían despedido a dos compañeros injustamente. Pedimos ayuda al sindicato y logramos plantarnos en los portones del depósito central. Más de cien trabajadores pararon en el Depósito y logramos que los compañeros fueran reincorporados.

La lucha no se termina, empieza una nueva etapa. Hay otros delegados que han sido perseguidos. Muchísimos trabajadores que sufren maltratos, acoso, traslados que se usan como castigo, despidos injustificados. Es necesario que hayan más delegados, seguir uniendo a los delegados de todas las sucursales y depósitos.

LID: Son logros importantes. ¿Por qué pensás que la Justicia decidió darle la razón a la empresa?

JN: Mis compañeros me apoyaron hasta el final, el año pasado me votaron como delegado por tercera vez a pesar de las amenazas de la empresa y de los traslados a otras sucursales de la mayoría de los compañeros que me habían votado antes. A los Jueces los votan una sola vez en el senado y se quedan en esos cargos hasta jubilarse. No tienen que rendir cuenta a nadie por sus fallos y es probable que nunca hayan ido a comprar a un Átomo. Cobran sueldos de 200 mil pesos, pero nunca han descargado un palet ni tenido que trabajar hasta 13 horas por día sin que te paguen las horas extras. Quizás no sepan cómo se maltrata ahí a los empleados, porque las personas que van a comprar ahí sí lo saben y siempre han sido solidarios con nosotros. A nosotros, los que somos delegados de base, nuestros compañeros tienen que votarnos cada dos años. Nos juzgan por cómo somos como representantes y defendiéndolos, pero también nos juzgan por si somos buenos como trabajadores y como personas, porque estamos con ellos trabajando a la par todos los días, y si fuera cierto que dejáramos productos vencidos en las góndolas, que llegáramos tarde o dijéramos cosas falsas en los medios de comunicación, no nos volverían a votar. Porque los estaríamos perjudicando a ellos y a su fuente de trabajo. Tenemos que rendir cuenta todo el tiempo, ser buenos delegados, buenos trabajadores y buenas personas. ¿Los jueces también?.

LID: ¿Cómo sigue esta pelea?

JN: La lucha no se termina, empieza una nueva etapa. Hay otros delegados que han sido perseguidos. Muchísimos trabajadores que sufren maltratos, acoso, traslados que se usan como castigo, despidos injustificados. Y esto no pasa sólo en el Átomo, es la realidad que sufren miles y miles de jóvenes por la precarización laboral. Ser joven y trabajar para los empresarios es igual a ’no tener derechos’, ’pagá derecho de piso’, ’sos descartable’, y si sos mujer, es todavía peor, hay mucho acoso laboral y sexual contra las compañeras. En el Átomo denunciamos a supervisores que hacían eso y no hay que permitirlo más, si abusan de una compañera en el trabajo tenemos que protestar todos. Es necesario que hayan más delegados, seguir uniendo a los delegados de todas las sucursales y depósitos. Aprender de los errores y los aciertos que hemos tenido. Y seguir concientizando a los mendocinos sobre lo que pasa en Átomo Supermercados. El poder político sigue apoyando a la familia Millán, nuevamente el agasajo Vendimial a dónde van los funcionarios, empresarios y políticos a almorzar, lo van a hacer en la Bodega Los Toneles, de esta empresa. Tenemos que buscar que todos cada vez más mendocinos digan: basta de maltrato y explotación en los Átomo, basta de permitirle todos a los poderosos y perseguir a los trabajadores. Vamos a pedir el acompañamiento y la solidaridad para esta campaña.

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