×
×
Red Internacional

Tribuna abierta. La Bersa, la gorra y los teléfonos rojos

La coyuntura política y económica, muestra una vez más su dinámica, que es tan impredecible como pronosticar un tsunami. Sus consecuencias para las grandes mayorías son anticipables, más allá de los vaivenes que ciernen sobre la realidad y siempre el dolor de los estómagos ajustados por las recetas del pasado.

Escuchá esta nota
Sábado 17 de septiembre

La cloaca de la democracia, y sus propios negocios

El atentado fallido contra CFK abrió un nuevo capítulo a esta coyuntura pendular. Hipótesis de terrorismo organizando a locos sueltos, grupos de odiadores seriales y vecinas opositoras “simpáticas”, el escenario muestra un dato poco abordado: los servicios de inteligencia de largo derrotero de influencia directa e indirecta operacional en la política, ingobernables servicios de herencia de la dictadura, están absueltos de sospechas por ahora de intervenciones sobre la vida política, padece de anonimato factico.
El famoso “sottogoverno” (cloacas de democracia capitalista) que tuvo a Stiusso, ex espía de la Side, (con protagonismo en épocas del Menemismo por el atentado a la Amia), que continuó con los servicios prestados a los kirchneristas hasta su ruptura y la crisis pre muerte de Nisman, hasta el amigo personal de Mauricio Macri, Gustavo Arribas, hábil representante de jugadores, que fue elegido por su capacidad de estafa y profesional de los negocios turbios (puente de coimas con Oderbretch en el caso Lava Jato) junto a su banda de cuentapropistas espiando a sus enemigos y hasta los propios,
Con un impass de años donde la gestión de Alberto Fernández intentará una “purificación de los servicios” ahora se cuela está, una nueva y dantesca operación de grupos amateurs de ultra derecha, evidentemente precarios de planificación como organización cuasi terrorista “mal educados” en el arte del crimen político, todo en marco de un plan de ajuste ahora liderado por Massa con aval de la propia Cristina y Alberto.
Puedo especular que la evidencia más contundente de esta hibernación de los servicios (un poco provocada por el desgaste de guerra de fracciones internas) que hoy están aparentemente aislados o mas bien no muy activos en su rol operativo como poder de las sombras del Estado, un puesto de copos de azúcar, una inteligencia juvenil finalizando con una Bersa de ejecución fallida, bastó para dilucidar la cada vez más autonomía funcional y desgobierno que existe sobre sus funciones, los negocios particulares (narco, trata y una seguidilla de etcéteras), que junto a las operaciones judiciales son su agenda excluyente. La polarización fagocitó incluso la centralidad que supo tener luego del caso Nisman o la Gestapo Pro. Hoy podría decirse que el negocio ya no es servir y servirse del poder, siquiera atentarlo o protegerlo, los negocios ya no pasarían por la política coyuntural, parece quedar esa incógnita abierta.

Resulta muy sospechoso su “bajo perfil” en este caso que estremeció la vida pública. Podríamos presumir que se les escapó la tortuga, tanto fuera a favor o en contra del éxito de la operación de este grupo facistoide. La pérdida de los datos del celular de Sabag presumen una intervención tardía, con el ridículo de que el amateurismo de los ejecutantes hizo que fuera quizás inútil neutralizar posibles pruebas o entramados en el caso de incidir en el proceso, ya que los acusados guardaban en sus memorias SIM pruebas relevantes, algo que la profesionalidad criminal no se permitiría estos cabos sueltos que ya están flotando en la atmósfera mediática.

La entrevista en un canal de noticias al grupo de Sabag, los mensajes por las redes, la entrega voluntaria de celulares fueron casi por descarte una fortuita inhabilidad estratégica, inexperiencia e insolencia metodológica, en resumen, copos de azúcar que se derretían con el sol, como el arma en las manos nerviosas de Sabag y los soldados de pacotilla, que evitaron un escenario inimaginable de haber concretado su objetivo. Mientras tanto, a la deriva de la histórica influencia y acción, el “sottogoverno” sigue con sus negocios más rentables sin pagar el costo de la exposición mediática, ya que judicialmente cuentan con la impunidad de todos los gobiernos y del partido judicial, adictos a sus usos y des-usos.
La utilidad política de la “investigación” del atentado para el oficialismo, robustece su relato y reagrupa la tropa, como escribía en una de sus notas el “Turco” Asís: “el peronismo no te entrega” (por CFK). Faltó aclarar qué es lo que sí entrega. Quizás a Massa no le faltó nada por entregar, la oposición entra en crisis haciendo equilibrios para sostener la coalición, el republicanismo berreta condicionado por la emergencia de los libertarios que se desesperan por despegarse de los grupos que actuaron contra CFK, Milei aprovechando el hastío para renacer en la encuestas alimentándose del odio a la casta a la cual pertenece sin dudas.
Gira del super Ministro del ajuste

Horas antes de la rimbombante asunción de Massa como Ministro de Economía, (luego de la fallida experiencia de Batakis), se dio la foto de CFK con “ventajita” Massa como aval a su designación. Allí trascendió el pedido de la Vice a su aliado más incómodo, pero por descarte su última carta, que se limitara a la fórmula 90% de gestión 10% de campaña. Se notó en unos pocos días, que Massa no está dispuesto a reglamentar sus aspiraciones de poder y formuló en su gestión su propia fórmula 100% de gestión (para el ajuste) y 100% de campaña para colocarse como continuidad de gobierno. Sobredosis de propaganda, promesas de inversiones y reconstrucción de relaciones con uno de los autores materiales del mega endeudamiento macrista (Claver Carone presidente del BID).
Como refería antes sobre la máxima de Asís, “el peronismo no te entrega”, pero entrega todo, y Massa pasó la gorra por las oficinas de todos los burócratas, empresarios y funcionarios del poder financiero imperialista. No extraña que el nacido el 4 de julio (como lo llama Nico del Caño) haya hecho los deberes con la agenda que le interesa al establishment, extractivismo a full, devaluación escalonada, beneficios a los sojeros con dólar preferencial, ajuste por inflación, mientras demagógicamente exclama (y suscriben los tragadores profesionales de sapos de Patria Grande) estabilización con inclusión. Básicamente las sobras serán repartidas a lo que alcance: ni un centavo más para las mayorías, mientras los tarifazos acechan y el salario sube de rodillas por la escalera y los precios se disparan en los cohetes de Elon Musk.

Imagen: Shutterstock

Teléfonos rojos, concertación para la preservación

A través del programa del periodista Carlos Pagni se conocio un intento de acercamiento de CFK con Macri, una linea de “diálogo” con intermediarios. Esto no fue negado ni admitido por ninguno de sus lideres (se puede decir que no niego ni afirmo que la polarización corre peligro), si como dice Fernando Rosso en su nota de Diario.ar, el sueño eterno del centro aspira a terminar con los pilares de la grieta empantanados en sus propias contradicciones. Los Massa, los Larreta y hasta los Manes emergerían como la nueva hegemonía del centro, aunque CFK logró en parte hegemonizar al peronismo desde lo simbólico, desde lo ejecutivo aun está abierto el escenario. Corre el riesgo de que Sergio Massa tenga “éxito” en su gestión y logre frenar la inercia inflacionaria, cumplir con las pautas del Fondo y hacerse de reservas suficientes como para encarar el proceso electoral con laureles de salvador.
Mientras Mauricio Macri lidia con la preferencia del circulo rojo por Larreta que radicaliza su discurso e intenta medirse con CFK, como dice Asís, “Geniol tiene los fierros del estado porteño, la ventaja de la gestión y logró hegemonizar las listas de candidatos en la última elección legislativa despegándose en parte del fracaso económico de Macri”, estas circunstancias permiten pensar que no es descabellado que el teléfono rojo empiece a discar un acuerdo de supervivencia, sostener la grieta para aislar avenidas del medio, en todo caso no los distancia su programa de fondo, valga la redundancia y cumplir con el mismo, más bien los une el peligro de diluir su capital político electoral y quedar vulnerables a un nuevo ordenamiento de poder, en sí, caer bajo los súbditos del consenso del “centro” para quebrar la relación de fuerzas post 2001 a favor de las (contra) reformas estructurales que la burguesía exige.

Calles copadas, más vacías las heladeras

Es tan patética la burocracia sindical, tanto la mas repodrida (gordos) que nunca soprendió como la “progresista” (CTA`s, Corriente Federal) que ya deja de sorprender, que se pone en riesgo la capacidad de contención social, ideológica y económica de sus bases, mientras Baradel y Yasky trazan lazos con el representante de los intereses del imperio, el embajador de EE.UU. (que “es más peronista que algunos de los nuestros”, textual de Pablo Moyano) y se ven obligados a reclamar algún vuelto de la gorra que trajo Massa, para contener a sus bases.
Toda la conmocion del juicio de vialidad contra CFK y luego el intento de asesinato envolvieron la atención para copar las calles sin cuestionar un milímetro las políticas de ajuste, cínicamente jactándose de que el peronismo nunca perdió la calle mientras las heladeras están cada vez mas vacias.
Si bien la burocracia mantiene un poder de convocatoria estructural, muchos sectores de base, por su afinidad sentimental con CFK, se sumaron a esa movilización en repudio al atentado. Esos y esas trabajadoras de sentimiento genuino, identitario con la corrientes K, que no están adormecidos por el relato y la simbología, al menos un sector de esas bases empezarán quizás a cuestionar y a romper con el gobierno, porque ajuste mata simbología, y los trabajadores no comen vidrio. Ahí estará el desafío de la izquierda revolucionaria representada mayoritariamente en el FITU en influenciar y captar esa bronca hacia una salida independiente de los trabajadores que rompa con el FMI y el programa de ajuste y luche por una salida en beneficio de las mayorías populares.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias