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Red Internacional

El Frente de Todos logró achicar la derrota de las PASO pero no pudo darla vuelta. El rol de los Barones para darle un poco de aire a Kicillof. El avance de la derecha y la histórica elección de la izquierda en el conurbano bonaerense y otros puntos de la provincia.

Martes 16 de noviembre | 17:24
Foto: @Kicillofok

La campaña de cercanía promovida por los intendentes alcanzó para que el gobernador Kicillof consiguiera al menos una derrota edulcorada, pero que igualmente fue muy festejada: un verdadero alivio. Otra dura derrota como la sufrida en las PASO hubiese sido un severo golpe para un gobierno provincial muy debilitado e incluso para todo el kirchnerismo de la PBA, que se mantuvo llamativamente desdibujado, a tono con los vaivenes de Cristina Kirchner. En uno de los últimos actos encabezados por el Presidente, mientras la Vice convalecía durante el post operatorio, La Cámpora tuvo que participar sin banderas.

Los Barones del conurbano salieron de las elecciones consolidando el protagonismo que vienen ganando desde el desembarco en el propio gabinete de Kicillof comandados por Martín Insaurralde y Leo Nardini. Un desembarco que Máximo venía cocinando con el propio Insaurralde. Los intendentes se perfilan para reforzar su papel como árbitros internos y voceros de la negociación con Juntos para mantener una gobernabilidad delicada.

Si bien Máximo Kirchner y Martín Insaurralde vienen imponiendo la impronta, entre ellos existe la disputa por quién tiene mayor dominio del territorio. El fugaz resultado también le permitió ganar la pulseada a los Barones, al menos momentáneamente.

Remontada en el conurbano

El desembarco de Insaurralde y de Nardini en el gabinete provincial fue clave en la recuperación electoral del Frente de Todos en la PBA. El primero, en su función de jefe de Gabinete, logró aceitar el viejo aparato clientelar de los intendentes. El segundo les habilitó, como ministro de Infraestructura, distintas obras públicas en los principales distritos del conurbano. Además el “Plan Platita” financiado con fondos nacionales (con Kicillof como el gobernador más beneficiado en el reparto de los ATP -Aportes del Tesoro Nacional-) facilitó relativamente el funcionamiento del “plan de cercanía” que redujo una parte de los votos perdidos por la masiva abstención en las PASO, y también extender la ventaja en la Tercera Sección electoral, además de recuperar parte de la Primera Sección.

En Lomas de Zamora el oficialismo obtuvo una diferencia de 14 puntos sobre Juntos (en las PASO la ventaja había alcanzado el 10 %); en Almirante Brown la lista de Mariano Cacallares acrecentó la ventaja sobre la oposición de derecha a 18 puntos, y también creció dos puntos en relación a las primarias. En Avellaneda el Frente de Todos alcanzó una ventaja de 9 puntos, cuando el septiembre había quedado 2 abajo; por su parte la camporista Mayra Mendoza logró una mínima ventaja de un punto sobre la lista del exintendente Martiniano Molina, cuando en las PASO había perdido 35 a 42 %.

En La Matanza, que días antes de la elección fue sacudida por el asesinato de un kiosquero de Ramos Mejía, Fernando Espinoza retrocedió solo el 1 % y aventajó a Juntos por 18 puntos. En la Primera Sección ocurrió una situación similar: en San Martín, el “pago chico” de Gabriel Katopodis -actual ministro nacional de Obras Públicas- el oficialismo venía de perder por 5 puntos, y ahora la lista encabezada por Tolosa Paz triunfó por un 2 %. En Malvinas Argentinas, la lista que responde al actual ministro de Kicillof Nardini acrecentó su ventaja: del 16 % obtenido en las primarias, subió a 26 puntos. En Moreno, la lista de la intendenta Mariel Fernández amplió su ventaja subiendo de 8 a 14 puntos.

Si bien el aporte de los intendentes no alcanzó para dar vuelta el resultado de las PASO, sí le permitió a Kicillof obtener una derrota edulcorada. Un cheque que los Barones querrán cobrar por ventanilla aunque todavía no está claro si esto se va a traducir en nuevos ministerios o en otro tipo de recompensa, cuando todavía no está claro el futuro de Sergio Berni ni tampoco la creación de nuevas carteras que el gobernador tiene en carpeta como parte del “relanzamiento” de su gestión. Más allá de las especulaciones, lo que sí se puede vislumbrar son nuevas tensiones entre Kicillof y los intendentes. Esperar y ver.

Juntos: retroceso en el conurbano y buena elección en el interior

Según los resultados provisorios, la oposición de derecha de Juntos retrocedió unos 220 mil votos en la Tercera Sección y más de 80 mil en la Primera. Esta caída en el conurbano fue compensada por el avance registrado en el interior provincial, donde en muchas regiones amplió la ventaja obtenida en las PASO. Este resultado fortalece a los dirigentes locales y sustenta el avance de la UCR que se perfila para disputarle al PRO en las elecciones del 2023. Una interna que recién empieza en Juntos.

Empate en el Senado

A pesar de volver a perder, la remontada del oficialismo le permitiría cambiar la relación de fuerzas en el Senado provincial, donde hasta el momento Juntos mantenía la mayoría contando con 26 senadores sobre los 46 que componen la Cámara Alta. Con los resultados obtenidos el domingo, su composición quedaría en un virtual empate, repartiéndose 23 bancas cada uno de los bloques. De confirmarse este reparto, el oficialismo contaría con el voto de la vicegobernadora Verónica Magario, presidenta del Senado, para superar el empate.

Los resultados obtenidos centralmente en la Primera Sección, en la Cuarta y en la Séptima fueron claves para la remontada; en todas ellas el Frente de Todos le saca una banca a la oposición de derecha.

La subida del ultraderechista Espert

Beneficiada por la reaccionaria campaña securitaria que irrumpió en la recta final a partir del asesinato de Ramos Mejía y agarrando el voto de las distintas listas de derecha que no superaron las PASO, la lista de Avanza Libertad encabezada por el reaccionario José Luis Espert subió un 3 %. No por casualidad su crecimiento tuvo lugar en las zonas más acomodadas de la Primera Sección (zona norte del conurbano), en el interior de la provincia y en las zonas donde imperan sectores reaccionarios como Bahía Blanca, donde rondó el 13 % de los votos. En Mar del Plata habría superado el 9 %.

Histórica elección de la izquierda

El FIT-U encabezado por Nicolás del Caño obtuvo casi 600 mil votos en la provincia, lo que permitirá el ingreso de dos diputados nacionales al Congreso y otros tantos diputados provinciales de la Tercera Sección en la Legislatura. En esta estratégica región el FIT-U se mantuvo como tercera fuerza, lo cual le permitirá el ingreso en el Concejo Deliberante de La Matanza y aparentemente le aseguraría una banca en el populoso distrito de Florencio Varela.

En la Primera Sección el FIT-U realizó una gran elección en municipios como Merlo, Moreno, José C Paz y Morón, donde también obtuvo concejales. Alcanzó además muy buenos resultados en La Plata, en Berisso y en Presidente Perón. En estos dos últimos distritos, donde existe un proscriptivo mecanismo electoral que exige un piso del 10 %, la izquierda quedó muy cerca de ingresar en los concejos deliberantes. Un resultado que pone en evidencia el avance de la izquierda en los sectores más profundos y populosos de la provincia.

Como plantea el amigo Fernando Scolnik en este diario: “De cara a lo que se viene, es una conquista para pelear por otra salida a una crisis que no hará más que profundizar en el próximo período [signado por el ajuste del FMI, NdR]. A la vez que nos pone ante un importante desafío de multiplicar nuestras fuerzas militantes y prepararse para mayores acontecimientos de la lucha de clases”.

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