×
×
Red Internacional

Impunidad. Julio López: denunciaron en Plaza de Mayo que ningún gobierno investigó nada en 15 años

Este viernes en Plaza de Mayo, el Encuentro memoria, Verdad y Justicia realizó un acto para exigir al Estado juicio y castigo a los culpables de la desaparición del testigo clave en el juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz, ocurrida el 18 de septiembre de 2006.

Viernes 17 de septiembre | 20:34

El acto fue convocado por el colectivo de organizaciones de derechos humanos, políticas, sindicales, estudiantiles, sociales y culturales nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Se realizó en Plaza de Mayo y contó con la presencia de los referentes de los partidos del FIT Unidad y personalidades como Carlos Zaidman, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y del colectivo Justicia YA! La Plata. Norita Cortiña, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, mandó un saludo grabado para recordar la desaparición de López.

Hace 15 años desaparecían por segunda vez a Jorge Julio López. Esta última desaparición ocurrió el 18 de septiembre de 2006 -la primera fue en 1976-, cuando el testigo se dirigía a los Tribunales de La Plata a escuchar los alegatos de la querella. Nunca llegó. La Policía Bonaerense es la principal sospechosa de haber llevado adelante el secuestro.

El testimonio de Jorge Julio López fue clave para condenar al ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Osvaldo Etchecolatz, mano derecha de Ramón Camps, jefe del Ejército que durante la última dictadura tuvo a cargo la jefatura de la policía de la provincia y en 1977 fue jefe de la Policía Federal Argentina.

Camps condenado por violación de derechos humanos

En su testimonio, López detalló cómo el propio Etchecolatz dirigía y ejecutaba las sesiones de tortura y los asesinatos. Fue testigo de las ejecuciones de Patricia Dell’Orto y Ambrosio De Marco. Su testimonio logró que Miguel Etchecolatz fuera condenado a cadena perpetua.

La condena a Etchecolatz fue clave porque se produjo en el primer juicio que se abrió después de la nulidad de las leyes de Obediencia debida y punto final. “Logramos que por primera vez un tribunal aceptara que los crímenes de lesa humanidad de la dictadura fueron parte de un genocidio”, dijo a La Izquierda Diario Myriam Bregman, una de las abogadas de Julio.

La dirigente del PTS-FITU sostuvo que “en la causa hay pistas de sobra y las mismas conducen indefectiblemente a la Policía Bonaerense, a sus relaciones con otras fuerzas, a la protección que tienen los genocidas en el penal de Marcos Paz. Son elementos políticos, no jurídicos, los que impidieron que la investigación avance en todos estos años”.

El alegato de Myriam Bregman en la histórica condena a Etchecolatz

Acto en Plaza de Mayo

La legisladora porteña Alejandra Barry del PTS-FIT Unidad -hija de desaparecido y miembro del CeProDH-, habló con La Izquierda Diario y sostuvo que en un nuevo aniversario de la desaparición de Julio se sigue “sin saber nada. Quince años han pasado y como decía nuestra compañera Adriana Calvo, ‘la causa que investiga la desaparición es un verdadero monumento a la impunidad’. Hemos peleado mucho durante estos años porque queremos saber qué pasó con Julio”.

Barry agregó que “hemos visto durante estos años que todos los gobiernos garantizaron la impunidad en esta causa. La impunidad genera más impunidad. Este acto y el que se realizará este sábado en La Plata es para decir que nosotros vamos a seguir peleando para saber qué pasó con Julio y por castigo a los culpables”, finalizó la referente del FITU.

El documento que se leyó este viernes en Plaza de Mayo, denuncia la impunidad que rodea la causa de su segunda desaparición. Sostiene que “desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia decimos que ambos secuestros muestran la continuidad de la represión que sufrió, la permanencia del accionar represivo del Estado a través del tiempo y de los gobiernos”.

El texto señala que “en los primeros meses, la causa por la segunda desaparición se caratuló como desaparición simple y la investigación quedó absurdamente a cargo de la Bonaerense, la misma fuerza que integraba Etchecolatz. Aunque esto se revirtió dos años después, no hubo ningún avance sustancial. Es una investigación ‘cajoneada’. Algunos funcionarios aludieron a la responsabilidad de grupos parapoliciales como remanentes de épocas pasadas. Pero los vínculos entre las fuerzas policiales y esas bandas no son cosa del pasado. Muchos funcionarios de hace 15 años ligados a tareas “de seguridad” siguen en sus cargos”.

Además, el EMVJ denuncia que “los sucesivos gobiernos de Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Mauricio Macri y Alberto Fernández no impulsaron ni una sola medida concreta para el avance de la investigación. Junto a los distintos jueces de la causa, en la justicia provincial y luego en la federal, mantuvieron la impunidad. La supuesta ‘investigación’ hizo ‘allanamientos’ pero con aviso previo, hizo ‘búsquedas’ pero inducidas por videntes y sólo apuntó al entorno de Julio y a los organismos de derechos humanos que lo habíamos acompañado. Nunca profundizó las pistas sobre la Policía Bonaerense, el Servicio Penitenciario y el entorno de Etchecolatz”.

Caso Julio López: piden elevar su causa a la Corte Interamericana de Derechos Humanos

El documento finaliza con la exigencia de “basta de impunidad”, “cárcel común, perpetua y efectiva a todos los genocidas”, “no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos” y “¡Julio López, presente! ¡Ahora y siempre!”




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias