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Red Internacional

Entrevistamos al joven escritor y docente, a punto de publicar su quinto libro "La vida es un travalenguas".

Liliana Vera IbáñezRedacción LID @liluzlisam

Jueves 7 de enero | 18:47

«"Un monstruo, socialmente hablando, no es un ser horripilante y feroz, es algo mucho más serio. Para las sociedades, lo monstruoso es el otro. Es lo que interpela sus paradigmas y pone en jaque sus tabúes" ( Liliana Bodoc)»

La escritura es una antorcha con la que alumbro mis cuevas” dice el poema Hágase la luz, uno de los tantos con los que se presenta antes sus lectores.

"Mis inicios en la escritura fueron durante la adolescencia (en consignas escolares y escribiendo “cartas-cuento” a exparejas —lo sé, una cursilería—), pero no fue sino a partir de los 20 años que tomé mi decir literario como una herramienta política. Recuerdo que me dije: "Si lo que escribo puede llegar a muchas personas, qué mensaje tengo para ofrecer al mundo". Y ahí inicié el viaje de ida, sin imaginarme que siete años después estaría ya publicando mi quinta obra, la última de una serie de libros que me gusta autodenominar La Pentalogía del Orgullo.

Julián Díaz, conocido como Julián Kronn nació el 10 de febrero de 1993 en Gregorio de Laferrere, La Matanza, conurbano bonaerense. Profesor de Lengua y Literatura para la Educación Secundaria, también trabaja en la editorial Tahiel. Una de sus primeras publicaciones, ELLO, es una selección de poemas con un tema como hilo conductor: el abuso infantil. "Es hora de entender que el dolor no se escribe entre paréntesis" enuncia Orgullo a cuestas.

"El hilo conductor de ELLO es el abuso sexual infantil y es fundamental mencionarlo explícitamente. ¿Para qué? Para que deje de ser un tema del que "no hay que hablar” y se haga eco de una realidad que padecieron y padecen muchas infancias en Argentina. Ese es el punto: visibilizar para actuar en consecuencia", nos comenta Julián.

Y señala que "hoy en día, gracias a Ley de Educación Sexual Integral se está ampliando el horizonte y las infancias reciben más información para rastrear y prevenir estos episodios traumáticos. Sin embargo, creo que aún falta camino por recorrer. Hay quienes se resisten a la implementación de la ESI. Me pasó, por ejemplo, en una escuela donde fui invitado como escritor, que algunos docentes se negaron a trabajar mis libros por abordar temas “delicados”. El Estado es responsable no solo de implementar políticas públicas, sino además de asegurar su cumplimiento".

Publicaciones de Julián Kronn

Como profesor, en el aula, el escritor pone especial énfasis en los contenidos de la ESI. Los estudiantes siempre se predisponen a escuchar cuando les habla de sexualidad porque saben que, en definitiva, se trata de conocerse ellos mismos en profundidad. "Les entusiasma y, muchas veces, son ellos quienes proponen temáticas relacionadas. Es muy fructífero".

Las jornadas previas a que se aprobara la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo también fueron significativas para Julián. "Fue un acontecimiento maravilloso ver a tantas mujeres e identidades gestantes salir a la calle con pañuelos verdes —inundar toda la Argentina con su lucha— que, cuando se aprobó no pude evitar derramar unas lágrimas. Me enorgullece cuando las personas no se conforman con lo dado y apuestan por el cambio. Por supuesto que creo que modificará la realidad de mucha gente. Es una gran victoria, pero la lucha continúa".

"La objeción de conciencia es algo que, sin duda, afecta a terceras personas y atenta contra sus libertades. No podemos permitir que sigan avasallando nuestros derechos. La Iglesia y el Estado deben ser asuntos separados porque desde épocas inmemoriales esta no deja de restringir, en lugar de permitir. Y ya es tiempo de terminar con eso".

«Esta es mi bandera/ la de los seis colores/ espada y escudo de los vulnerados. Esta es mi bandera/ la del beso que un día/ dejará de incomodar la de las manos que un día/ podrán tomarse/ sin habladurías ni mandatos.»

"Milito desde mi literatura", es su arma de batalla. Julián se declara como alguien a quien le "gusta dejar en evidencia las carencias del Estado, no por irrespetuoso, sino porque considero que es un puntapié elemental para establecer un cambio: que pasemos del Estado ausente al Estado presente (¡sí, soy un ferviente soñador!)". Coincide así con miles que en el camino de experimentar con las miserias del Estado burgués, que está muy presente en cada individuo que no puede decidir aún qué hacer con su cuerpo ni su sexualidad, por ejemplo.

"La pelea continúa militando desde todos los frentes. No solo saliendo a las calles con pancartas, sino también produciendo, escribiendo, dando discursos, generando performances…, haciendo del arte una herramienta suprema para lograr que se validen nuestros derechos. Cuando el decir y el hacer político se convierten en una razón de vida, creeme que no hay opresores que puedan con nosotros. Es mi gran motor, lo que me levanta de la cama todos los días" agrega.

El reverso de los monstruos es un poemario rebelde. “Quiero desplegar mis alas en público / sin que me desplumen el aliento”.

"Fue un gran detonante en mi producción artística: es un completo desahogo, un hartazgo ante las injusticias, una invitación a que miren a las minorías y dejen de estigmatizarlas, criminalizarlas y monstrificarlas. Lo considero un libro necesario para mí porque fue escrito en un momento donde ya no soportaba las cadenas de la sociedad: que me discriminaran por mi orientación sexual, mi aspecto lleno de tatuajes y mi lucha política. De hecho, en la presentación del libro decidí ser interactivo con mis lectores y preguntarles en qué momento sintieron que la sociedad los monstrificó. Todas las respuestas fueron sorprendentes, lo que da cuenta de que, de alguna u otra forma, en cualquier momento de tu vida, te van a considerar monstruo por no ser o hacer lo esperado. El superyó sigue pisando fuerte".

"Quiero por fin arrugar el miedo/ y desechar en el cesto de la basura/ para ser quien realmente merezco ser/ sin armaduras de ninguna clase/ y eso ambos sabemos que/ no depende solo de mí"

"Amo cada una de mis obras porque evidencian un punto de mi historia. ELLO: Escritura Libre Lunática y Ortopédica es el secreto saliendo a la luz y terminando con años de secuelas. Huellas en el pavimento es la historia de amor que siempre quise leer en la adolescencia y nunca me permitieron (porque la literatura disidente era inconcebible en ese entonces). Arder desde el origen es el recordatorio de mi trayectoria como escritor y de que año tras año voy afianzando mi pluma. El reverso de los monstruos, como ya dije, es el grito necesario ante la opresión, es el abrazo colectivo de todos los marginados. Y mi última obra que está pronta a publicarse, La vida es un travalenguas, es la cumbre, es visibilizar la realidad descarnada que sufre el colectivo travesti y, al mismo tiempo, una exposición de varios contenidos de la ESI".

La vida es un travalenguas es un poemario narrativo situado en una ucronía (mundo alternativo) que presenta la historia de La Kronn: una travesti del conurbano bonaerense a la que le toca atravesar la calle, los prejuicios, las injusticias, el trabajo insalubre para luego encontrar su norte. "Una obra revestida de Educación Sexual Integral, la fuente de todas las deconstrucciones" comenta Julián.

Estará disponible a partir de febrero y podrá conseguirse en Tahiel Ediciones (Editorial de Flores) y en todas las sucursales de Cúspide.

¿Qué leé Kronn? Nos cuenta que le encanta consumir libros sobre disidencias sexuales y de género. Tiene pendiente un apartado en su biblioteca con Literatura LGBTTTIQ+. Y nos recomienda tres autores disidentes: Juan Solá, Alejandro Viedma y Diego Tedeschi Loisa.

Podés seguirlo en las redes y acceder a parte de su obra:
IG: @julikronn
Blog acá
Facebook acá.

«Un dios a la fuerza»

Nos maldijeron
con el agua bendita

Nos impusieron
un dios a la fuerza
(para nada bondadoso)

Nos colgaron cadenas
alas que llamaron rosarios

Nos infectaron con
sus miedos
su miseria
su misantropía

Y ensayaron
el universal pretexto
de que en Cristo
todo se puede
¡y nada se pudo!
(ni salvar a las pibas
ni pregonar la sexualidad).

Nos obligaron a beber
la sangre de Jesús

“Orgullo a cuestas”,

Es hora de entender que
el dolor
no se escribe
entre paréntesis

que en época de
podredumbre intelectual
es primordial que
gritemos en bastardilla

que nos sienta saludable
movilizarnos en contra
de los barbijos
porque lo nuestro
nunca fue una enfermedad.

Ya es tiempo
de resetear las mentes
de soslayar prejuicios.

Y sonreír con
el orgullo a cuestas

. para dejar de ser
. un arcoíris tiritando de frío.




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