×
×
Red Internacional

La guerra de cartas. Irracionalidad en los argumentos y en la política energética. Columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos, 89.9. En texto y audio.

Pablo Anino@PabloAnino

Viernes 10 de junio | 09:39

Foto: Télam.

  • La semana pasada, a partir de la renuncia de Antonio Pronsato, relatamos la temporada enésima de la interna del Frente de Todos en el capítulo correspondiente al gasoducto Néstor Kirchner.
  • Pero el viernes 3/6, a propósito de la celebración de los cien años de YPF, la interna volvió a escalar cuando Cristina Fernández de Kirchner cuestionó que la chapa con la que Techint fabricará los tubos para el gasoducto fuera traída desde Brasil. La vicepresidenta reclamó que la empresa produzca acá la chapa.
  • Resulta que, cuando se repasa la historia, en la construcción del gasoducto transmagallánico que comenzó en 2009, también Techint trajo la chapa desde el país vecino. En ese momento gobernaba la ahora vicepresidenta, que por lo que se conoce no cuestionó que así sea. O, al menos, no lo cuestionó públicamente.
  • El reclamo de Cristina Fernández de Kirchner es extraño en otro aspecto. La política energética, incluida la construcción del gasoducto, está bajo la órbita de funcionarios que responden a ella.
  • Los hechos que siguieron al discurso de CFK en la celebración de YPF parecen una verdadera comedia de enredos. El ahora exministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en on y en off le respondió a la vicepresidenta. Aseguró que, en realidad, existe “un contubernio entre gente de Cristina y Techint”.
  • Kulfas hace esa afirmación basado en el dato de que la empresa Laminadores Industriales, que opera en Argentina, podría fabricar los caños para el gasoducto. Pero la empresa desmiente lo que Kulfas afirma.
  • No solo eso. El ministro de Desarrollo Productivo se equivoca en los datos técnicos elementales sobre los caños que se necesitan producir para el gasoducto. No es el ministro de Salud, es el de Desarrollo Productivo.
  • El día sábado, Energía Argentina SA (ENARSA) respondió a Kulfas en un comunicado donde expone los fundamentos del proceso licitatorio. La vicepresidenta retuitea este comunicado y para desescalar el presidente, Alberto Fernández, le pidió la renuncia a Kulfas.
  • Los desatinos llegan al extremo de que el interbloque de senadores de Juntos por el Cambio realiza una denuncia pública y una denuncia penal en base a los datos erróneos de Kulfas.
  • El exministro de Desarrollo Productivo se va del Gobierno, pero dejó una carta larguísima donde defiende su gestión, pero hace una crítica lapidaria de los funcionarios a cargo de la política energética.
  • Dice Kulfas que esos funcionarios no fueron capaces de “diseñar un sistema de segmentación de tarifas y cobrarle a los ricos y sectores de ingresos medio – altos una boleta de luz y gas sin subsidios”.
  • Este martes se conoció una nueva respuesta de ENARSA a Kulfas. Una nota muy mal escrita. Por ejemplo, habla de cómo se “empunta” la demanda de gas en invierno o que es “miópico” creer que las importaciones de energía atentan contra las reservas.
  • En este lío, nadie discute en manos de quiénes están los recursos energéticos estratégicos del país. La privatización dejó el sistema energético cómo si lo hubiera atacado Jack el Destripador.
  • Desde la extracción, pasando por el transporte y finalizando en la distribución final operan cientos de empresas cada una con su propia lógica de valorización, guiadas por el único fin: el de obtener el máximo posible de ganancias.
  • En este devenir, lo más importante no es que se haya sacrificado la racionalidad de los argumentos. Lo más importante es que se sacrificó la soberanía energética. Y con el invierno golpeando la puerta no está garantizado que todos los hogares se puedan calefaccionar con gas. Esta es la mayor irracionalidad.



Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias