Sociedad

SALUD MENTAL EN PANDEMIA

Hugo Cohen: “Está demostrado que la pobreza es un factor de riesgo para la salud mental”

Hugo Cohen es médico psiquiatra, ex-asesor subregional en salud mental para Sudamérica de la OPS/OMS y actual colaborador del equipo regional de salud mental en desastres. Conversamos con él sobre el rol de los trabajadores de la salud mental en contextos de catástrofe social para pensar una intervención posible en tiempos de coronavirus.

Melina Michniuk

Lic. en Psicología. Residente en el Hospital Elizalde

Viernes 24 de abril | 21:21

Hugo Cohen: psiquiatra, integrante del equipo de intervención en desastres OPS/OMS. - YouTube

La Izquierda Diario Salud entrevistó a Hugo Cohen, médico psiquiatra, ex-asesor subregional en salud mental para Sudamérica de la OPS/OMS y actual colaborador del equipo regional de salud mental en desastres. Conversamos con él sobre el rol de los trabajadores de la salud mental en contextos de catástrofe social para pensar una intervención posible en tiempos de coronavirus. Debatimos sobre el estado de de la salud pública, los efectos del aislamiento social en la subjetividad de la población, los límites en la desmanicomialización desde la sanción de la ley 26.657 y la formación universitaria, entre otras cosas.

Acá compartirnos algunos conceptos centrales de la entrevista:

  •  Hugo Cohen piensa la intervención en catástrofes desde los principios de la salud mental comunitaria que, para decirlos en términos sencillos, apuntan a que la salud mental esté al alcance de todas las personas que lo necesitan, porque todos podemos atravesar una crisis en algún momento de nuestras vidas, y esa puede y debe ser atendida en el lugar donde la persona vive. Hoy está demostrado, y es recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la salud mental debe atenderse principalmente en los centros de atención primaria, privilegiando el seguimiento ambulatorio, para mantener a las personas de forma incluida, activa y digna en la comunidad.

    Los países basados en sistemas comunitarios están en mejores condiciones de responder cuando hay catástrofes porque los profesionales están cerca de donde vive la gente.

    Los países basados en hospitales psiquiátricos están alejados de la población e insumen recursos que deberían estar en otro lado. Destaca que Argentina tiene la ley nacional de salud mental del año 2010 que es muy buena pero no se han destinado los recursos ni la decisión política para q se pueda llevar a la práctica y aplicar. Criticó también la fragmentación y segmentación de nuestro sistema de salud y la formación académica universitaria.

  •  Considera que aún se desconoce cómo va a afectar el aislamiento social obligatorio a la salud mental de las personas, ya que es una situación nueva a nivel mundial, donde el 20% o 30% de la humanidad está en esta situación. Lo que sí afirma es que está demostrado a nivel mundial que la pobreza es un factor de riesgo en términos generales para la vida de un ser humano y también para la salud mental. Cuestión a tener en cuenta en nuestro país, donde los índices de pobreza que dejó el macrismo eran de un 40% y con la continuidad de la recesión, alta inflación y su profundización por la pandemia del coronavirus, el porcentaje y la cantidad de personas con carencias de ingresos aumentará este año.
  •  Refiere que la población con mayores problemas de salud mental es la carenciada económicamente. En este sentido, indica que, ante una catástrofe, lo primero que hay que hacer es brindar agua, abrigo y alimento, recomendación que sorprende a muchos al ser dada por un psiquiatra. Aquellas personas que no reciben eso, es muy probable que entren un proceso de afectación y deterioro de su salud mental.
  •  En relación con el rol de las fuerzas de seguridad para garantizar la cuarentena y las denuncias de abuso de poder que recorrieron las redes sociales, planteó que todas las medidas extraordinarias que se tienen que tomar, deben ser tomadas con la condición de que se respeten los derechos humanos de las personas.
  •  Respecto de las denuncias que comienzan a multiplicarse por la falta de insumos básicos en los hospitales para hacer frente a la pandemia, que van desde los Equipos de Protección Personal (EPP) hasta camas de terapia intensiva y respiradores; así como las largas jornadas a las que se ven expuestos los trabajadores de la salud por la falta de personal opinó que no es posible cuidar al otro si no nos cuidamos a nosotros mismos. La falta de los EPP agrega un componente de estrés a la ya dura y difícil tarea que los trabajadores de la salud tienen.





    Temas relacionados

    Trabajadoras y trabajadores de la salud   /    Salud mental   /    Crisis de la salud pública   /    Psicología   /    Ciudad de Buenos Aires   /    Salud   /    Sociedad

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO