Géneros y Sexualidades

DERECHO AL ABORTO

Huelga de mujeres: “En Polonia hay un incendio que surge de las mujeres, ya están hartas”

Bloqueos de autopistas, manifestaciones, huelga de mujeres y marcha nacional a Varsovia. El movimiento de mujeres por el derecho al aborto en Polonia cosecha cada vez más apoyos contra el gobierno conservador.

Josefina L. Martínez

@josefinamar14

Viernes 30 de octubre | 17:39

Manifestación en Varsovia este viernes. FE/EPA/LESZEK SZYMANSKI

Decenas de miles de mujeres abandonaron sus puestos de trabajo y tomaron las calles en varias ciudades polacas durante la jornada de Huelga del pasado miércoles. Dos días después, una masiva manifestación nacional ha llegado a la capital, con el objetivo de “paralizar Varsovia”. Paradójicamente, la ciudad está más movilizada que nunca. Las concentraciones y acciones directas del movimiento de mujeres, desafiando las medidas restrictivas por la Covid, han cambiado por completo el clima político en Polonia.

El primer ministro del conservador partido Justicia y Libertad (PIS), Jaroslaw Kaczynski, ha asegurado que las manifestantes son “criminales” que tratan de “destruir la nación polaca” y ha llamado a sus seguidores a enfrentarlas. “Esta es la única manera en que podemos ganar esta guerra”, dijo Kaczynski, utilizando ese lenguaje bélico en un discurso que emitió el martes en su cuenta de Facebook. Desde el gobierno, ha ordenado a la policía desplegarse ante las Iglesias y las casas de los políticos, ya que las activistas han realizado múltiples “escraches” frente a sus domicilios.

Conversamos con Emilia Debska, feminista polaca, residente en Madrid, que participa del movimiento de mujeres, más allá de las fronteras. Su familia está Polonia, al igual que sus mejores amigas, lo que sucede allí lo siente muy cercano.

“La primera huelga de mujeres por el derecho al aborto libre fue en 2016. Ya entonces se intentó presentar un proyecto de Ley con la prohibición del aborto. Allí surgió un movimiento muy fuerte de mujeres en Polonia, que salieron a las calles –sin este contexto añadido que tenemos ahora de la pandemia– y consiguieron que esa Ley no pasara. Se puede decir que detrás de lo que está pasando ahora está también esa base social que se creó en 2016. Se ha ampliado, ha evolucionado, ha cambiado, pero hay una base social que surgió hace cuatro años con el centro en la lucha por el derecho al aborto”, explica.

El movimiento surgió el jueves 22 de octubre, al conocerse la resolución del Tribunal Constitucional de Polonia acerca de uno de los supuestos en que hasta ahora está permitido el aborto. Este es el supuesto de malformación del feto o cuando son muy pocas las posibilidades de que nazca vivo.

Emilia asegura que “el Tribunal Constitucional en Polonia ahora mismo está muy politizado… y da la razón al gobierno de Polonia, que es ultraconservador. Este gobierno quiere quitar ese supuesto, diciendo que no está acorde con la Constitución de Polonia del año 97. El Tribunal Constitucional les da la razón, y casi acto seguido las mujeres salen a la calle. Desde días anteriores se venían siguiendo en varias redes sociales, porque sabíamos que iba a salir esa decisión. Y lamentablemente el Tribunal Constitucional no nos sorprendió”.

Lo que vino después, lo define como un verdadero “incendio” en las calles: “La plataforma de organización de la Huelga de mujeres en Polonia empezó a mover las protestas, llamando a movilizar a la gente, y llevan desde entonces en las calles a través de diferentes acciones: protestas, bloqueos de calles. Lo primero que hicieron fue ir a la casa de Jaroslaw Kaczynski, el líder del partido PIS. Por supuesto se encontraron con un montón de policía. Y después empezaron a movilizarse en diferentes ciudades y pueblos.”

Comenta con entusiasmo que las mujeres recibieron mucha solidaridad en sus acciones y durante la huelga de mujeres. Sus compañeros de trabajo apoyaron para que muchas mujeres pudieran hacer paro e ir a las manifestaciones. Esto también se puede ver en las manifestaciones –afirma Emilia– donde muchos también ayudan a las manifestantes, por ejemplo, creando cordones de seguridad frente a la policía.

La ley de aborto polaca ya era muy restrictiva antes de esta modificación. Pero si esta resolución pasa “se va a ir recortando cada vez más el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo”. Emilia teme, además, que el gobierno utilice la crisis de la Covid para culpabilizar a las manifestantes del aumento de los contagios, como sucedió en España con las marchas del 8M. Por ahora, todo indica que el movimiento sigue cosechando adhesiones y es cada vez es más fuerte.

“Las manifestaciones son una cosa muy bonita: salieron mujeres de todas las edades. Mujeres que estuvieron en el levantamiento de Varsovia en la Segunda guerra mundial, salieron hasta las abuelas. Y ellas también criticaron cómo podía el gobierno mover una resolución así, en un momento de pandemia.

En esta semana de manifestaciones se han conocido noticias sobre la acción de grupos neonazis, que han atacado a las manifestantes en alguna ocasión. Emilia lo confirma: incluso en una oportunidad un coche se lanzó a toda velocidad contra las manifestantes. Pero del otro lado, en las concentraciones masivas, hay mucha determinación y cabreo.

“La gente dice: ‘estamos cabreadas’. ‘No queremos más de esto’. Los lemas de las manifestantes son fuertes, insultos en muchas ocasiones. El lema más popular es #wypierdalac, que en Polonia es un insulto muy potente (como ‘¡Vete a la mierda!’). Y eso a mi me gusta, porque parece que la gente está harta. Y ese incendio, esa revolución, que parta de las mujeres, me parece muy bonito”.

Este viernes se ha concentrado todo en la capital: el objetivo era paralizar Varsovia. “Paralizar la ciudad, pero movilizar Varsovia, en realidad. Porque Varsovia está más movilizada que nunca”.







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