Sociedad

CORDOBA/DOCENTES MUNICIPALES

"Hoy los docentes nos encontramos en el subsuelo de la línea de pobreza"

Entrevistamos a Luciana González De Cecco, profesora de Artes Visuales y docente municipal precarizada, quien le escribiera una conmovedora carta (contando su situación y la de miles como ella) al gobernador Juan Schiaretti y al intendente Martín Llaryora. Y de la cual todavía no ha tenido ninguna respuesta.

Julia Giletta

Delegada Docente del IPEM Nº 8 “Manuel Reyes Reyna” | Agrupación Docentes D-Base en el FURU

Martes 11 de agosto | 22:41

¿Qué te llevo a escribir "Carta Urgente" dirigida al gobernador e intendente?

Cuando comenzó la pandemia, jamás pensamos que iba a utilizarse esta instancia para ajustar a los trabajadores de esta manera. Sabemos de la perversidad del sistema. Comprendimos que ante una crisis sanitaria mundial la población esperaría un tiempo prudencial de acomodo de las instituciones frente a esta situación. Llegó agosto y después de múltiples reclamos al Ejecutivo municipal de manera directa y con intervención del gremio, y ante la negativa de realizar los actos públicos poniendo la excusa de la pandemia, fue suficiente. Ante la mirada esquiva e indiferente del Gobierno surge la necesidad de poner en palabras concretas la crisis por la que estoy y estamos atravesando los docentes cordobeses y cómo esto impacta en los contextos en donde estamos y tenemos influencia directa. Hoy nos encontramos en el subsuelo de la línea de pobreza.

¿Han recibido respuestas del gobierno o del sindicato?

Ninguna respuesta, sí la inmensa solidaridad de muchos compañeros, amigos y desconocidos. Sé que la carta llegó a destino y generó un revuelo, pero hasta el momento no hay novedades oficiales. El sindicato lleva haciendo reclamos desde mayo para la apertura de los actos públicos. Sin embargo, parece que no fueron suficientes, ya que hasta el momento, ningún docente de Ramos Especiales de la Municipalidad de Córdoba está trabajando. El Ejecutivo municipal se “respalda” en la pandemia para justificar la no apertura de los cargos. Todos sabemos que para el Sistema Municipal y Provincial la educación es un gasto, no una inversión. Esto es viejo ya y se refleja en el presupuesto para educación, en la infraestructura de las escuelas, en los comedores escolares, en los recursos didácticos y, sobre todo, en nuestros salarios.

En tu carta relatás el encadenado de situaciones en el cual se muestra cómo nos van precarizando la vida, y mencionás cómo los alumnos han sido abandonados hace años por el Estado, y no así por los docentes. ¿Cómo ves está situación de los estudiantes y las familias hoy en pandemia?

La situación de las familias es terrible, la comunidad en donde trabajo sufren muchas necesidades, históricas, la pandemia las recrudece. Los docentes nos cargamos al hombro a las familias, porque somos los únicos que estamos allí para dar respuestas; económicas, afectivas, en situaciones de violencia intrafamiliar, escolares y de toda naturaleza. Se encuentran abandonados. Con el equipo docente, desde el instante cero que inició la cuarentena, elaboramos no "una" estrategia de acompañamiento pedagógico, elaboramos miles de estrategias para poder cubrir la mayor cantidad de aspectos que destapó esta pandemia, que vislumbra lo despiadado del sistema. Estas comunidades representan para el Estado una población de descarte. Nuestra escuela, IPET 386, Técnica, no tiene edificio propio, compartimos edificio con la escuela primaria de Ciudad de los niños en el turno nocturno. Tenemos un pequeño taller donde los estudiantes tienen actividades de taller desde el 2015, que aún no tiene baño. Desde el 2015 reclamamos al la Municipalidad de Juárez Celman la necesidad de ese baño. Nada ocurrió desde entonces. Y nosotros seguimos trabajando para no perder a ningún estudiante.

Finalizás tu carta planteando que la crisis ya no solo es pandémica, sino también económica, social y afecta directamente a toda la población, ¿cómo considerás que se puede enfrentar la situación?

Creo que no podemos esperar nada de los gobiernos provincial, municipal o nacional. Lograron en la población, a través del consenso y del miedo, un acuerdo social: no salgas de tu casa, el Estado te protege, mejor morir de hambre que de un virus silencioso. En algún momento nos hicieron creer que la única manera de vivir es en el marco de esta sociedad y con sus reglas. Pero las reglas no son para todos iguales, los derechos no son para todos iguales y las condiciones materiales menos aún. Vivimos en una sociedad corrupta y de castas, en donde jugamos a la democracia. El estado de poder se ha apropiado de palabras como igualdad, inclusión, democratización, y no ha aplicado ninguno de esos conceptos. Desde el momento en que una familia vive en una casa de chapa y a seis kilómetros otra se dispone a climatizar su pileta en invierno., tenemos un problema grueso. Los trabajadores docentes hemos perdido de manera progresiva derechos laborales, lo último fue la reforma jubilatoria que va llevar a los docentes jubilados a una vejez absolutamente indigna y empobrecida. Los representantes gremiales se sientan en la misma mesa del poder, en el caso docente, ya hace demasiados años. Creo que las propuestas a esta crisis deben surgir de nosotros, los trabajadores, porque sabemos administrar una casa, una escuela, un comedor, una fábrica, un barrio; con nada. Somos escritores, ingenieros, científicos, arquitectos, albañiles, médicos, maestros y pensadores. Somos quienes tenemos las respuestas para salir de las crisis. El problema es que no confiamos en nuestra fuerza.

El sábado participaste del Plenario Nacional Virtual de Trabajadores de la Educación donde participaron más de 1400 personas, ¿qué expresa para vos la enorme concurrencia y las distintas intervenciones desde Ushuaia a La Quiaca?

Me parece imperiosa la participación de todos los docentes que se encuentran en distintos puntos del país. Pudimos visualizar no solo las condiciones recurrentes de precarización laboral en la que nos encontramos, sino la preocupación de todos y todas las compañeras y compañeros por la situación de aprendizaje y material de las familias de nuestros estudiantes. Se replica el abandono del Estado en cada rincón del territorio, y la presión, a los docentes y familias de que los aprendizajes ocurran; como si esto dependiera exclusivamente de nosotros. Creo que hay que ser contundentes y dejar en evidencia las faltas graves del Estado y actuar de una vez por todas como bloque, como clase y tomar medidas radicales. No se trabaja si no existen los recursos necesarios para que los aprendizajes se produzcan, ahora el Internet, las computadoras, el dinero para pagar la luz. No se trabaja si no están dadas las condiciones laborales necesarias para una vida digna.

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A continuación reproducimos completa la carta enviada a las autoridades provinciales y municipales por Luciana:

Córdoba, 05 de Agosto de 2020

CARTA URGENTE
Al Sr. Gobernador de la Provincia de Córdoba, Juan Schiaretti.
Y al Sr. Intendente de la Ciudad de Córdoba
Martín Miguel Llaryora:

Mi nombre es Luciana González De Cecco, docente de Artes Visuales. Le escribo esta carta desde la casa de mis padres, jubilados docentes, porque no llegué a fin de mes y no tengo como alimentar a mis hijos. Mis padres desconocen las razones de mi visita, que durará hasta que cobre mi sueldo de 10.000 pesos que recibo por mis horas titulares en secundaria. Este año, luego de cinco años de pertenecer a la planta transitoria de la Municipalidad de Córdoba, en donde rendí concurso, sumé puntaje, me capacité anualmente y aporté a la
calidad educativa del sistema; a punto de titularizar, me quedé sin trabajo, ya que su gobierno decidió no realizar los Actos Públicos, siendo que se propusieron desde el sindicato y desde los docentes hoy desempleados. Alternativas que fueron rechazadas por el ejecutivo.
Todo este panorama es terrible, pero hace unos días se puso peor y voy a explicarle cuáles son las consecuencias que trae aparejado no realizar la apertura de los Actos Públicos para los docentes. Le puedo asegurar que este encadenado de situaciones le sucede a todos los docentes que hoy están desempleados. Voy a comenzar con mi situación personal, que no es menor y que se encadenan con otras situaciones:

Dejé de pagar las clases de música de mi hijo (tiene síndrome de Tourette y el estudio de un instrumento fue recomendación de su médico para contrarrestar los efectos del síndrome a su sistema nervioso) Por lo tanto, su profesor, músico, dejó de recibir el dinero por las clases virtuales. Su situación económica también es tremenda. Dejé de pagar la cuota de la escuela de mi hijo mayor, lo que repercute en los ingresos de la escuela a donde está inscripto y a de manera inmediata, repercute en los salarios de sus docentes, ya que la escuela no recibe subsidio del Estado. Sin embargo, la Dirección de la escuela y sus docentes no han dejado de enviar contenidos escolares, ni de realizar su trabajo
brindándome apoyo en esta situación. Pago los servicios e impuestos mes de por medio, ya que si pago todos los meses, no comemos. Por lo tanto, bajo la recaudación de impuestos. O por lo menos en casa recaudan
cada dos meses. Sin luz no podría comunicarme con mis alumnos, ni acompañar este proceso de escuela virtual.
Mi hija menor hacía gimnasia en el polideportivo de Juárez Celman por video llamada. Dejó de participar, no puedo pagar sus clases. Por lo tanto sus profes dejaron de percibir también este dinero. Ya no compro plantas al pibe que toca mi puerta, ni bolsas de residuo al flaco que se camina todo el barrio y mantiene a su familia, ni pan al panadero que hornea en el barrio en su horno de barro, ni medias al viejo que anda por la Juan B. Justo desde temprano con su bolsita de medias y barbijos.

Ya es la segunda muela que se me rompe, no puedo pagar el dentista. Persigo a mis hijos con el cepillo de dientes para que no corran el mismo destino. Porque sabrá que nuestra obra social Apross cubre cada vez menos nuestras afecciones médicas. Ya no puedo imprimir las tareas a los niños de mis vecinos, para que las resuelvan tranquilos en sus casas. No puedo reponer el tonner de la impresora. Ya no puedo comprar materiales didácticos para mis alumnos del secundario. Lo hice los últimos seis años, podía hacerlo. Destinaba una importante suma de dinero para materiales. Mis alumnos de Ciudad de los Niños también han sido abandonados hace años por el Estado. Nunca por sus maestros. Ante esta situación pensé: “me convendría renunciar a mis 6 hs titulares de media. Entonces cobraría dos asignaciones por mis hijos más los 10.000 pesos que otorga el Anses por la situación económica de emergencia. Ya sería casi el doble de dinero si no trabajara”. Pero no puedo hacerlo, y ¿sabe por qué? Porque mis alumnos esperan la llamada semanal de su
profesora, preguntando cómo están. Si completaron los trabajos, si necesitan ayuda, si comprendieron la consigna. Recibo llamadas incluso los domingos a las 22:00 hs. Porque ellos, también han sido abandonados por ustedes, y nosotros sus docentes estamos allí, en primera línea.

No sólo estamos garantizando que el aprendizaje se produzca, sino atendiendo sus circunstancias personales, un medicamento faltante, pañales para los nuevos niños de nuestras mamás adolescentes, alimentos en contadas ocasiones, colectas para fotocopiar contenidos y que les llegue el material a todos. Porque debe saber, que ni teléfono, ni computadoras, ni internet abundan en los barrios vulnerables en donde muchos damos clases.
Esta situación es injusta y dolorosa. Hemos brindado al Sistema Educativo Municipal educación de alta calidad. Como docente de Jornada Extendida de la Municipalidad de Córdoba me enorgullece el impacto que han tenido nuestras prácticas en las comunidades en la que hemos trabajado. Del sistema, siempre he elegido aquellas escuelas más conflictivas, en donde la comunidad se encuentra sumida en la más vergonzante pobreza (situación de la cual los hago absolutamente responsables por sus políticas de hambre y abandono) y puedo asegurarle (indague usted en los resultados de nuestras prácticas) que tanto mi intervención como la de mis compañeros han dejado huellas imborrables en los estudiantes tanto en los aprendizajes adquiridos como en la estructura emocional de cada uno de ellos.

Como trabajadora de la educación, responsable y consciente de la importancia del impacto que tiene nuestras prácticas en las escuelas, le EXIJO a usted y a su equipo que se realicen los Actos Públicos en la Municipalidad de Córdoba, esta situación ya es insostenible. Somos para las comunidades en donde estamos, ahora en la virtualidad, el Estado. Y desde
Marzo no estamos trabajando. Somos quienes damos respuesta a las problemáticas cotidianas, educativas, emocionales, administrativas y económicas a las familias. Nosotros los docentes conocemos y padecemos esta crisis que hoy ya no es pandémica, es económica, es
social y afecta directamente a la población entera, y está representada en la escuela, porque allí estamos todos.

Luciana González De Cecco







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