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Hacia una nueva internacional comunista

Hacia una nueva internacional comunista

Presentamos este documento que fue publicado por el Partido Bolchevique Leninista de Cuba en 1933, y recuperado del Instituto de Historia de Cuba. [1]

Ya en prensa este programa, ha llegado hasta la dirección de nuestro Partido, la declaración conjunta del Secretariado Internacional de la Oposición Comunista de Izquierda y de varios partidos obreros revolucionarios de Europa, que se prestan a la tarea grandiosa de construir sobre las bases del marxismo leninismo una nueva internacional de trabajadores. La bancarrota vergonzosa de la Internacional Comunista, convertida en mero instrumento de la burocracia estaliniana, se hace evidente ante millones de trabajadores, y los grupos más alertas y conscientes del proletariado europeo inician la tarea de dotar a la clase obrera del organismo capaz de marcar el camino de su emancipación.

El documento que transcribimos señala en sus líneas generales todos los vicios que han minado a la III Internacional hasta convertirla, en las manos de Stalin, en un objetivo inútil para el proletariado en las tremendas batallas que universalmente tiene planteadas. La falsedad de la teoría estaliniana del “socialismo en un solo país”, la imposibilidad de toda crítica al interior en el seno de los diversos Partidos Comunistas, la supresión de la democracia del partido, y la omnipotencia de la burocracia, que sustituyen en la actualidad al centralismo democrático, son caracterizados en la resolución como causas directas de la bancarrota de la III Internacional.

Nosotros suscribimos ese documento. El Primer Congreso del Partido Bolchevique Leninista de Cuba, tendrá como tarea inicial la de estudiar las tesis y los manifiestos programáticos que anuncian los comunistas de la Oposición de Izquierda. Sobre las bases de los acuerdos del Congreso, los bolcheviques leninistas de Cuba contribuirán con el aporte de su experiencia a la obra creadora
de la IV Internacional.

Hacia una nueva internacional comunista

Las organizaciones que suscriben, con plena conciencia de las responsabilidades históricas que recaen sobre ellas, se han puesto de acuerdo para unir sus esfuerzos a fin de trabajar en común por la regeneración del movimiento obrero revolucionario del proletariado internacional. Como base para su actividad establecen los principios siguientes:

La crisis mortal del capitalismo imperialista, que ha anulado el terreno para el reformismo, (de la II Internacional) plantea imperiosamente la necesidad de romper con la política reformista, de poner en el orden del día la lucha revolucionaria por la conquista del poder y por la instauración de la dictadura proletaria como el único cambio para la transformación de la sociedad capitalista en sociedad socialista.

La labor de la revolución proletaria, por su misma esencia, tiene un carácter internacional. El partido revolucionario del proletariado tiene, no obstante, la obligación, en todos aquellos países en que las condiciones históricas están maduras, de conducir e la clase obrera a la lucha por el poder político, Pero el proletariado no puede organizar una sociedad socialista acabada más que sobre la base de la división internacional del trabajo y de una colaboración internacional. Los firmantes rechazamos por tanto, de una manera resuelta y terminante, la teoría del socialismo en un sólo país que socava las bases fundamentales del internacionalismo proletario.

La III Internacional, nacida de la Revolución de Octubre, que estableció las reglas de la política revolucionaria en la época del imperialismo y dio el proletariado mundial las primeras lecciones de lucha revolucionaria por el poder, cayó víctima de su dependencia servil hacia la burocracia soviética, que generó en el espíritu el nacionalismo y el centrismo.

La ofensiva del fascismo en Alemania colocó a las organizaciones de la clase obrera ante la prueba decisiva. La socialdemocracia confirmó aquí, una vez más, el juicio que Rosa Luxemburgo había hecho de ella, se demostró como un cadáver “hediondo”. Triunfar sobre las organizaciones, las ideas, y los métodos del reformismo es una condición indispensable para la victoria de la clase obrera sobre el capitalismo.

Con un vigor no menos acentuado, los acontecimientos de Alemania han evidenciado el hundimiento de la III Internacional. Ello es el resultado de la política radicalmente falsa de la burocracia estalinista. La influencia y desidia de esta burocracia sobre la IC ha dado por resultado que la IC llamada a despertar las energías revolucionarias en el mundo entero (creando partidos comunistas de masas en todos los países capaces de cumplir con su deber y dirigir el movimiento revolucionario mundial) se haya ido convirtiendo cada día más en un obstáculo para el movimiento. La política de la burocracia estalinista hizo posible la supervivencia universal del reformismo y mantuvo a la clase obrera en una absoluta y desconcertante incapacidad de acción.

La situación del capitalismo mundial, la crisis espantosa que precipita a las masas populares en una miseria sin precedentes, los movimientos revolucionarios de las masas coloniales oprimidas, el peligro mundial del fascismo, la perspectiva de un nuevo ciclo de guerra, que amenaza a destruir la civilización humana, tales como son las circunstancias que exigen imperiosamente el reagrupamiento de la vanguardia proletaria.

Resoluciones: defensa de la URRSS como estado proletario y elaboración de un programa de la nueva internacional.

Septiembre, 1933.

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NOTAS AL PIE

[1Fondo Especial. 63. Caja. Leg. 2835. Habana. Instituto de Historia de Cuba. Transcripción: Sergio Méndez Moissen.
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