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Red Internacional

El Fondo aprobó las metas del primer trimestre del año y se espera el desembolso en las próximas semanas. El Gobierno logró un alivio temporal, pero las siguientes revisiones no pasarían la lapicera del organismo internacional. Sin modificar las metas anuales, ¿qué ajustarán?

Viernes 10 de junio | 21:22

Tras un nuevo capítulo en la interna dentro del Frente de Todos que derivó en la salida de Matías Kulfas, el ministro Guzmán recibió una buena noticia esta semana, el FMI informó a través de un comunicado que el país cumplió las metas cuantitativas del programa para el primer trimestre del año.

El acuerdo por el staff técnico del FMI y la Argentina aún tiene que ser aprobado por el directorio. Según el vocero del Fondo, Gerry Rice, será “entre tres a seis semanas", y eso habilita al país a recibir otro desembolso equivalente a unos U$S 4030 millones.

La aprobación de las metas es un alivio temporal para el Gobierno ya que el Fondo anticipó que no se modificarán los objetivos anuales. El documento del organismo internacional detalló que las autoridades se comprometieron a “implementar medidas de política adicionales para lograr estos objetivos anuales”, es decir el Gobierno hará lo necesario para cumplir con las metas de ajuste.

Como ya se denunció cada revisión trimestral carga de incertidumbre la economía. Si las metas no se cumplen, el FMI podrá hacer de cada crisis una oportunidad para imponer nuevas condiciones. La cláusula 33 del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras significa una concesión de soberanía donde se aclara que el Gobierno no puede tomar ninguna medida no incluida en el memorándum, incluso si fuera para alcanzar los objetivos del acuerdo, sin consultar al organismo.

El nivel de reservas, el déficit fiscal, y la disminución del financiamiento monetario son las metas que el Gobierno no podría cumplir en el próximo trimestre. ¿Qué recortará Guzmán?

¿Reorientar el gasto o más ajuste?

El comunicado del FMI afirma que “en cuanto a la política fiscal, las autoridades planean reorientar el gasto público para lograr la meta de déficit fiscal primario del 2,5 % del PIB para 2022”. ¿Cómo se reorientará el gasto? No hubo detalles.

En los primeros cinco meses del año el déficit primario fue de $ 775.379 millones, lo que implica un aumento en términos reales de 196,1% respecto al año anterior, según detalló un reciente informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso. Los ingresos totales subieron un 2,1 % en términos reales en el acumulado de enero a mayo, explicado en su mayoría por las transferencias del sector externo de organismos internacionales, mientras que los gastos totales en el mismo período aumentaron 13,1 % en términos reales impulsado por otros gastos corrientes (promoción turística-Pre Viaje, que tendrá una edición más limitada este año para viajes en temporada media y baja) y los subsidios energéticos.

Es posible que el Gobierno avance con un mayor recorte de subsidios, que significará una nueva suba de las tarifas de la luz, el gas, y el transporte en el AMBA. Incremento que impactará en el bolsillo y presionará sobre los precios. En los primeros cinco meses del año los subsidios a la energía alcanzaron los $ 538.046 millones, un alza de 49,9 % en términos reales, los subsidios al transporte fueron de $ 108.183 millones, un incremento de 13,7 % en términos reales. Lo que se destina a la suma de subsidios energéticos y del transporte representa cuatro veces más que lo destinado al programa Potenciar Trabajo. Estas son las consecuencias de mantener privatizados los servicios públicos, que es un negocio lucrativo en vez de un derecho esencial del pueblo trabajador.

Otra cuenta que Fernández podría afectar es la transferencia a las provincias, otro rubro que está entre los que más aumentaron en el acumulado de enero a mayo de este año, un alza del 23 % en términos reales en relación al 2021. Una decisión que implicará tensiones con los gobernadores.

Las partidas de prestaciones sociales (jubilaciones, asignaciones familiares) o gasto en personal si bien en los primeros cinco meses del año aumentaron en términos reales no significa que sean haberes que permitan llegar a fin de mes. Por ejemplo, la jubilación mínima en junio es de $ 37.524,96 mientras que la canasta para satisfacer las necesidades básicas de un jubilado era de $ 97.238 en abril, según estimó la Defensoría de la Tercera Edad. En el caso de los empleados públicos, el poder de compra aún está un 26 % por debajo del 2015 y se acordó una nueva paritaria por detrás de la inflación.

Se buscan dólares

La acumulación de reservas es otra de las metas que el Gobierno no alcanzaría. Por efecto de la guerra en Ucrania los precios de los commodities aumentaron, las exportaciones en el primer cuatrimestre del año subieron un 28,5 %, según datos del Indec. Sin embargo, las reservas del Banco Central no aumentaron de manera significativa.

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Los dólares que de manera desesperada busca el Gobierno promoviendo y beneficiando las actividades extractivistas, que destruyen el ambiente, salen por otra ventanilla como con los pagos de la deuda, la remisión de utilidades de las grandes empresas extranjeras, la fuga de capitales, y la deuda de las empresas privadas. La recuperación de la economía también significó un aumento de las importaciones (+41,6 % en el primer cuatrimestre del año interanual), una característica de la economía atrasada y dependiente, que implica una salida de dólares.

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Emisión monetaria, en la mira del FMI

En tanto, en el acuerdo con el FMI el Gobierno se comprometió a reducir el financiamiento monetario al 1 % del PIB. Según especialistas, los giros realizados por el Banco Central aún se encuentran dentro de los límites establecidos por el acuerdo, así el Gobierno seguirá con el endeudamiento en pesos para obtener financiamiento.

Pero una nueva alarma se encendió ya que el miércoles empezó una gran venta de bonos en pesos ajustados por CER, que según trascendió en los medios fue la Anses la que salió a ofrecer estos bonos porque necesitaba financiamiento. A esta venta se sumaron también la de fondos de inversión. Cayeron los precios de los bonos y derivó en un aumento de los dólares financieros y del riesgo país. El jueves el Banco Central salió a comprar bonos para recuperar el valor, pero el viernes los dólares financieros cerraron al alza. El próximo martes se realizará una nueva licitación para colocar más deuda, habrá que ver si Guzmán logra refinanciar toda la deuda o tendrá que ofrecer una mayor tasa de interés real positiva, como exige el FMI.

Ajustar aquí o ajustar allá son las consecuencias de estar bajo el mando del Fondo. Desde que asumió Fernández su prioridad fue honrar las estafas que dejó Mauricio Macri. El kirchnerismo criticó el acuerdo con el FMI una vez que ya se votó en el Congreso, y dio via libre en el recinto para que avance el pacto. ¿Por qué hay que avalar una deuda ilegal?

Corren los precios

La proyección de inflación pactada con el FMI tampoco se cumplirá. En el acuerdo el objetivo era de 38 % a 48 % para 2022, pero según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica el Banco Central, la inflación de este año será del 72,6 %. Rice reconoció que actualizarán la proyección dado el impacto de la guerra en Ucrania.

La semana próxima el Indec dará a conocer la inflación de mayo. La Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires difundió que la inflación porteña fue de 5,5 % en mayo, lo que anticipa que el aumento de precios sigue elevado.

La inflación golpea con más fuerza sobre los sectores de menores ingresos. Según un informe de la consultora Ecolatina si bien en todos los deciles hubo una pérdida real del poder adquisitivo en el primer cuatrimestre del 2022 fue heterogénea según los distintos sectores. La caída de los ingresos laborales rondó el 2 % en el 50 % más rico, pero fue de casi 4 % en la mitad más pobre.

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Las mayorías populares pagan los costos de la inflación mientras los dueños del país hacen “chistes” sobre el aumento de precios. Sin embargo, sectores de la clase trabajadora están enfrentando el ajuste en curso como los trabajadores desocupados que se movilizaron en reclamo de trabajo y salario, y contra el hambre, o los trabajadores del neumático que realizaron un nuevo paro en Fate, Bridgestone y Pirelli para que las horas del fin de semana se paguen al 200 % que las patronales se niegan a otorgar. La unidad de los trabajadores ocupados y desocupados es el camino para conquistar nuestras demandas.

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