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Red Internacional

El ministro de Ambiente se reunió con el gobernador Raúl Jalil para anunciar un acuerdo para la creación de una reserva natural y la creación de una base del Servicio Nacional para el Manejo del Fuego, mientras la provincia es una de las nueve donde el fuego sigue avanzando. Además, se trata de la provincia donde se persigue, reprime y encarcela a ambientalistas que se oponen al saqueo de las megamineras.

Julián RodriguezTrabajador judicial en La Marrón Clasista

Antonella GonzalezEstudiante Psicología UNLP militante de Tesis XI en el FilPsi

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Martes 20 de septiembre | 17:24

Los incendios en el país continúan y se extienden por diversas provincias arrasando con bosques nativos, sus diversos ecosistemas y haciendo que el humo se extienda y dificulte la respiración de los habitantes de localidades cercanas.

Catamarca no es la excepción ya que se registraron varias ciudades con focos de incendio.

En medio de estos nuevos incendios que ya nadie duda de que son intencionales para favorecer el monocultivo, la ganadería extensiva y otros proyectos extractivistas, el ministro de Ambiente Juan Cabandié estuvo reunido con el gobernador de Catamarca Raúl Jalil para cerrar un acuerdo millonario para la creación de un base para controlar el fuego y la creación de la primer área protegida de la provincia.

Entre los anuncios se destaca que en Catamarca se vienen desarrollando distintas iniciativas de la “agenda ambiental” del gobierno nacional, con inversiones que se acercan a los $583 millones para múltiples acciones y proyectos, que hasta ahora son simples anuncios, pero nada concreto para frenar o al menos controlar el fuego.

Recientemente el Ministro había dicho sobre los incendios que “La instrucción de las investigaciones la tiene la Justicia, no la tiene el Ministerio de Ambiente” desligando de su responsabilidad el problema, cómo lo hizo a principios de año mientras se incendiaba los Esteros del Iberá.

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Por su parte el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil celebró los acuerdos y agradeció al gobierno nacional por los recursos destinados y que se haya elegido la provincia de Catamarca cómo base de control del fuego de la zona.

Pero lo que no anuncian es que Catamarca podría ser la capital nacional del extractivismo ya que hace años que multinacionales cómo Yamana-Gold vienen saqueando recursos de la provincia, con la destrucción ambiental que esa práctica deja, por ejemplo en el agua que se contamina con los residuos de cianuro y otros tóxicos que se utilizan para la extracción de minerales. Se trata de una de las provincias más castigadas, con grandes sequías en sus ríos cómo subproducto de la extracción de litio en la zona.

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Además, distintos grupos socioambientales han denunciado ataques persecutorios que recientemente terminaron con encarcelamientos que el propio gobierno nacional defendió públicamente.

Es decir que los anuncios del ministro Cabandié nuevamente dejan ver que se trata de un intento de “pintar de verde” las medidas extractivistas que deja correr el gobierno nacional en distintas regiones del país.

Los incendios son cada vez mayores y llegaron a distintas provincias cómo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Jujuy, Catamarca, Salta, San Juan, Corrientes, Tucumán.

Estos incendios no son accidentales ni provocados por el calor, sino que hay detrás intencionalidad de arrasar con todo lo que obstaculice el desarrollo de monocultivos o desarrollos inmobiliarios.

Anuncios verdes para encubrir una política extractivista

Es sabido que no hay grietas entre el Frente de Todos y sus opositores de derecha, para continuar con el extractivismo, ya que se trata de la única “fuente de recursos” para hacerse con los dólares que pide el FMI para cumplir con el acuerdo.

Es por eso que lanzaron una gran campaña de Ambientalismo Soberano o Popular, planteando que ante la necesidad de desarrollo es posible seguir saqueando los bienes naturales con el atento control del Estado.

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Pero hasta ahora, el rol del Estado es el de garantizar por acción u omisión los negocios de quienes no les importa destruir el planeta con tal de ganar unos cuantos dólares más.

Así es cómo en Buenos Aires promueven la exploración offshore en el Mar Argentino para extraer hidrocarburos, o el monocultivo de los grandes terratenientes que además de arrasar con ecosistemas enteros, envenena tierra, aire y agua con los agrotóxicos que se utilizan, por mencionar lo más destacado.

En Jujuy, donde se están quemando las Yungas, el gobernador Gerardo Morales viene anunciando el desarrollo de la provincia mediante la extracción de litio, sin hacer mención de la cantidad de agua que se utiliza en dicho procedimiento.

En Chaco, el gobernador Jorge Capitanich que quiere instalar mega granjas porcinas y viene avalando el desmonte de una de las zonas más ricas en diversidad biológica del país, acaba de anunciar un decreto de zonificación de bosques nativos, violando la Ley de Bosques.

Y la lista puede seguir, pero mientras el gobierno hace anuncios “ecológicos”, la bronca crece entre los habitantes de los territorios que se están prendiendo fuego que preparan una gran movilización al Congreso de la Nación donde el próximo jueves se reunirán las comisiones encargadas de debatir sobre la postergada Ley de Humedales.

Es necesario redoblar las luchas ambientales y unirla al conjunto de peleas que se están dando contra el ajuste que lleva adelante el Gobierno.




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