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ARTES // CABA.Gráficas a la potencia

Se inauguró “Transformación. La gráfica en desborde” con obras de más de 40 artistas y colectivos de arte contemporáneo en diálogo con el patrimonio del museo, entre las que se encuentran producciones de Antonio Vigo, León Ferrari, Aida Carballo, Luis Felipe Noé y Liliana Porter, entre otros.

Sábado 20 de marzo | 16:40

Abundancia y potencia nutren la exposición Transformación. La gráfica en desborde, con obras gráficas de diversidad temática y ligadas a lo social. El feminismo y la lucha por los derechos, el medio ambiente, el contexto sociopolítico y las redes sociales están presentes.

Contando con la curaduría de Silvia Dolinko y Cristina Blanco, se exhiben obras de 40 artistas y colectivos contemporáneos en diálogo con más de 70 obras del patrimonio del Museo Nacional del Grabado. La muestra propone observar la mutación de los recursos, poéticas y los procederes haciendo un recorrido por diversas producciones, de realización artesanal o industrial, con xilografías, litografías, serigrafías, afiches, distintas publicaciones, sellos, stickers y proyecciones, entre otros.

Planta baja

La exposición se inicia en planta baja con los trabajos del colectivo editorial platense boba, y afiches con inscripciones de “Trabajo digno es más derechos”. El texto curatorial del primer tramo para recorrer dice “Lejos de pretender conformar un relevamiento exhaustivo y panorámico, se presenta una diversidad de producciones de gráfica expandida que responden a problemáticas y coyunturas particulares: obras que vehiculizan discursos críticos y experimentales, que dan cuenta de la construcción de comunidades afectivas, que ponen en relieve sensibilidades urgentes a través de la acción con la imagen impresa”.

Nos encontramos con “POST, imaginar el después” un proyecto concebido en los primeros meses del 2020, en el cual el taller de grabado “Fábrica de estampas”, Pablo Rosales e Ivana Vollaro desarrolló diversas propuestas.
Les artistas se preguntaron: “¿cuáles serán las marcas que dejará el aislamiento en nuestros cuerpos?, ¿cómo se reconfigurarán las ideas de proximidad y afecto en tiempos de asepsia?, ¿qué modos conllevará lo impreso y qué lugares ocupará? Imaginar el después resultaba imposible sin una lectura crítica sobre el presente y allí la gráfica, una vez más, se presentaba como una vía privilegiada para dar cuenta de lo urgente desde perspectivas sensibles”.

Así, abordaron conceptos como el espacio-tiempo, las fronteras pensado como el afuera y el adentro, la omnipresencia de lo virtual, el formato del posteo, lo público y lo colectivo. Con dos grandes muros y un mural colgante, el recorrido del proyecto rememora la virtualidad, desde pensar las redes sociales hasta hacerlas tangibles.

Una serie de monocopias sobre arpillera de Fábrica de Estampas realizadas durante el año pasado y el corriente, conformado con banderas de proyectos que surgieron en la cuarentena. También la obra de Pablo Rosales, que es un mural empapelado de impresión digital inkjet sobre papel y sellos “Todo copia”, donde podemos ver collage con imágenes como “El sueño de la razón produce monstruos” de Goya yuxtapuesto con textos e iconos.

Además, la instalación de Ivana Vollaro, “Sala de espera” que consta de un audiovisual que remite al tiempo circular, tiempo infinito y la idea de la reconfiguración del tiempo en pandemia. También hay un tarjetero con postales blancas que tienen frases típicas de la virtualidad “Los tiempos de espera podrían ser superiores a los previstos” o “Todos nuestros operadores están ocupados, aguarde unos instantes y será atendido”, entre otras que podemos reconocer instantáneamente.

Transmutar

En el primer piso, tenemos la zona “Transmutar”, que pone en diálogo producciones contemporáneas con las obras del museo. La gráfica ha sostenido discursos de denuncia y propaganda por sus propias características y la estampa artística ha experimentado mutaciones en sus procederes e imágenes. A partir de la segunda mitad del siglo XX, a las técnicas tradicionales como la xilografía, aguafuerte y litografía, se les sumaron otras técnicas, materiales y poéticas. La impresión industrial con sus modos de producir fueron apropiadas por los artistas para generar nuevos discursos extendiendo las posibilidades creativas, en la gráfica contemporánea se incluye y excede las técnicas del grabado, mostrando nuevas posibilidades para la imagen impresa.

Uno de los hilos conductores es la obra de Edgardo Antonio Vigo, que con sus grabados y los intercambios con grupos y artistas; sostenía la idea de desacralizar el acceso al arte y que la xilografía, (el grabado en madera) era una forma de “arte tocable”. La obra gráfica era un dispositivo privilegiado para la comunicación, para decir y denunciar.

Se ven ediciones de “Diagonal Cero”, una revista que contiene grabados realizados por el artista, y viendo sus tapas podemos ver las transformaciones culturales de los años ´60: experimentación gráfica, poesía visual, la proliferación de comunidades artísticas y de redes e intercambios artísticos. Además hay obras pertenecientes al Museo de la Xilografía.

Grabados en metal de Liliana Porter, Luis Felipe Noé, y también instalaciones de Mabel Rubio, Fernando López Olaya. Obras del New York Graphic Workshop un agrupamiento entre 1965 y 1970 integrado por Liliana Porter, Luis Camnitzer y José Guillermo Castillo, que experimentaron y reflexionaron sobre los alcances de la edición contemporánea. Hay varios proyectos grupales y revistas.

Además, se exponen obras de León Ferrari, del período en Sao Paulo, de Juan Carlos Romero impresiones de Roberto Jacoby y hermosas litografías de Aida Carballo.

Se destaca la serie “Bandera Roja”, de Guillermo Facio Hebequer, quién es considerado como el líder de los “Artistas del pueblo”, que en esta serie de estampas realizadas en 1934 pone en imagen las estrofas del himno comunista italiano del mismo nombre. Con la misma temática de los trabajadores podemos observar la obra de Magdalena Jitrik una instalación sobre el 1 de mayo.

“Levante este borde, despegue la hoja, es para usted…” nos dice Noemí Escandell con impresiones de un trabajo realizado en 1968, que realiza una analogía entre la famosa fotografía del asesinato del Che y la obra del Rembrandt “La lección de anatomía del Dr. Tulp”. Impresiones listas para llevar.

Otros proyectos se desarrollaron específicamente para la exposición, como es la obra de Esteban Álvarez, con chapas de bronce con dibujos de memes del 2020 o más actuales, “llevando al bronce” a esas imágenes efímeras que circulan por las redes sociales.

Irradiar

En el segundo piso podemos ver la instalación de Julia Mensch “Biblioteca”, del proyecto La vida en rojo, realizada en el 2018 a partir de fotos de las tapas de libros de la biblioteca personal de su abuelo, quien fue obrero gráfico, todas publicaciones en torno al comunismo.

Otra de las grandes instalaciones es la realizada por el Centro Universitario San Martín, un espacio educativo en la Unidad Penal N° 48 del Servicio Penitenciario Bonaerense de la localidad de José León Suárez. “Victoria, vencer, vida”, es el resultado de las clases dictadas por Fábrica de Estampas el octubre pasado donde las estudiantes realizaron un abecedario con un repertorio de palabras propio.

En un muro verde “abortero”, se encuentran las obras de artistas y colectivos a favor del aborto legal, que parece reconstruir una cronología de acciones para la conquista de este derecho. Con muestra de serigrafistas queer, fotografía de las acciones y movilizaciones, entre otras. En el mismo sentido, podemos ver la obra del colectivo tucumano La Lola Mora, con la intervención “Hechar por tierra” realizada con los delantales de trabajadoras y mostrar las problemáticas discutiendo con los mandatos heredados. Y la selección de xilografías Vivas nos queremos, con impactantes afiches en blanco y negro.

También hay un sector dedicado a reclamar por la ley de humedales realizado por artistas de Rosario, que entran en diálogo con obras de Ricardo Carpani y Victor Rebuffo. La obra de Marcelo Kopp “Ciudad de Humo”, es una de las que alude a los incendios y las problemáticas de los humedales con stickers y usando xilografías que fueron puestas a circular en el espacio público.

El registro del homenaje a Rodolfo Walsh realizado por GAC (Grupo de Arte Callejero), que va del espacio público a la sala, como también lo hace el TPS con la exhibición de las banderas que se usaron en movilizaciones.

En el último piso, hay una revalorización de Aida Carballo realizada por artistas contemporáneos. Leticia Obeid y Lucas Di Pascuale trabajaron sobre la figura de la artista con el archivo del Club de la Estampa de Buenos Aires, realizando una videoperformance jugando con el trazo de su firma, metiéndose en el tema recurrente entre el original y la copia, la autoría, como en la cuestión de la imposibilidad de repetir un gesto.

Lucas Di Pascuale revisa una serie de imágenes publicadas en los años sesenta, y reinterpreta con las páginas de los 32 refranes criollos xilográficos de Luis Seoane (Eudeba, 1965) con su propio estilo.

Una muestra para recorrer de principio a fin, observando todos los detalles de la actualidad del recurso gráfico.

Transformación. La gráfica del desborde se puede visitar hasta el 13 de junio en Riobamba 985, CABA los días jueves, viernes y sábados de 17 a 20hs, con entrada gratuita y turno previo en compartir.cultura.gob.ar . Además en el tercer piso hay una muestra de arte sonoro.




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