OPINION

Gatillo fácil en Mendoza, los números de la impunidad

El reciente caso de un joven, Leonardo Rodríguez de 30 años, que apareció ahorcado en la comisaría 27 de Godoy Cruz el pasado 16 de enero, reabrió el debate sobre la problemática del gatillo fácil y el rol de las fuerzas de “seguridad” en la provincia. Pero, ¿cuáles son los números del gatillo fácil? ¿Son casos aislados? Según datos del Observatorio contra la Violencia Estatal, si tomamos las cifras a nivel nacional, para el período 1983-2014, se produjeron 4.266 casos en todo el país y de ellos 185 corresponden a 2014. Durante la década de gobiernos kirchneristas, las torturas en cárceles y comisarías, junto a los asesinatos por gatillo fácil crecieron en el país, en un porcentaje cercano al 140%. En Mendoza, en el período 1983-2014, se produjeron 231 casos de gatillo fácil, lo que ha llevado a la provincia del 4º al 3º lugar entre las provincias de mayor incidencia en esta temática en tan solo un año.

Domingo 15 de febrero de 2015 | 00:21

En general, las víctimas del gatillo fácil provienen de sectores sociales de escasos recursos económicos y en particular la mira esta puesta en la juventud. En la provincia de Mendoza, un 56% de los asesinados por la policía tenía entre 16 y 30 años. El rango que más casos acumula es el de 16 a 20 años con 53 casos, le sigue el de 21 a 25 años con 44 casos. Estamos en presencia de una política de Estado. Estigmatizar y perseguir –hasta el extremo de asesinar- a los jóvenes de las barriadas populares, casi como una terrible advertencia: “no saldrán del destino de pobreza y marginación que les impone el sistema”. Es evidente que esta política cuenta con aval y complicidad de los diferentes poderes del Estado, que le garantizan a los policías involucrados, la impunidad. Veamos algunas cifras: en las 221 muertes por gatillo fácil ocurridas en el período 1983-2014 han estado involucrados no menos de 312 agentes de las fuerzas represivas del Estado. De ese total sólo el 9,6% fue condenado, el 17,2 % figuraba como imputado en la última información obtenida, mientras que 73,2% gozaba de distintas formas de impunidad (causa archivada: 6 casos, no imputados: 126, sobreseídos: 43, absueltos: 7, prófugos: 1). Los no imputados constituyen la gran mayoría acumulando el 50,4% de los casos.

Cuando la inseguridad viene de arriba

Nos acostumbramos a escuchar que las encuestas dicen que el mayor problema de “la gente” es la inseguridad. Ahora bien, sabemos que en 2014 se produjeron 137 homicidios en nuestra provincia. De ellos, 9 (6,56%) se produjeron en ocasión de robo, mientras que 21 (15,32%) fueron casos de gatillo fácil. En la provincia de Mendoza, un joven tiene más del doble de posibilidades de morir a manos del Estado y sus fuerzas represivas que víctima de la “inseguridad”. A los jóvenes se los detiene por “portación de rostro”, por la ropa que usan, la música que escuchan, simplemente por estar en la esquina, o por averiguación de antecedentes. En estas elecciones, ningún político patronal ni ninguna encuesta habla de esta “inseguridad”.

Derogación de la detención por averiguación de antecedentes

Recientemente desde el Frente de Izquierda hemos presentado en la legislatura provincial con la diputada Cecilia Soria y la senadora Noelia Barbeito, ambas del PTS/FIT, un proyecto de ley para que se derogue la detención por averiguación de antecedentes. Esta figura es inconstitucional y habilita a la policía a detener sin ninguna prueba a quien le parezca. Esto aumenta el poder de fuego de una institución cuestionada profundamente por su vinculación a los grandes delitos como la trata de personas, el narcotráfico, los desarmaderos de autos, etc.

El año pasado el gobernador Paco Pérez se jactaba de las 50.000 detenciones realizadas en el primer trimestre del año por averiguación de antecedentes. Siempre hay aval del poder político y cuando éste es manifiesto la policía se siente con aún más licencia para matar. El año pasado poco después de ese discurso del gobernador, cae en Godoy Cruz víctima del gatillo fácil, Nicolás Barrera, joven de 16 años. La respuesta no se hizo esperar: familiares, amigos y organizaciones de DDHH nos movilizamos en las calles de Mendoza al grito de Justicia por Nicolás.

En el país, somos miles los que nos organizamos para enfrentar a la policía asesina y a los políticos que le garantizan la impunidad. En Mendoza, desde la banca de la diputada Cecilia Soria del PTS/FIT hemos citado al Ministro Comperatore para que de explicaciones en la legislatura por el caso que mencionábamos anteriormente, Leonardo Rodríguez detenido, justamente, por averiguación de antecedentes en la Comisaría 27 de Godoy Cruz, territorio de Cornejo quien para llegar a la gobernación también hace campaña contra la “inseguridad” fomentando la “mano dura”.

En la tercera provincia con más gatillo fácil del país

Los casos se multiplican en toda la provincia. Desde el emblemático caso de Sebastián Bordon a fines de los 90, pasando por el de Jonathan Chandía, asesinado en mayo de 2006 en Godoy Cruz, el de Favio Basualdo asesinado en febrero de 2010 en San Rafael, Nicolás Barrera asesinado por la espalda en marzo de 2014 en Godoy Cruz, Gabriel Franco asesinado en agosto de 2014 en General Alvear, Willy Gil, muerto en una comisaría en Junín en 2014, recientemente el caso de Leo y siguen. Detrás de los números y las estadísticas están las familias y las pérdidas de los seres queridos. Y también los abusos que continúan sufriendo: es tal la impunidad con que cuenta la policía, que los efectivos siguen hostigando a las familias de las víctimas con amenazas, persecuciones o detenciones de hermanos, primos, etc. Departamentos gobernados por la UCR o por el PJ, ninguno se sale de la norma: dar vía libre a la policía para perseguir y matar jóvenes. Más aún en la coyuntura electoral, parece que tanto oficialismo como oposición piensan cosechar votos aumentando el poder de la policía y garantizándole impunidad.

Organización y lucha

Como vienen demostrando los familiares y amigos de Leo Rodriguez, la única forma de lograr juicio y castigo a los culpables es con la organización y la lucha. Marchas, radios abiertas, convocatorias en el barrio, festivales, mantienen vivo el grito contra la impunidad. Desde las bancas del Frente de Izquierda y la Juventud del PTS hemos participado de todas las convocatorias con la convicción de que será organizándonos como lograremos justicia. Pero también tenemos que coordinar para golpear como un sólo puño. Junto a la diputada Cecilia Soria convocamos a una Audiencia pública por la derogación de la figura de detención por averiguación de antecedentes a fines del año pasado de la que participaron gran cantidad de los organismos que toman estas causas y familiares de víctimas. Es necesario que avancemos en la puesta en pie de una gran mesa provincial contra el gatillo fácil que nuclee a todos los organismos de DDHH, a Centros de estudiantes, a la oposición docente del SUTE, ya que es a nuestros alumnos a quien mata la policía, junto a los familiares y amigos para preparar y organizar una gran acción unificada que alce la voz, y grite bien fuerte: Basta de gatillo fácil! Ni un pibe menos!







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