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Red Internacional

Las selvas jujeñas arden. Mientras Morales pasea por Europa como abanderado de la política verde, y plantea una reforma constitucional que hace mención al cuidado del medio ambiente, las llamas devastaron más de 8 mil hectáreas en el segundo lugar con mayor biodiversidad del país. ¿Se podría haber evitado? Crónica de políticas públicas y hechos no contados.

Sábado 24 de septiembre | Edición del día
Fotos: Mariana Nedelcu - Martín Cossarini
@enfoquerojo @laizquierdadiario

El año 2022 unas semanas antes de los incendios en Corrientes el Ministro de Ambiente Juan Cabandié declaró la Emergencia Ígnea en todo el territorio Nacional por un año. Morales en Jujuy lo había hecho en octubre del 2020, para el 2021 y con posibilidad de prórroga para este año, luego del incendio de casi 42 mil hectáreas, 30.519 de bosques nativos en la provincia, 8235 en las yungas, departamento Ledesma.

Todo esto podría presuponer mayores partidas presupuestarias para el manejo y prevención de los incendios. Sin embargo los presupuestos asignados en estos últimos años para el Programa de Manejo de Fuegos en Jujuy no registra aumentos significativos. Por el contrario, el presupuesto 2022 aprobado por la Legislatura de Jujuy, por legisladores del FdeT, PJ y Cambia Jujuy, con el rechazo de la izquierda, destinó sólo 18 millones (M) de pesos para este año. Años anteriores el mismo fue de 5 M para el 2020, y 3.5 M para el 2019.

El lunes 12/9 cuando ya se habían quemado más de 5 mil hectáreas en las yungas jujeñas, el Ministro de Ambiente Juan Cabandié, cuestionado por las quemas en las islas al frente de Rosario y en Córdoba, con varias provincias en llamas, se hizo presente en Jujuy para firmar un convenio con la Ministra de Ambiente y Cambio Climático, María Inés Zigarán, para fortalecer la asignación presupuestaria con 87 M de pesos y acordar un convenio para que la provincia reciba fondos del Fideicomiso para el Manejo del Fuego. Para no quedarse atrás, Morales volvió a declarar la Emergencia por los incendios en la provincia, para anunciar nuevamente un plan de medidas por un año, muy similares a las del 2020, como la suspensión de incendios, estudios de impacto ambiental o plan de remediación y reforestación de zonas afectadas, cuya ejecución quedó sólo en el anuncio y un poquito más, ¿los responsables?, bien, gracias.

«“Es la tercera vez que se quema el monte…tengo mi marido que es hipertenso, el humo no está nada bien. Ese día del fuego mande mi hija a la casa mi abuela que vive en otro barrio…”, (Vecina del Barrio Sur, Yuto, 12/9/22)»

Vecina Barrio Sur, Yuto, Jujuy.
Vecina Barrio Sur, Yuto, Jujuy.

Cuando los incendios se iniciaron en las yungas, el 6/9, el Director de Incendios de Jujuy, Alejandro Cooke, sostuvo que habían 32 brigadistas, un avión hidrante, 4 camiones autobombas, 1 cisterna y 7 camionetas de ataque rápido combatiendo los focos en la zona. Recién cuando se había informado que estaban consumidas más de 2 mil hectáreas, anunciaron desde Nación la llegada de 50 brigadistas del Plan Nacional de Manejo del Fuego del sur del país y Brigada Sur para el viernes 9/9.

«“Cuando hay un incendio, cuesta mucho apagar. Siempre lo hacen con los mismos recursos. El Estado no tomó precaución” (jóven de la comunidad indígena El Bananal, 12/9/22).»

Mientras el gobernador Gerardo Morales, afirmaba el jueves 8/9 en la Conferencia por el Cambio Climático organizado por el Gobierno de Jujuy, que los incendios eran producto del clima seco, la Ministra Zigarán lo contradecía horas después, sosteniendo que eran intencionales. Lo cierto es que según información aportada por el mismo Director de Fuego, en una entrevista dada el 13/8 para el Diario Somos Jujuy, desde el 2005 hasta la fecha, sólo 6 incendios fueron por causas naturales, y que cada año se tiene aproximadamente 350 incendios en la provincia, en su mayoría intencionales. Además el 1/9 también Cooke manifestó que “las condiciones esperadas para el mes de septiembre son de Peligrosidad extrema”.

«“El Barrio Sur, es uno de los barrios que se incendió. Lo apagamos con baldes que nos proveyeron las vecinas. Estuvimos en Finca Perales, las chicas dijeron que a las cinco de la tarde estaba todo bien… Ellas vieron que había camino, que fue intencional, no se pudo prender sólo…”(Socorrista, Yuto, 12/9/22)»

Socorristas, Yuto, Jujuy.
Socorristas, Yuto, Jujuy.

Las páginas oficiales del Gobierno de Jujuy dan cuenta de que, para la provincia, existen 58 combatientes de incendios, 62 en total, en las tres bases operativas, entre combatientes, administrativos, técnicos y responsables. Esta cantidad de personal es la que hace frente a la temporada alta de incendios desde julio hasta diciembre, como los 105 focos activos en la zona de incendios que la misma prensa oficial informaba que había el 11/9.

Según testimonios de mujeres y socorristas en Yuto, el foco iniciado en la Finca Perales, el martes 6/9 luego de las 17 horas, solamente tuvo respuestas y defensa por parte de vecinas y vecinos del Barrio Sur y los jóvenes del Grupo de Prevención y Acción en Siniestros que evitaron que el fuego llegue a las casillas de madera, con baldes con agua. En el pueblo de El Bananal, comentaron una situación similar para ese mismo día. A la par Bomberos Voluntarios de toda la provincia, solicitaron formalmente ser convocados al ver la situación descontrolada, planteando que decenas de ellos están especializados en incendios forestales, y otras decenas más pueden cumplir otras funciones, sin embargo, pasadas tres semanas, no los llamaron.r

«“Creo que mayormente tendríamos que tener a través del Estado más prevención, mayor tecnología para combatir el fuego” (joven de la comunidad indígena El Bananal, 12/9/22).»

Mapa: avance fuego en Yuto y alrededores (fuente INTA Yuto).
Mapa: avance fuego en Yuto y alrededores (fuente INTA Yuto).

Mientras tanto funcionarios del gobierno provincial y nacional vienen dando cuenta de una acción coordinada desde que se iniciaron los focos de incendios en Yuto, incluso Morales ha reconocido tardíamente que son intencionales y que habían hecho una denuncia penal. Sin embargo, hasta el momento no se ha tenido acceso a ningún informe que dé cuenta de la causa judicial y la investigación realizada para identificar a los responsables de este ecocidio. Aún más grave, tampoco se tiene conocimiento sobre responsabilidades y el alcance de las medidas provinciales y nacionales, con el estado de emergencia y peligrosidad extrema que se viene anunciando oficialmente desde el mes de agosto, en cuanto a monitoreo, campaña de prevención, relevamientos, personal especializado y recursos técnicos necesarios para poder evitar y actuar frente a esta catástrofe ambiental. Lo que sí existe son acusaciones cruzadas, lavado de manos y mucho greenwashing.

«“Los patrones llevaron a sus empleados a trabajar de noche, a altas horas de la madrugada, a apagar los incendios, cuando tendría que ser el Estado. Están arriesgando sus vidas como bomberos, ni siquiera les pagan como tendría que ser…no es nada cuando empleados te salvan la finca…” (joven de la comunidad indígena El Bananal, 12/9/22).»

Trabajadores rurales, El Bananal, Jujuy.
Trabajadores rurales, El Bananal, Jujuy.

Según los reportes, luego de tres semanas de los incendios y con más de 8 mil hectáreas calcinadas sólo en el Departamento Ledesma, más de 500 del área protegida del Parque Nacional Calilegua, hay 208 personas entre brigadistas de incendios forestales, bomberos, Defensa Civil, Seguridad Vial y bomberos voluntarios llegados de distintos puntos del país, los que están asignados a los trabajos en la zona. Además 70 unidades entre autobombas, unidades de ataque, cuatriciclos, ambulancias y maquinaria pesada, dos helicópteros y tres aviones hidrantes. ¿Suficiente? Todo indica que no, menos si se trata de prevención como señalan los pobladores, además las pérdidas irreparables al día de hoy ya significan enormes costos, la destrucción de uno de los lugares con mayor biodiversidad del país, y la necesidad de que no siga avanzando es acuciante.

De hecho hoy viernes 23/9, un nuevo incendio intencional acecha nuevamente Barrio Sur de Yuto, el mismo donde se originó uno de los primeros focos de incendio. Las imágenes dantescas. Niñas y niños asolados miran desde las calles de tierra gigantes llamas que asoman al finalizar las casas de madera. Voces de mujeres angustiadas, hablan de que si el viento jugará una buena o mala pasada. Socorristas nuevamente ayudan, y nos mandan información.

«“Gracias por dar a conocer lo que está pasando, porque Morales solo viene a sacarse una foto y se va. Hoy vinieron los bomberos de incendios forestales de Corrientes porque estaban cerca. Si no no iba a venir nadie, iban a estar solo los de Yuto, que no dan a basto tampoco”.

“En estas fechas y en verano es peor acá porque cortan el agua seguido. Y justamente hoy no había desde las 15 horas hasta las 18 …La gente no podía hacer…” , (Socorrista de Yuto, 23/9/22)»

Barrio Sur, Yuto, Jujuy.
Barrio Sur, Yuto, Jujuy.

A pocos kilómetros de estos incendios, en la vecina provincia de Salta, más de 10 mil hectáreas de selva de montaña, que son parte de la misma Reserva de Biósfera de las Yungas, también están prendidas fuego hace un mes. El martes 19/9 Bomberos del Norte en un comunicado sostienen “No damos más, estamos desbordados, tantos focos ígneos generó bajas, voluntarios con problemas respiratorios, pedimos disculpas solo podremos operar en casos para proteger la vida de la gente". A la par la comunidad guaraní Estación Tabacal denuncia que su territorio ancestral está siendo afectados por los incendios. Que no cuentan con recursos logísticos para hacerlo y que suponen que fueron iniciados en predios de la empresa Seaboard Corporation, Ingenio San Martín de El Tabacal, para la quema de cañas (denuncia en la Fiscalía de Pichanal, Orán, Salta, 13/9).

Los testimonios de quienes están en la primera línea de la prevención y combate de los incendios, o que viven en condiciones precarias y de pobreza en la zona, exponiendo sus vidas, se multiplican en Jujuy y el resto de las provincias en llamas contradicen a funcionarios, ministros, y Gobernadores.

“Hoy en día hace mucho más calor, el calentamiento global es una realidad muy intensa. Las condiciones en la que estamos trabajando en estos días son insalubres y de alto riesgo” (Brigadista de Incendios, Caimancito, Jujuy, 13/9/22)

Brigadistas de incendio. Caimancito, Jujuy.
Brigadistas de incendio. Caimancito, Jujuy.

Mientras Cabandié sostiene livianamente que su única responsabilidad es “apagar el fuego” , impulsa y justifica como política de Estado el extractivismo, el agronegocio para conseguir más dólares, y da vía libre a empresarios para que accionen con impunidad año tras año provocando incendios y destruyendo la naturaleza como sucede en distintas provincias del país. Y más allá de los anuncios de campaña de mayores presupuestos para el Fondo Nacional de Manejo del Fuego lo real es que no sólo que viene sufriendo recortes en estos últimos años, incluso para el 2023 de más del 5%, sino también que se subejecuta como el 30% del presupuesto entre el 2019 y 2020.

El Estado no pone todo los recursos para la prevención y el manejo del fuego como estipulan las leyes nacionales (Ley 26.815) y provinciales (Ley 5.018) existentes. Tampoco, y no casualmente, reglamenta en las provincias leyes como la Ley 27.304 - Ley Nacional de Manejo del Fuego, que protege el medio ambiente de áreas afectadas por incendios intencionales o accidentales, y que incluso prohíbe la venta de áreas afectadas por 60 años.
Además desfinancia otras leyes de protección de áreas de reserva o de bosques nativos (Ley 26.331), que actualmente cuenta con el 0.029% del presupuesto asignado (8500 millones de pesos) mientras la ley marca que debería tener el 0.3% del presupuesto, 10 veces más.

Mientras tanto es garante e impulsor de un modelo productivo que genera cada vez más condiciones de mayor sequía en estos ecosistemas, y aporta su granito de arena al cambio climático, que luego es propenso a que incendios intencionales de cada vez mayor magnitud lo apaguen con baldes de agua.

“Eliminar el territorio de bosques, o de selvas, como los que hay aquí, para utilizar de manera agropecuaria, sea para la caña o plantaciones que tengan acá, tiene mucho que ver, el clima va cambiando” (Brigadista de Incendios, Caimancito, Jujuy, 13/9/22)

Las 40 mil hectáreas de monocultivo de azúcar, en la zona más baja de las yungas (área pedemontana) (25% del área cultivada, según Censo Agropecuario 2018) producido por la empresa Ledesma, en el Departamento Ledesma, donde actualmente arden miles de hectáreas, ¿tiene algo que ver con el desequilibrio de la función que cumple la ecoregión yungas, respecto al régimen hidrológico de lluvias?. Los millones de litros de agua utilizados, temporada tras temporada, para los monocultivos, y otras producciones agroindustriales, ¿inciden en la disponibilidad de agua de esos bosques y montes nativos, hoy resecos por la extrema sequía?.

“Nos llama la atención que una selva tan importante que hay no vemos ni siquiera arroyo, sólo vemos canales preparados para riego. Son canales que están quitando agua a los bosques. Tienen mucho que ver con la sequía, los árboles ya no son los mismos, van muriendo de a poco, se va perdiendo terreno. Los sistemas tienen que estar en equilibrio…”, (Brigadista de Incendio, Caimancito, 13/9/22).

Avance del monocultivo en Yuto y Caimancito.
Avance del monocultivo en Yuto y Caimancito.

Con Alejandro Vilca, diputado nacional del PTS FIT por Jujuy, venimos exigiendo que Morales y Cabandié den explicaciones sobre los incendios en las yungas jujeñas, como también que se pueda conformar una Comisión Investigadora Independiente que pueda ir hasta el fondo sobre los responsables de los mismos. Recientemente desde las bancas del Frente de Izquierda en el Congreso, también con Myriam Bregman, Nicolás del Caño, y Romina del Plá presentamos un pedido de informe y proyecto de declaración para que se dispongan de presupuestos de emergencia para el combate del fuego y la conservación de los bosques nativos a partir de impuestos sobre los mismos sectores empeñados en la destrucción de estos ambientes. Planteamos también la restauración de los ambientes afectados, prohibiendo esas actividades para permitir el restablecimiento de los sistemas naturales.

La política verde, de lavada de cara (greenwashing) de Morales [y Cabandié] que lo lleva a viajar por Europa a reuniones por el cambio climático, mientras las selvas jujeñas siguen bajo fuego, mientras los presupuestos de ajuste del Gobierno nacional y las provincias, a pedido del FMI, es la mejor expresión de la hipocresía política de quiénes gobiernan y son responsables de estos ecocidios.

El Gobernador jujeño impulsa ahora una reforma de la constitución provincial, que además de profundizar la criminalización de la protesta y prohibir los métodos de lucha, incluso de quiénes defendemos la naturaleza y contra el extractivismo, plantea otra lavada de cara verde. Será cuestión no sólo de rechazar la misma, sino también de defender una agenda medio ambiental que es urgente y que tenga prioridad, como parte de la agenda del pueblo trabajador en las calles.

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