Internacional

UN PUNTO DE APOYO PARA LOS TRABAJADORES

Francia: frente a los atentados, la CGT contra la guerra y la “tregua social”

El Comité Confederal Nacional de la CGT acaba de publicar una declaración frente a la situación abierta por los atentados. En la misma, la central de Montreuil se pronuncia abiertamente contra la guerra, contra el racismo, por la solidaridad internacional y la continuidad de las luchas. Una posición que podría convertirse en un punto de apoyo fundamental para el movimiento, la juventud y las clases populares.

Viernes 20 de noviembre de 2015 | Edición del día

Contra la guerra

La declaración incluye una condena de los atentados en Francia, pero también de los que ocurrieron recientemente en otros países: “Los ataques que afectaron a Francia, conmovieron a todo el mundo, como los de Beirut y recientemente en Turquía, o con la explosión del avión ruso. Nuestra solidaridad es con las víctimas de estos asesinatos”.

Frente a quienes en esta situación piden una respuesta agresiva contra ISIS, la declaración es clara: “La guerra no resuelve nada, al contrario. Los lugares de tensiones y conflictos se multiplican con muertes, destrucción, desolación y odio. Las múltiples intervenciones militares (Irak, Libia, Siria), lejos de llevar la democracia generan el empobrecimiento de la población, cientos de miles de víctimas, y un impasse económico y social. Ese es el terreno en el que se desarrolla el terrorismo, obligando a poblaciones enteras al camino hacia el exilio”.

Contra la confusión y el racismo

La central Montreuil también denuncia los intentos de alentar la xenofobia y el racismo, con el pretexto de los ataques: "[La CGT] protesta contra la invitación del Frente Nacional a Eliseo (casa de gobierno). Rechazamos toda estigmatización de los extranjeros y la amalgama entre inmigración y terrorismo”. La declaración también señala el doble discurso de Francia donde la industria armamentística se beneficia de la venta de armas: “Es necesario destacar también que el Estado francés es el segundo país vendedor de armas del mundo”.

En un contexto donde el PS, Les Républicains (LR) y el Frente Nacional (FN) están en una especie de carrera para ver quién es el más represivo, el más guerrerista, esta declaración de la CGT (la principal central sindical del país) sugiere que este giro represivo no cuenta con consenso entre los trabajadores, a pesar del contexto de emoción, miedo y chantaje de unidad nacional.

De hecho, por el momento, las reacciones de la población parecen ser más matizadas y menos entusiastas por reproducir la “unidad nacional” del último enero. Existen varios factores posibles: el contexto del retorno parcial de la bronca de los trabajadores con los hechos de Air France, la experiencia de un sector de la población con la manipulación de la “emoción nacional” después de la ataques de Charlie Hebdo y el Hyper-Cacher; los lazos más explícitos entre los ataques y la guerra en Siria, entre otros.

La declaración contiene algunos puntos problemáticos. Por ejemplo, mientras denuncia la “restricción de las libertades individuales y colectivas” afirma que la CGT está “a favor de fortalecer la seguridad y las libertades de los ciudadanos”, que implica “más efectivos de la policía y la gendarmería”. A nivel internacional, con respecto a la guerra en Siria, la CGT está a favor de “que se dé prioridad a las soluciones multilaterales en el marco de la ONU”, en un contexto completamente dominado por las potencias imperialistas.

No a la tregua social

En general, se trata de una declaración que puede convertirse en un apoyo muy importante para las luchas en curso como la de los empleados de Air France, pero también en otros sectores. En este sentido, la declaración afirma que es necesario darle continuidad a las luchas: “Después del momento de recogimiento, las manifestaciones y las protestas deben continuar para garantizar la seguridad de los trabajadores. Así como no hay tregua en los ataques contra los trabajadores, no habrá tregua en la acción sindical por el progreso social”.

En este marco, la declaración termina con la convocatoria a una “jornada de acción” el próximo 2 de diciembre bajo el lema “NO a la violencia social”. Es también el día que se prevé el juicio de los empleados de Air France por el “caso de la camisa”. El contexto abierto por los ataques impone sumar un contenido anti-guerra así como una exigencia de levantar inmediatamente el estado de emergencia.

Esta declaración representa una brecha muy importante con el “consenso nacional represivo” y un punto de apoyo para el movimiento obrero, sobre todo si la CGT llama sobre esta base a la unidad de las organizaciones obreras con el objetivo de construir una movilización a la altura de las circunstancias.







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