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Debates.Francia: ¿por qué el Nuevo Partido Anticapitalista excluyó a su ala izquierda?

Reproducimos un artículo de Nathaniel Flakin publicado en Left Voice que intenta explicar la crisis que atraviesa el Nouveau Parti Anticapitaliste de Francia. La traducción ha sido actualizada después de la publicación del original.

Jueves 10 de junio | 18:21

El Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) en Francia está en crisis, ya que la dirección ha venido buscando excluir a la principal oposición de izquierda. Esta exclusión se ha consumado. Esto es importante para la izquierda internacional - pero no necesariamente fácil de entender. Aquí intentamos responder algunas preguntas frecuentes sobre la crisis del NPA.

Francia va a elegir nuevo presidente en Abril del año que viene. Hay una polarización entre la derecha neoliberal del actual presidente Emmanuel Macron y la extrema derecha de Marine Le Pen.

Por muchos años, la “extrema izquierda”, como se le llama en Francia, fue capaz de presentar sus propios candidatos presidenciales, a pesar de los muchos obstáculos antidemocráticos que impone el régimen. El Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) se dispone a elegir su candidato presidencial en una próxima conferencia.

Pero en el período previo a esta conferencia, la dirección del NPA ha intentando excluir a la principal oposición de izquierda, la Corriente Comunista Revolucionaria (CCR). 300 miembros del NPA enfrentaron las expulsiones, casi un tercio de los aproximadamente 1.000 miembros activos del partido. Finalmente, la exclusión se concretó.

¿Qué es el NPA?

El Nouveau Parti Anticapitaliste (Nuevo Partido Anticapitalista) se fundó en 2009. Fue creado por la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), la cual había emergido del movimiento de 1968 y estuvo entre las organizaciones trotskistas más grandes en Francia y el mundo. Fue también la sección principal del Secretariado Unificado de la IV Internacional (USec), dirigido por Ernest Mandel.

La LCR tuvo un importante éxito electoral en la década de 2000. Su candidato, un joven trabajador postal Oliver Besancenot, obtuvo 1.2 millones de votos en la elección presidencial de 2002 y casi 1.5 millones de votos en 2007.

En los años ’90, la LCR se había comenzado a distanciar de su herencia trotskista. Declaró que la “era de la Revolución de Octubre” había terminado. La estrategia que apuntaba a una huelga general insurreccional y la dictadura del proletariado fue declarada obsoleta. En su lugar, los líderes de la LCR propusieron una estrategia para expandir la democracia burguesa hasta la superación del capitalismo.

Este giro teórico, combinado con los éxitos tácticos, convenció a la dirección de la necesidad de un nuevo partido. El NPA intentó agrupar a anticapitalistas de todos los matices, sin ninguna estrategia común. El NPA, según el cálculo, podría ocupar todo el espacio del espectro político que fue abandonado por el colapso de la socialdemocracia y el estalinismo. Sin embargo, a Bensaid, el principal teórico de la LCR, le preocupaba que “la extensión de la superficie pudiera conducir a una pérdida de sustancia”. Al principio, unas 9.000 personas se inscribieron para ser miembros del NPA.

El NPA fue capaz de establecerse como una fuerza nacional, e incluyó muchos elementos dinámicos mientras una nueva generación debatía qué programa y qué estrategia era necesaria. Es por esto que muchos revolucionarios de distintas tradiciones se sumaron al proceso.

Pero el NPA nunca adoptó un programa revolucionario claro, y como resultado, no pudo intervenir coherentemente en las luchas de clase que sacudieron Francia durante las décadas siguientes a su fundación. Sin una clara delimitación de las fuerzas reformistas, el NPA estaba bajo una presión constante de formaciones más grandes con éxito electoral. Esto se volvió especialmente agudo cuando el exministro socialdemócrata Jean-Luc Mélenchon lanzó un nuevo partido, primero el Front de Gauche y ahora La France Insoumise. Como todo típico socialchauvinista, Mélenchon combina demandas sociales progresivas con políticas racistas en contra de los inmigrantes y en defensa del imperialismo francés.

El NPA experimentó una serie de divisiones, y algunos miembros se unieron a la formación de Mélenchon, mientras el partido en su conjunto no llegó a concretar alianzas electorales con esta fuerza de la "izquierda institucional" hasta este año. Con el paso de los años, el NPA no solo se estancó, sino que disminuyó activamente. Mientras la antigua LCR tuvo cerca de 3.000 miembros, y el NPA alguna vez declaró 9.000, ahora se redujo a solo 1.000.

¿Quiénes componen el ala izquierda del NPA?

El NPA, como la LCR antes, permite a sus miembros formar tendencias y grupos. Numerosos grupos se unieron al proceso que fundó el NPA. Hoy, los principales grupos de izquierda del partido incluyen:

  •  Anticapitalismo y Revolución (A & R), el cual emergió del ala juvenil de la antigua LCR. A & R está conectado con Socialist Action y Socialist Resurgence en los Estados Unidos, así como con otros grupos del ala izquierda del USec.
  •  L’Etincelle (La Chispa). Este grupo es referido como la “Fracción de Lutte Ouvriere” (FLO) porque una vez fueron una fracción de oposición dentro de otro gran grupo de extrema izquierda, Lutte Ouvriere (Lucha de los trabajadores). Fueron expulsados de LO en 2008 y se unieron al NPA. Están conectados al Speak Out Now en los Estados Unidos.
  •  Democracia Revolucionaria (DR) ya era un grupo de oposición dentro de la LCR. Originalmente, emergieron como oposición a LO muchos años atrás.

    ¿Qué es la CCR?

    La Corriente Comunista Revolucionaria (CCR) es parte del NPA desde su fundación 12 años atrás. La CCR y sus predecesores nunca tuvieron ningún secreto respecto a su desacuerdo fundamental con el “nuevo anticapitalismo” del partido. Siempre criticaron los principios ambiguos del NPA e hicieron llamados a relanzar el partido sobre una base revolucionaria de la clase trabajadora.

    La CCR publica el diario online Révolution Permanente, parte de la Red Internacional La Izquierda Diario, que se convirtió en la voz principal de la extrema izquierda en Francia, con varios millones de visitas por mes. Observadores independientes lo calificaron como un “periódico militante en ascenso” y fue elogiado en New Left Review y International Socialism Journal.

    Pero la CCR no sólo escribe sobre la lucha de clases. La agrupación fue capaz de dirigir importantes movimientos de huelga, incluyendo la reciente en la refinería Total en Grandpuits. Cuando los patrones intentaron cerrar la instalación como parte de una supuesta “transición ecológica”, militantes revolucionarios lograron liderar una huelga que unió a los trabajadores petroleros con los movimientos ambientales, por una transición bajo control de los trabajadores.

    En la misma línea, los militantes de la CCR formaron asambleas de conductores de autobuses y ferroviarios durante la huelga contra la reforma de las pensiones en 2019 lo que obligó a la burocracia a continuar la huelga mucho después de querer capitular.

    La CCR es parte de la Fracción Trotskista - Cuarta Internacional y en la batalla actual se ha unido a camaradas que, sin ser parte de esta tendencia internacional, comparten la batalla política en el NPA. Left Voice también está conectada a la misma tendencia internacional. Por lo cual este reporte no pretende ser neutral.

    ¿Por qué hay conflicto dentro del NPA en este momento?

    El NPA se está preparando para realizar una conferencia para elegir su candidato presidencial, si decide presentar uno. El congreso del NPA está retrasado desde hace mucho tiempo, y se pospuso veces.

    Para dos elecciones regionales, en Nouvelle-Aquitaine y Occitanie, la dirección del NPA formó alianzas con el partido de Mélenchon. Por lo tanto, la conferencia tendría que decidir si esta política de apoyo a la izquierda reformista debería reivindicarse en las elecciones nacionales. Si es así, el NPA tendría que elegir un candidato que represente tal orientación. Esto es especialmente importante dadas las presiones del “mal menor” en caso de que la segunda vuelta vea un enfrentamiento entre Macron y Le Pen.

    Esta dirección a veces se conoce como “la mayoría”. Pero en realidad, por el momento, parece que una clara mayoría de miembros del NPA se oponen a un frente político con reformismo.

    Parecería que la dirección decidió dividir la organización para prevenir que la mayoría del ala izquierda imponga su voluntad en una conferencia elegida democráticamente.

    El pretexto para la división es la “precandidatura” de Anasse Kazib, un trabajador ferroviario de origen marroquí y miembro del NPA y la CCR. Kazib es una figura bastante conocida en el movimiento de los trabajadores franceses. Apareció en televisión numerosas veces para debatir con políticos burgueses. Jugó un rol importante en las asambleas de huelga de trabajadores y dirigió contingentes de trabajadores en las manifestaciones del movimiento de los chalecos amarillos.

    El 1 de mayo, Kazib (y la CCR) anunciaron que le gustaría ser el candidato presidencial del NPA. Esto nunca se presentó como un ultimátum, era una propuesta para discusión y debate. Kazib (y la CCR) presentaron su precandidatura en una reunión de la dirección del NPA, luego de discutirla con los diferentes grupos de izquierda del partido, y luego la anunció públicamente.

    La dirección actual afirma que este anuncio fue una especie de quebrantamiento de la democracia interna. Esto no es cierto. Kazib presentó su voluntad de postularse como candidato del NPA dentro de los órganos electos del partido. Las alianzas regionales con el partido de Mélenchon, en cambio, nunca se discutieron en los órganos electos del NPA. Este proyecto fue realizado por la antigua mayoría por su cuenta.

    Además, la dirección está ignorando las normas democráticas más básicas al intentar expulsar una minoría significativa del partido sin ninguna discusión política, promulgada por una pequeña mayoría del comité ejecutivo, sin ningún tipo de congreso o incluso conferencia.

    ¿Cómo reaccionó la izquierda a los planes de división de la dirección?

    Para ser franco: no muy bien. A&R, FLO y otros grupos de izquierda han subrayado repetidamente que se oponen a las alianzas con el partido de Mélenchon. Parece que una clara mayoría de los miembros del NPA se oponen a estos frentes.

    Pero en lugar de Anasse Kazib, les gustaría que el NPA eligiera un candidato presidencial "unitario", como Philippe Poutou. Poutou fue el candidato del NPA en las dos últimas elecciones. Era importante tener un obrero fabril anticapitalista en la escena política nacional.

    Sin embargo, actualmente Poutou está implicado personalmente en las alianzas regionales con el partido de Melénchon. Así que la mayoría de los miembros del NPA apoyan a la izquierda. Pero ¿pueden nominar a un candidato que aplique la política de la minoría de derechas?

    El ala izquierda del NPA, incluido el CCR, tenían fuerzas suficientes para hacerse con la dirección del partido en el próximo congreso. Esto es precisamente lo que la dirección ha estado intentando evitar con maniobras.

    A&R y FLO se han opuesto a algunas medidas de la dirección para excluir a los miembros del CCR de las asambleas previas al congreso. Pero se negaron a votar resoluciones claras contra estas expulsiones de hecho.

    Estos grupos han dicho a lo largo de los años que también están a favor de una reorientación revolucionaria del NPA. Pero ante la oportunidad concreta de enfrentarse a la derecha del partido, están permitiendo que la antigua mayoría eche a la principal oposición de izquierda.

    Una carta abierta de Rob Lyons, que ha sido miembro del Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional durante más de 50 años, llama a los grupos de izquierda del NPA a enfrentarse a la dirección, oponerse a las expulsiones y luchar por sus principios.

    ¿Por qué es importante todo esto?

    El NPA puede parecer una cosa lejana. La izquierda estadounidense no sigue mucho a la extrema izquierda francesa. Sin embargo, dos de los grupos del ala izquierda del NPA tienen organizaciones hermanas en Estados Unidos: Socialist Action, Socialist Resurgence y Speak Out Now. Estos grupos deberían denunciar lo que está haciendo la dirección del NPA.

    En América Latina la situación no es tan así, ya que la política francesa y sobre todo la de la izquierda se sigue más de cerca. Pero los grupos de diferentes países latinos tampoco se pronuncian claramente contra las maniobras antidemocráticas de la dirección del NPA

    El NPA es importante, y no sólo por su larga tradición como organización trotskista en un país imperialista. El NPA fue una prueba piloto para la estrategia de formar partidos de "izquierda amplia". Los dirigentes del Secretariado Unificado formularon la hipótesis de que los revolucionarios podían ganar influencia de masas suavizando su programa, sustituyendo el marxismo revolucionario por un anticapitalismo sin muchas delimitaciones.

    La capitulación del NPA ante el reformismo en las elecciones regionales, y el giro a la derecha en la política nacional, muestran los límites de tal estrategia. El USec, en los doce años transcurridos desde la fundación del NPA, ya ha avanzado mucho en ese camino. Apoyó a Syriza justo antes de que se hiciera con el gobierno griego, y a Podemos justo hasta que ese partido se convirtió en socio menor del gobierno del imperialismo español.

    Pero a medida que las estrategias de la "amplia izquierda" fracasan, también estamos viendo los contornos de una nueva tendencia internacional que representa lo mejor de lo que la LCR y otras tradiciones trotskistas representaban. Esto no se limita a la CCR, que contiene una nueva generación de militantes obreros comunistas. Muchos miembros del NPA, algunos de los cuales han formado parte del movimiento trotskista durante décadas, están respondiendo al giro a la derecha del NPA con una campaña por un nuevo partido obrero revolucionario.

    Podemos ver lo mismo en los Estados Unidos: a medida que grandes sectores de la izquierda capitulan ante el Partido Demócrata, también estamos viendo iniciativas para reagrupar a los socialistas revolucionarios sobre la base de la independencia de clase. Lo mismo está ocurriendo en México y Chile - y más notablemente en Argentina, donde un polo trotskista ha sido capaz de establecerse como una fuerza nacional y ganar más de un millón de votos.

    Hemos presentado un manifiesto que intenta dar voz a esta tendencia emergente de trabajadores y jóvenes revolucionarios. Creemos que los revolucionarios de todo el mundo deben unirse sobre la base de la independencia de clase. Los socialistas de diferentes tradiciones pueden esforzarse por llegar a acuerdos sobre los principales acontecimientos de la lucha de clases mundial. La crisis del NPA está proporcionando una base para este tipo de clarificación política.

    Esta traducción ha sido actualizado después de la publicación del original




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