Política

IMPUNIDAD

Fernández Garello: complicidad política y judicial avalan a un represor de la dictadura para permanecer en su cargo

Prestó servicio en la DIPPBA durante la dictadura militar y continua en el ejercicio de sus funciones dado que la Cámara Federal de Casación Penal de la Nación anuló el procesamiento, impidiendo que su accionar durante la última dictadura sea juzgado en un debate oral y público. La complicidad de Cambiemos y el Frente Renovador.

Sofía Talbot Wright

CeProDH Mar del Plata

Lunes 28 de septiembre | 11:59

El pasado 18 de septiembre, la Sala II de la Cámara Federal de Casación de la Nación anuló el procesamiento del fiscal general de Mar del Plata Fabián Fernández Garello, en la causa que se le sigue por la comisión de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar en nuestro país. El fallo se dictó con los votos de Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, y la disidencia de Alejandro Slokar.

Fernández Garello había sido procesado por la Dra. Alicia Vence por la privación ilegal de la libertad y tortura de tres militantes del partido comunista en el año 1981, decisión que junto a la de la elevación a juicio oral fueron confirmadas por la Cámara Federal de San Martín.

Otro cargo por el que se investiga a Fernández Garello es el secuestro, torturas y homicidio de Ana María Martínez, una militantes del Partido Socialista de los Trabajadores, secuestrada y asesinada en febrero de 1982.

La anulación del procesamiento se contrapone al criterio sentado por la Corte Suprema nacional en materia de delitos de lesa humanidad, por el cual el Estado Argentino debe investigar, juzgar y sancionar a las y los responsables de graves violaciones a los derechos humanos y abstenerse de adoptar cualquier tipo de medida que obstaculice o disuelva la posibilidad de reproche, y sigue perpetuando la permanencia en el Poder Judicial durante los gobiernos constitucionales a magistrados seriamente sospechados de la comisión de delitos de lesa humanidad.

Esta decisión forma parte del potente entramado de protección política y judicial que sostiene a Fernández Garello en su puesto pese a las graves acusaciones que pesan sobre él. Las sospechas apuntan a Carlos Mahiques , quien se desempeñó hasta 2016 como Ministro de Justicia de María Eugenia Vidal y cuya alianza política impidió a través de la ausencia reiterada de sus legisladores la apertura del jury de enjuiciamiento que debía resolver el pedido de destitución del fiscal general impulsado por organismos de derechos humanos y la Asociación Judicial Bonaerense.

Hasta el día de la fecha, el Jurado de Enjuiciamiento que debe tratar el pedido de juicio político contra Fernández Garello no pudo sesionar por las faltas injustificadas de legisladores de las fuerzas políticas Cambiemos y Frente Renovador.

Fernández Garello fue funcionario de la Secretaría de Seguridad que encabezó Pettigiani durante la gobernación de Eduardo Duhalde. Cuando Pettigiani fue candidato a intendente de Mar del Plata Fernández Garello fue elegido concejal por el Partido Justicialista, hasta que fue designado primero como juez de Garantías y luego como fiscal general de Mar del Plata, cargo que ocupa desde 1999 hasta la actualidad. Como concejal es recordado porque no acepto el pedido de los organismos de derechos humanos que buscaban declarar persona no grata a Alfredo Astiz en los años de impunidad cuando se lo veía en las playas de la ciudad.

En la justicia de Mar del Plata es habitual encontrarse con magistrados acusados de delitos de lesa humanidad, podemos mencionar al reconocido ex fiscal federal Gustavo Demarchi y candidato a intendente de la ciudad por el Partido Justicialista en el años 1983, quien ejerció durante años hasta que fue condenado a cadena perpetua.

Otro caso que podemos mencionar es el del Juez Provincial Pedro Hooft, quien fuera docente de la Facultad de Derecho local, encargado de la formación de muchas camadas de abogados. Acusado por múltiples crímenes de lesa humanidad, quien sigue ejerciendo pese a su edad, lo que le permite mantener sus fueros y evitar ir a prisión. No es un dato menor que él era quien archivaba los hábeas corpus de las víctimas, ejemplo, en el caso la Noche de las Corbatas, cuando sus colegas fueron torturados y asesinados.

Cuando entendemos quien es el fiscal general vamos comprendiendo la linea de los distintos fiscales de la ciudad, si tenemos en cuenta el reciente caso de Brandon Romero, joven de 18 años, panadero, asesinado por un oficial de la Bonaerense de siete balazos, estando él desarmado, para el fiscal de la causa Alejandro Peregrinelli no es suficiente razón para que el policía deba estar detenido.

Desde 1999, Fabián Uriel Fernández Garello, ocupa el puesto del fiscal general en el Departamento Judicial de Mar del Plata. Se trata de un cargo de enorme poder, ya que influye y dirige, a todos los fiscales de esta jurisdicción en la ciudad más importante del interior bonaerense







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