Mundo Obrero

ENTREVISTA

Exdespedido de Shell desmiente al CEO de la compañía

María Chaves

Fundadora de Pan y Rosas | Socióloga

Sábado 15 de noviembre de 2014 | Edición del día

Fotografìa: Vierja // Enfoque Rojo

El presidente de la multinacional Shell, Juan José Aranguren, negó el jueves en el programa Tierra de Locos (Rock & Pop) que Fernando Luna, activista sindical opositor al sindicato y militante del PTS, haya sido despedido por sus ideas políticas. Por el contrario, dijo que Luna “no cumplía con sus obligaciones laborales”. El trabajador había vuelto a cumplir sus tareas el día anterior tras más de seis meses de una larga pelea por su reincorporación.

Se trata de la segunda reinstalación que con su lucha consiguen los obreros en la petrolera Shell. En septiembre pasado volvió a trabajar Analía Portillo, quien fue despedida por esta empresa junto a Luna y otros siete trabajadores el 30 de abril, luego de que la Justicia emitiera un fallo que intimaba a Aranguren a reincorporar a la trabajadora y, en caso contrario, iniciarle una causa penal.

Estos despidos fueron parte una persecución sindical dentro de la planta: los nueve despedidos fueron activistas o se habían presentado como candidatos a delegados en las elecciones de noviembre de 2012 para disputar con la lista oficialista del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Avellaneda (SPyGPA) que responde al Frente Renovador de Sergio Massa a través de Alberto Roberti, diputado nacional de dicho bloque.

La Izquierda Diario habló con Fernando Luna, quien salió al cruce de las afirmaciones del poderoso empresario y dio pruebas contundentes. Además de sus palabras se adjuntan los documentos que él mismo pone a disposición de los medios para desmentir a Juan José Aranguren.

-¿Escuchaste a Aranguren en Tierra de Locos, qué opinión te merecen sus afirmaciones respecto a tu despido?

  •  Aranguren miente. En primer lugar, y como consta en el telegrama de despido, me desvinculan sin causa, depositándome la liquidación sin siquiera haberla pedido. Además, durante más de siete años cumplí tareas de operador externo, y como parte de las mismas soy brigadista, es decir, bombero de la refinería de Dock Sud, la más importante que tiene Shell en el país. Una tarea fundamental ya que a la hora de accidentes en una refinería se tornan críticas las acciones de emergencia, para lo cual se necesita personal con calificación adecuada. En septiembre de 2011 recibí incluso un reconocimiento de la compañía por mi desempeño en un importante incidente ante una emergencia de producción.
    El reconocimiento de la empresa a Luna
    El reconocimiento de la empresa a Luna

    -¿Eso ocurre a menudo?

  •  Estos incidentes son más comunes de lo que parece aunque nunca se difundan públicamente, justamente por las condiciones de trabajo que denunciamos y por las cuales nos persiguen.

    -¿En estos años tuviste algún apercibimiento o queja de parte de la empresa por tu trabajo?

  •  No, ninguno. Nunca tuve problemas operativos, ni apercibimientos, ni me negué a hacer tareas que por convenio me requerían realizar. Aranguren en eso miente descaradamente porque no puede reconocer públicamente las verdaderas razones de mi despido. Soy técnico electrónico, electricista matriculado y auditor interno según ISO 9000 y actualmente estoy en segundo año en la tecnicatura en Seguridad e Higiene. En Shell hice distintos cursos, entre otros, de entrenamiento en lucha contra incendios, de mantenimiento de equipos, cosas así. No se puede decir que no sabía hacer mi trabajo teniendo ocho años de antigüedad en la empresa.

    -¿Y a qué pensás que se debe tu despido?

  •  Es claramente persecutorio. Además de trabajador de la empresa y haberme presentado en una lista opositora al sindicato y a la Comisión Interna amarilla, soy militante del PTS. Les molesta que piense distinto y defienda los intereses de los trabajadores. En febrero junto a mi compañero Gustavo Michel, otro de los despedidos, juntamos cerca de 100 firmas de trabajadores de Shell por la absolución de los petroleros de Las Heras. Y venimos denunciando con Analía Portillo las malas condiciones de salubridad, la discriminación a las mujeres y que la gran mayoría del plantel de la empresa son contratistas.

    Junto al resto de los despedidos lo venimos denunciando desde hace tiempo. Pero también así lo dictaminó la Justicia. El 31 de julio, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió dar lugar a la medida cautelar de mi reinstalación acreditando mi “activismo gremial” y reconociendo mis derechos sindicales como candidato de la Lista Naranja, opositora al SPyGPA perteneciente a la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles cuyo Secretario General es Alberto Roberti.

    La resolución ordena a Shell Capsa "reponga al actor a las 24 hs de su notificación a su puesto de trabajo a que se refiere la presente acción en las mismas condiciones en que se encontraba antes del despido del 29/04/2014 bajo el apercibimiento de una multa de 2 mil pesos por cada día de demora”.

    Además, entre otras cuestiones destaca que “el conflicto provocado por los despidos de los trabajadores de Shell Capsa, incluido Fernando Luna, adquirió tal notoriedad que un importante número de diputados nacionales expresaron en un proyecto de resolución su preocupación y condena de los despidos discriminatorios instando al cese de los mismos y reinstalación de los mismos”.

    Desde esa fecha a esta parte, Shell siguió desconociendo los fallos judiciales. Tuvimos que llevar a la puerta de la refinería a un oficial de justicia para que me dejara entrar. Si ven el telegrama de despido fíjense que no explica las razones por las cuales me echan. El mismo día de los despidos mis compañeros se juntaron espontáneamente en el vestuario y le pedían a la Comisión Interna que nos defendiera. Ellos fueron los primeros en decir que nos echaban porque “no dábamos el perfil”.

    Ahora, yo me pregunto ¿después de ocho años te das cuenta que un empleado “no da el perfil”? Es una mentira que ninguna persona honesta pudo creer, en especial mis propios compañeros.

    Telegrama de despido sin causa
    Telegrama de despido sin causa

    Fallo de reinstalación
    Fallo de reinstalación

    -Recién nombrabas a la Comisión Interna ¿cómo fue dar esta pelea con el sindicato y la empresa en contra?

  •  Fue durísimo, tanto Shell como Roberti se querían deshacer de nosotros. Recordemos que Roberti fue uno de los convocantes, junto a Ricardo Pignanelli, dirigente del SMATA que viene siendo cuestionado por los despedidos de la empresa Lear y su Comisión Interna, a la reunión de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) que tuvo lugar el 5 de junio para debatir sobre la “altísima infiltración de la política de izquierda en los lugares de trabajo”, luego de la que se difundió una solicitada común.

    Para él éramos infiltrados por ser de izquierda, por no pensar como él y por querer que las cosas en el sindicato se manejaran democráticamente, con asambleas, defendiendo a los obreros, no a la empresa. Como debería ser. Pero la Comisión Interna jugó para el oficialismo, no nos quiso defender y así les fue: en las últimas elecciones del pasado 2 de octubre no fue nadie a votar y son mayoría los que firmaron el petitorio que impulsamos exigiendo elecciones democráticas y denunciando el fraude. Están muy desprestigiados.

    Se suma a que ya de antes nosotros contábamos con una resolución del Ministerio de Trabajo donde se impugnaba la elección de 2012, a la que nos presentamos para competir contra ellos y nos hicieron fraude. Los despidos y cómo se negaron a defendernos fue como la gota que rebalsó el vaso. De eso no se vuelve.

    -¿Cómo fue tu primer día de trabajo después de 6 meses afuera?

  •  Fue algo muy emotivo, llegué al vestuario y mis compañeros empezaron a aplaudir. Yo les decía que este era un triunfo de todos acá, no solamente mío. Hay mucha expectativa para ver cómo se resuelve todo esto porque siguen los juicios y sabemos que la empresa va a querer seguir atacándonos por todos lados, pero también hay más conciencia y la vamos a seguir peleando. Todos los compañeros de la refinería, a los que despidieron y los que bancaron las asambleas adentro por nuestra reincorporación, o vinieron a actividades que organizábamos para bancar el fondo de lucha, hicimos una enorme experiencia.

    Aranguren no puede tapar el sol con las manos diciendo que ahora somos malos operadores. Como si esto fuera poco, antes de entrar a trabajar participé del corte en la Panamericana junto a los obreros de Lear, luego de que le torcieran el brazo a Berni cuya política represiva sufrió una primera derrota. Recibí saludos de trabajadores de todos lados, de Calsa, Honda, petroleros de Chubut, de Wall Mart, Donnelley, docentes, ferroviarios, de la Coca Cola, enfermeras del Hospital Alende, estudiantes, y también de mis compañeros diputados del PTS Nicolás del Caño y Christian Castillo.

    -¿Querés agregar algo más?

  •  Sí, una cosa. La empresa recopila, como práctica habitual, todas las noticias en las que se hace mención a la Shell o a Aranguren y las reenvía por mail al personal. Una suerte de RRPP puertas adentro, digamos. Yo sé que esta noticia no la van a mandar pero sé que Aranguren la va a leer. Lo invito a que venga a la refinería a hablar con mis compañeros, a ver quién le dice que soy un mal operador o que trabajo mal.

    Hasta que se resuelva la cuestión de fondo yo voy a seguir cumpliendo con mis tareas, pero también voy a decir libremente lo que pienso y a actuar en consecuencia. Queriéndonos callar nos hicieron más fuertes, ahora los trabajadores de la refinería estamos más unidos. Eso es lo que más contento me pone de toda esta experiencia, que haya más compañeros que quieran pelearla con nosotros para cambiar las cosas adentro, pero también para mostrarle a millones de trabajadores del país y de la zona sur del Gran Buenos Aires -que cuenta con altas tasas de desocupación, precarización laboral y pobreza-, que uniéndonos los trabajadores, sin bajar los brazos, junto a las organizaciones que nos apoyan, se puede ganarle la pulseada a los empresarios y a los burócratas millonarios que viven de nuestro esfuerzo diario, a costa de los trabajadores.

    Es una alegría enorme. Ah, y una cosa más, este triunfo quiero festejarlo con todo, por eso el próximo 6 de diciembre vamos a participar del acto convocado por el PTS en el estadio Malvinas Argentinas de Argentino Juniors, para que seamos miles los que expresemos la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud, contra los capitalistas, los burócratas y seguir construyendo la izquierda de los trabajadores. Es una cita de honor.







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