×
Red Internacional
La Izquierda Diario

En la docencia, la mayoría somos mujeres sostén de hogar y muchas estamos desocupadas o precarizadas. El gobierno de Kicillof avanza en programas donde nos quitan derechos laborales, esto es parte de la violencia del Estado. Mientras Baradel mira para otro lado, pusimos en pie la Comisión de Precaries del Suteba Matanza, donde cientos nos organizamos por trabajo y por iguales derechos laborales. Este 8 de Marzo salimos a las calles.

Yanis BazánDocente Plan Piedas - La Matanza

Lunes 1ro de marzo | 23:03
Docentes precarizadas se organizan e invitan a marchar este 8 de marzo - YouTube

Las caras de la violencia estatal hacia las mujeres

Soy docente precarizada, fui parte del programa Piedas, luego de hacer malabares para estudiar siendo mamá, hoy soy una de las miles que estamos entre la espada y la pared viendo si podemos tomar algunos módulos de Forte, otro programa precarizador, donde ni siquiera tenemos garantizado acceder y para colmo nos pagan menos por igual trabajo.

Por eso hoy mientras veo si puedo agarrar algunas horas, con actos públicos que tienen mil trabas para anotarte, trabajo en casas particulares para poder sostenerme con mi hija porque soy sostén de hogar.

Mi vida, es la de miles de trabajadoras.

Nos indigna que el Estado nos maltrate, nos deje sin trabajo o anuncie programas como Forte que nos obliga a la presencialidad aunque no haya condiciones adecuadas en las escuelas ni vacunas, mientras los funcionarios, políticos y los empresarios tienen privilegios para ser vacunados.

Muchas de nosotras somos sostén de hogar y ellos pretenden que bajemos la cabeza mientras precarizan más y más nuestras vidas. Una de mis compañeras de la comisión de docentes precarios me contaba que tuvo que salir a vender pochoclos en la plaza, porque al Estado y al gobierno de Kicillof no le importó dejarla en la calle.

Te puede interesar: Alberto Fernández y la violencia de género: mucho ruido, pocas nueces

Otra compañera enojada con el discurso del gobierno en la apertura del Congreso, escribió: “Soy sostén de familia, no tengo una moneda. Mis hijos sin zapatillas, guardapolvo, etc. No puedo tomar una hora y no tengo ni asignación para mis chicos, estoy a fideo y arroz. Escuche el verso del gobierno y me hirvió la sangre, vivo en Matanza, tierra de desidia”.

En diciembre a días de las fiestas, nos encontramos con que nos cesantearon y nos dejaron sin obra social en medio de una pandemia. Incluso a una compañera embarazada a 10 días de parir. Si todo esto no es violencia, decime que es.

Pero el Estado no es sólo responsable de la precarización y desocupación.
El femicidio de Ursula que nos conmovió a todas, demostró una vez más que el Estado es responsable: desoyeron sus denuncias y encubrieron al femicida por ser un policía de la bonaerense, mientras al menos uno de los femicidios que ocurren cada mes, los comete un miembro de fuerzas policiales. Al día siguiente Berni con el gobernador hicieron un acto para darle más recursos a la policía. El Estado está bien presente dando premios para los responsables y encubridores, pero ni un refugio para las mujeres.

Como dicen las mujeres de Guernica, ellas peleaban por un pedazo de tierra, muchas huyendo de la violencia de género y la respuesta fueron las topadoras de Berni y Kiccilof. Pero ellas siguen organizadas en una comisión de mujeres que continúa peleando por Ni una Menos sin Vivienda. Este 8 de marzo convocan a marchar y estaremos junto a ellas.

El Estado es quien reproduce y legitima la violencia contra nosotras en todas sus formas. Son ellos quienes priorizan la salud de empresarios y amigos del poder con sus vacunatorios VIP, los que favorecen que los empresarios sigan ganando millones, o que en vez de destinar recursos para medidas de emergencia se recorten los presupuestos para cumplir con el FMI. Mientras a las mujeres trabajadoras nos tocan los mayores esfuerzos por mantenernos a nosotras y nuestras familias mientras avanza la crisis.

No nos resignamos y no vamos a naturalizar estas condiciones de vida.

La bronca fue la chispa que nos llevó a organizarnos

El año pasado, nos cansamos que los dirigentes sindicales, afines al gobierno como Baradel, nos siga ninguneando y nos dé la espalda, por eso pusimos en pié una Comisión de docentes precarizados en el Suteba Matanza, sindicato recuperado por la izquierda.

Como dice Sandra, una compañera de la comisión: “Qué vergüenza que el Suteba Celeste, no haya salido a pronunciarse ni a solidarizarse con los precarizados. ¿Qué tiene que pasar para que ellos salgan a representar a sus afiliados? Eso me indigna. Pero la indignación la tenemos que transformar en lucha, una lucha organizada para que no nos desvaloricen. El gobierno nos trata de inferiores.”

Te puede interesar: Protagonistas de la lucha por vivienda votan movilizarse el 8M

La mayoría de los sindicatos nos dan la espalda a les precarizades, eso pasa en todos los gremios, por eso también me organizo en la Red de trabajadores precarizados e informales para unir fuerzas. Ellos quieren dividirnos para debilitarnos, pero nosotros peleamos por organizarnos en común con las docentes estables, junto a las familias, porque somos todos parte de la misma clase trabajadora.

Es así que participamos con más de 600 docentes del plenario provincial de delegados convocado por los Suteba combativos y ahí pudimos hablar y votar el paro y movilización para este 8 de marzo, porque las trabajadoras vamos al frente por nuestras demandas contra la violencia estatal.

Te puede interesar: 8M: los Suteba combativos convocan a paro y movilización

Las mujeres trabajadoras nos estamos poniendo a la cabeza de pelear en nuestras escuelas por un retorno seguro, contra la precarización, por la salud, por nuestro trabajo, por nuestro derecho a una vivienda. Junto a las miles que venimos organizadas en la marea verde que permitio que conquistemos en las calles el aborto legal y las que nos movilizamos contra los femicidios llenas de indiginacion y odio por las que ya no pueden acompañarnos, tenemos una fuerza enorme.

Esta potencialidad, es la que puede imponer a los sindicatos que salgan de sus cómodos sillones y respondan a las verdaderas necesidades de los y las trabajadoras.
El 8 de marzo, tenemos que exigir a Ctera y Suteba paro nacional y movilización, tenemos que mostrar esa fuerza en las calles, y las docentes tenemos que estar a la cabeza y ser miles, porque no queremos ni una menos, y porque nosotras no vamos a pagar el ajuste. Vamos a seguir peleando por el pan y por las rosas.

Te puede interesar: Hacia el 8M: más trabajadoras convocan a salir a las calles y te invitan a sumarte




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias