Internacional

PRIMARIAS DEMOCRATAS

Estados Unidos: si hay dinero para guerras hay dinero para salud

La política exterior y la guerra hicieron su aparición en el debate Demócrata y dejaron al desnudo la hipocresía de los candidatos.

Jueves 16 de enero | 22:53

Este artículo fue publicado originalmente en ingles en Left Voice parte de la Red Internacional La Izqueirda Diario

Finalmente la política exterior de EE.UU. tuvo un lugar protagónico en el debate de las primarias del Partido Demócrata. En ediciones anteriores, fue una nota al margen, apareciendo al final o no apareciendo en absoluto. El martes por la noche, el quid de la cuestión estuvo puesto en cómo cada candidato sería un "fuerte comandante en jefe" del ejército yanqui. En el centro de todo esto estaba la cuestión de si Estados Unidos debía mantener tropas en el Medio Oriente. Los candidatos respondieron en diversas formas, diciendo que o bien sacarían las tropas de combate, o bien mantendrían algunas en el terreno. Pero la mayor parte de la matanza en el Medio Oriente la han llevado a cabo las Fuerzas Especiales y los aviones teledirigidos (drones), y nadie habló de acabar con ese aspecto de la guerra.

La CNN [la cadena que transmitió el debate, NdelT] no le preguntó a ninguno de los candidatos cómo financiarían sus planes militares, y ningún candidato mencionó plan alguno en sus respuestas. El debate sobre la presencia de tropas en Medio Oriente se centró únicamente en "los intereses de Estados Unidos", que no deben ser limitados o cuestionados por un presupuesto molesto (y mucho menos por los intereses de los habitantes del Medio Oriente).

Poco después de la discusión de la política exterior, el debate se centró en la cuestión del Medicare for All (seguro de salud gratuito). Este tema se ha vuelto bastante familiar ya que ha estado en el centro de casi todos los debates de las primarias. La mayoría de los candidatos afirman que Sanders y Warren no pueden financiar el Medicare, mientras que declaran al mismo tiempo que pueden obtener los "mismos resultados" con otras variantes que incluyen co-seguros o co-pagos. Pero no fueron sólo los candidatos los que atacaron al Medicare. Los moderadores de la CNN inclinaron la balanza, apuntando a Bernie Sanders y haciéndole preguntas tendenciosas - como lo hicieron toda la noche. Una de las preguntas fue: "Senador Sanders, sus propuestas de campaña duplicarían el gasto federal en la próxima década, un nivel de gasto sin precedentes que no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial". ¿Cómo evitaría que sus planes llevaran al país a la bancarrota?"

Minutos antes, parecía que los Estados Unidos tenían un presupuesto ilimitado y la decisión de mantener las tropas en el Medio Oriente no tenía precio. Sin embargo, para planes como Medicare for All, Estados Unidos tiene un presupuesto ajustado y las propuestas eran simplemente demasiado caras.

La hipocresía es clara. Hace apenas unas semanas, con la ayuda de los demócratas de la Cámara de Representantes (Diputados), Donald Trump aprobó un paquete de gastos de 1.43 billones de dólares, incluyendo 738 mil millones de dólares en defensa. Trump no sólo aumentó el gasto militar, sino que también creó una fuerza espacial y sigue financiando un muro fronterizo.

Estados Unidos gasta tres veces más en defensa que China, que tiene el segundo mayor gasto militar del mundo, y diez veces más que Rusia, el tercero. Sin embargo, año tras año, Trump sigue haciendo crecer la maquinaria de guerra. Siempre hay dinero para el imperialismo (sin mencionar las enormes reducciones de impuestos para las grandes corporaciones como Amazon). Simplemente no hay dinero para que la gente de la clase trabajadora tenga acceso al cuidado de la salud (o a la vivienda y la educación, para el caso).

Mientras que muchos candidatos hablaron en contra de las "guerras interminables", ninguno de ellos mencionó la destrucción que el ejército estadounidense ha causado en el Medio Oriente, tanto en términos de bombas lanzadas a los civiles como de sanciones que libran una guerra económica contra la clase obrera en el extranjero. Tampoco ninguno de ellos propuso que se desfinanciara al ejército para financiar la atención médica.

La principal crítica a las guerras interminables es metodológica, derivada de la falta de aprobación del Congreso. Como argumentó Pete Buttigieg, pre candidato y veterano de Afganistán, "La verdad fundamental es que si nuestras tropas pueden reunir el valor para ir al extranjero ahí donde está el peligro, a menudo en un despliegue tras otro, entonces tenemos que asegurarnos de que el Congreso tenga el valor y la firmeza de votar si deben estar allí o no". Otros hablaron de retirar las tropas, mientras protegían los "intereses de Estados Unidos", leasé los intereses del capital estadounidense. Elizabeth Warren, por ejemplo, argumenta que cuando tener tropas sobre el terreno ya no es viable, económicamente o de otro modo, para los EE.UU., en su lugar apuntan a la clase obrera de países como Irán a través de sanciones, o como Warren los llama, "nuestras herramientas económicas".

Bernie Sanders señaló el alto costo de las guerras, diciendo: "En Estados Unidos hoy, nuestra infraestructura se está desmoronando". La mitad de nuestra gente vive al día. Ochenta y siete millones de personas no tienen atención médica o no están aseguradas o tienen un seguro insuficiente. Tenemos 500.000 personas durmiendo en las calles esta noche. El pueblo estadounidense está harto de guerras interminables que nos han costado billones de dólares". Sin embargo, el resto de la respuesta de Sanders fue un eco de los negocios imperialistas de Obama como de costumbre, llamando a EE.UU. a reconstruir el Departamento de Estado y confiar en las tropas Naciones Unidas, conocidas por cometer abusos sexuales y reprimir a los trabajadores como ocurre con la llamada MINUSTAH en Haíti.

Mientras que la falta de presupuesto parecía ser el foco central para muchos en el debate sobre Medicare, ninguno de los candidatos exigió recortar el presupuesto de guerra imperialista, y mucho menos eliminarlo por completo. No es sorprendente que todos los candidatos que sirvieron en el Congreso hayan votado por varios presupuestos de defensa durante su mandato.

El halcón Joe Biden, ex vide de Obama, ha votado y apoyado un presupuesto militar tras otro, junto con innumerables intervenciones estadounidenses. También fue un proponente y ejecutor del enfoque de ataque con aviones no tripulados en la política exterior de Obama. Aunque Biden recibió la mayor atención por apoyar la guerra en Irak, las tendencias imperialistas entre los demócratas no terminan con él.

A pesar de los intentos de pintarse a sí misma como más izquierdista en este tema, Elizabeth Warren no sólo votó a favor del presupuesto militar de Obama, sino que también votó por el proyecto de ley de Trump en 2017 que autorizó 700 mil millones de dólares en fondos de defensa. Esto incluyó 640 mil millones de dólares para el Pentágono y 60 mil millones adicionales para operaciones militares en países como Siria, Irak y Afganistán. El proyecto de ley aumentó el gasto militar en 80 mil millones de dólares. Aunque Bernie Sanders votó en contra de los presupuestos militares de Trump, votó a favor del presupuesto de guerra de Bush y Obama y de las apropiaciones para el ejército durante varios años (2002, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2013).

Las guerras y la falta de atención médica: La misma causa raíz

Entonces, ¿por qué tienen dinero para las guerras pero no pueden alimentar a los pobres, como diría el rapero Tupac? ¿Se trata simplemente de políticos con la voluntad política de cambiar las prioridades nacionales? ¿Nuestras prioridades se han desviado?

Las continuas guerras imperialistas y la intervención en otros países vienen de la misma raíz que la negación de la asistencia sanitaria. Ambas cosas suceden porque son inmensamente rentables para la clase capitalista, un hecho que no se mencionó durante el debate. Y no es de extrañar. Tanto el Partido Demócrata como el Republicano, así como los medios de comunicación como CNN, MSNBC, Fox News y otros similares están incondicionalmente del lado de los capitalistas estadounidenses - en este caso los contratistas de defensa (mercenarios) estadounidenses cuyas acciones subieron debido a las crecientes tensiones en Irán, o las compañías de seguros de salud que obtienen ganancias millonarias mientras que la clase trabajadora se endeuda, pierde sus casas o incluso muere por falta de cobertura.

Los capitalistas usan estos debates para convencer a sectores de la clase obrera de que el Medicare es una demanda "radical" que puede llevar al país a la bancarrota cuando en realidad es una demanda comparativamente modesta. Lo que los demócratas no dicen es que el Medicare no terminará con la estafa de la salud privada. Los hospitales, por ejemplo, seguirán obteniendo enormes beneficios. Ni tampoco problematizan quién dirige realmente el sistema de salud: Los CEOs en vez de las enfermeras, doctores y pacientes que están en los hospitales día tras día.

El Medicare es un paso hacia un sistema de salud pública similar al que tienen los países capitalistas de todo el mundo, no sólo en Europa, sino también en países como Brasil y Argentina, cuyos PIB son mucho más bajos. Nos merecemos eso y mucho más.

No es cierto que Estados Unidos no pueda pagarlo y la gente está empezando a notar la hipocresía. Poco después del debate y durante todo el día siguiente, el hashtag #CNNisTrash (CNN es basura) explotó en Twitter. El odio dirigido a CNN es razonable cuando se consideran las preguntas que explícitamente atacan la propuesta o la falta de preguntas sobre el precio de la guerra, el terremoto en Puerto Rico, la inmigración y mucho más. Esto no es una coincidencia, ni un problema de unos pocos malos moderadores. CNN es un negocio multimillonario propiedad de Warner Media de AT&T. ¿Por qué una empresa con sus tentáculos en las noticias y las telecomunicaciones querría cuestionar al imperialismo estadounidense, si ese mismo imperialismo es el mecanismo para abrir mercados para sus productos? ¿Por qué Randall Stephenson, director ejecutivo de AT&T, cuyo patrimonio neto es de 140 millones de dólares, querría pagar impuestos más altos para pagar el Medicare para todos?

La CNN nunca será anfitriona de un debate justo, y mucho menos uno del lado de la clase trabajadora. Más bien, tratan de convencernos de que incluso las demandas moderadas son demasiado radicales e inasequibles para el país más rico del mundo.

Pero cada vez más, la gente ve a través de sus mentiras.

A pesar de lo que CNN dice que hay dinero no sólo para Medicare, sino también para el cuidado de la salud pública y gratuita. Parte de conseguirlo es y debe ser el cierre de las bases estadounidenses por todo el mundo y detener todo financiamiento a la máquina imperialista. Las compañías de seguros de salud masivas que se benefician de la miseria son nuestros enemigos, no la clase obrera de Irán que protesta contra las sanciones de EE.UU. y su propio régimen dictatorial. Podemos tener asistencia sanitaria pública y gratuita y no dejaremos que la CNN o los demócratas nos digan que es una quimera.







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