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Estados Unidos: FDA aprueba test rápidos de COVID-19

La Agencia Federal de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) aprobó los tests rápidos de COVID-19 de la farmacéutica Abbot. Dice que demoran 15 minutos. Te contamos cómo funcionan.

Rosario Escobar

Redacción Ciencia y Tecnología LID. Tw: @PupyescobarO

Domingo 29 de marzo | 16:41

La empresa norteamericana Abbot informó por medio de un cable de prensa el lanzamiento con aprobación de la FDA del “test molecular para puntos de atención” que permite “detectar el nuevo coronavirus en solo 5 minutos”. Según la noticia reproducida inicialmente por diferentes medios de ese país, los nuevos tests ID NOW COVID-19 lanzados por Abbot serían capaces de brindar “resultados positivos en menos de cinco minutos y negativos en trece minutos”. La farmacéutica asegura que estos tests podrían ser realizados en cualquier punto de monitoreo, consultorio médico o geriátrico en el lapso de media hora, evitando así la necesidad de asistir a un hospital o clínica para obtener un diagnóstico. Esto permitiría agilizar el testeo en puntos específicos en donde se hayan registrado brotes.

¿Cómo funciona?

Se trata de un test molecular capaz de diagnosticar en cuestión de minutos, ampliando la capacidad de testeo en un país como Estados Unidos que al respecto se encuentra bastante por detrás de países como Italia o Corea del Sur. El test funciona buscando fragmentos del genoma del SARS-CoV-2 en muestras de hisopados de garganta o fluidos nasales. Esto lo hace mediante el sistema isotermal real time RT LAMP, que a diferencia del real time RT PCR, no necesita un termociclador (como los que hay en el Malbrán o en alguno de los más de 35 centros de análisis RT PCR disponibles en nuestro país). Para realizar el testeo se requiere del equipo ID NOW (una plataforma del mismo laboratorio, que también sirve para testear gripe y faringitis estreptocócica). Una vez que un profesional introduce las muestras en dicho equipo, éste realiza copias de cualquier material genético presente en los fluidos. Se trata de una técnica molecular no serológica (es decir, no detecta anticuerpos sino cadenas de ARN del virus) que realiza la amplificación del material genético, tomando solo una parte de la secuencia genética del virus mediante el sistema LAMP a una temperatura constante de 60 a 65 grados (de ahí que sea “isotermal”).

El proceso de “amplificación” facilita la detección de incluso pequeñas cantidades de virus. Luego de la amplificación, los detectores fluorescentes evalúan si las secuencias genéticas coinciden con las de las gripes conocidas. Este tipo de test resultan ser más precisos que los tests rápidos basados en la identificación de anticuerpos, cuyos resultados aparecen como un cambio de color en una tira reactiva.

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Pros y contras

Según una nota publicada en Nature en septiembre del año pasado, existe un amplio consenso acerca de la precisión de los tests moleculares rápidos en relación a los denominados RIDTs (Tests de Diagnóstico Rápido de Influenza) basados en la detección de antígenos. Según un estudio de 2017, los tests rápidos moleculares tienen una precisión del 98% en la identificación de pacientes negativos en relación a los del tipo RIDT. Por otro lado, mientras que el porcentaje de falsos negativos es de un 45% en los RIDT, en los tests moleculares alcanza un 8% según el mencionado estudio. Por su parte, la empresa Abbott aclara en el catálogo de este nuevo producto que “el ARN de SARS-CoV-2 es detectable generalmente, en las muestra respiratorias durante la fase aguda de la infección”, explicando luego que los resultados negativos deben seguir siendo monitoreados y evaluados. “Una mayor precisión también permite acelerar el diagnóstico, pues elimina la necesidad de otras instancias de testeo en laboratorio”, dice al respecto la microbióloga del centro Memorial Sloan Kettering Cancer Center de la ciudad de Nueva York, Esther Babady.

La utilización de tests rápidos moleculares, de funcionar correctamente, permitirían reducir dramáticamente la demora en los diagnósticos, debido a los “cuellos de botella” que se generan en sistemas de salud que hoy en día no tiene la capacidad ni los recursos para realizar otro tipo de testeo más preciso, como el rt RT PCR. Ganar tiempo en la obtención de los resultados de las pruebas es fundamental para evaluar con mayor precisión la cantidad de casos que van apareciendo en tiempo real, agilizando la implementación de políticas sanitarias adecuadas, en particular las medidas de distanciamiento social. Actualmente, muchos norteamericanos en condiciones de acceder al testeo deben esperar un tiempo considerable hasta saber los resultados, los cuales pueden demorarse más de una semana. Este retraso pone en peligro fundamentalmente a pacientes de alto riesgo. Sin embargo, debido a su elevado costo (tres veces superior al RIDT), la adopción de los tests moleculares para la gripe no ha tenido mucho impulso.

En medio del colapso del sistema de salud, Trump y los demócratas eligen salvar a las empresas

Mientras que Corea del Sur lleva un promedio de 700 tests por cada 100.000 habitantes e Italia alrededor de 600 por cada 100.000, Estados Unidos tiene un promedio de menos de 200 por sobre la misma cantidad de habitantes. Aún con tan baja capacidad de testeo, Estados Unidos resulta ser el país con mayor cantidad de casos confirmados de COVID-19 del mundo. Este hecho hace suponer a expertos la posibilidad de que este país tenga un número alto de casos no confirmados que el testeo rápido podría ayudar a revelar. Según se estima, con este método se podrían llegar a realizar hasta 50.000 tests por día hacia el 1 de abril. Con más de 81.000 casos de infectados con Coronavirus, Estados Unidos es considerado uno de los países más atrasados con respecto a la capacidad de testeo.

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De confirmarse que este método funciona, implicaría una "autoacusación" del propio gobierno de los EE.UU. (tanto el nacional de Trump como los gobiernos estaduales como el de NY a cargo del demócrata Andrew Cuomo), de la increíble desidia que tuvieron desde que se anunció la pandemia en China.
Esto ha sido denunciado incluso por el mismo New York Times, que planteó que: "La detección agresiva podría haber ayudado a contener el coronavirus en los Estados Unidos. Pero las fallas técnicas, los obstáculos regulatorios y las fallas en el liderazgo permiten que se extienda sin ser detectado durante semanas." (Aunque hay que señalar también que dicho diario omitie lo que no hicieron los demócratas que gobiernan grandes estados). En el mismo sentido, el biólogo Rob Wallace y su equipo señalan en esta nota otros aspectos de esta desidia: Trump desmanteló el equipo de preparación para pandemias de su equipo de seguridad nacional, dejando sin cubrir setecientos puestos de los CDC; no actuaron sobre los resultados de una simulación de pandemia de 2017 que mostraba que el país no estaba preparado; como dice un titular de Reuters, Estados Unidos también “eliminó el trabajo de expertos del CDC en China meses antes del brote del virus"; decidió no utilizar los kits de prueba ya disponibles proporcionados por la OMS. "Una desidia verdaderamente criminal, que –señalan– será responsable de miles de vidas perdidas".

En medio de una crisis sanitaria profunda que requiere de una completa adecuación del sistema sanitario para enfrentar la pandemia, el pasado viernes, la administración de Trump validó por unanimidad de la Cámara de Representantes de Estados Unidos un paquete estímulo de 2 mil millones de dólares a grandes compañías como aerolíneas, contratistas de defensa, hoteles empresas de turismo y cruceros. A la vez, millones de trabajadores fueron despedidos, otros vieron disminuidas sus horas de trabajo, o directamente se quedaron sin ingresos por ser cuentapropistas. Este jueves el Departamento de Trabajo informó que unas 3,3 millones de personas solicitaron el subsidio por desempleo durante la semana que finalizó el 21 de marzo. Es una cifra récord mayor a lo registrado durante la crisis en marzo de 2009. Si bien el plan incluye pagos únicos en efectivo de 1.200 dólares por adulto, 500 dólares por niño y subas temporales en los fondos de desempleo, son sumas insuficientes para compensar los meses de pérdida de ingresos que padecerán los trabajadores.

En Argentina no sucede algo muy diferente: en lo que va del año llevamos desembolsados 5.000 millones de dólares en pago de deuda. A la vez, a partir de la ley 27.541 de “Solidaridad Social y Reactivación Productiva” aprobada en diciembre del año pasado, se rebajaron retenciones a megamineras, petroleras y bancos del 12 % al 8%. Es decir, aún con el escenario de pandemia mundial que estamos atravesando, queda en evidencia la prioridad de los gobiernos que no dudan en salir a rescatar primero los intereses capitalistas. Por el lado de los test, hacer 3.500 por día costaría menos del 1 % de lo que se paga en deuda

Acerca de los tests rápidos

Los test rápidos, como este, podrían ser de gran utilidad tanto para dirigir racionalmente las medidas de distanciamiento social y proteger la salud de millones que en medio de la cuarentena deben seguir yendo a trabajar, como el personal de salud, expuesto en la primera línea. Aunque suene obvio, es clave que funcionen, cosa que no sucedió con las partidas que el gobierno compró a una empresa china. Habrá que ver en este caso, pero de confirmarse, todos los recursos de la economía deberían volcarse a avanzar en estos insumos para el testeo masivo básico, tal como señala la OMS y muestran los ejemplos de Corea del Sur y Alemania.







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