Sociedad

DENUNCIAS DE LAS FAMILIAS

Escuela Zuviría: “Las familias confiamos en los docentes y directivos, no en el Gobierno”

Familias de la escuela 12 de Caballito solicitan que se respete el esquema de presencialidad propuesto por docentes y directivos, tras haber sido modificado inconsultamente. Se suman a cientos de denuncias de padres y madres preocupados por el estado de las escuelas y la modalidad presencial impuesta por el Gobierno de Larreta con el aval de Trotta.

Jueves 18 de febrero | 20:59

“Nosotros conocemos las limitaciones estructurales que arrastran nuestras escuelas”, sostienen en una carta enviada a la Supervisión Escolar y agregan, “solicitamos se sostenga la modalidad propuesta en primera instancia, remarcando que surgió del equipo docente y de conducción que son quienes la van a llevar adelante en lo concreto, personas en quienes las familias hemos depositado nuestra confianza, justamente por considerar que las medidas son suficientemente juiciosas ante este escenario”.

“Queremos que se abstengan de forzar una dinámica diaria, cuya adopción requeriría manejos más complejos de parte de docentes y auxiliares. Se duplicarían las tareas de limpieza y de supervisión de los baños, para una plantilla que, si bien sabemos que fue reforzada recientemente, era insuficiente ya en épocas de normalidad”.

De esta forma padres, madres y familiares de la escuela del barrio de Caballito dieron a conocer su descontento con la modificación de las burbujas que habían sido pensadas por las y los trabajadores de la escuela y consensuada con las familias en las reuniones que se desarrollaron previo al inicio del ciclo lectivo. Remarcaron la confianza que depositan en las maestras y maestros de la escuela para elaborar en común propuestas que contemplen la realidad de la comunidad educativa y la infraestructura escolar.

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Al respecto conversamos con Facundo, papá de la escuela que nos relató: “Sabemos que es una situación complicada y que el Gobierno dejó a su suerte a cada escuela. En la nuestra las maestras y maestros hicieron un esfuerzo enorme organizando la escuela con propuestas que contemplen todas las cuestiones que no contempló el Gobierno a la hora de decretar el regreso a la presencialidad en forma totalmente inconsulta con nosotros”.

“Las familias decidimos expresar nuestro descontento con esta decisión arbitraria, lo sentimos un atropello no solo a nosotros sino también a nuestros queridos maestros y maestras. Ellos pensaron en todo, el metraje, la cantidad de estudiantes, el personal docente y auxiliar con el que cuenta la escuela, la cantidad de aulas y espacios habilitados, los baños, los días de la semana etc”.

“Además, solicitamos la presencia de auxiliares, la coordinación del uso de la vereda con la puerta del Peña y la entrega de materiales e insumos que se precisan. Esta propuesta fue consensuada con las familias, nos sentíamos un poco más seguros en el marco de la incertidumbre que tenemos, porque sabemos que ellos siempre cuidan a nuestros chicos, no iban a proponernos nada loco”.

“Pero de repente gente que no está en la escuela, dio marcha atrás sin mediar ningún tipo de reunión común donde todos puedan expresar sus argumentos y opiniones”, concluyó Facundo que como otros tantos papás y mamás piensan en la salud y el bienestar de sus hijos e hijas.

“Qué nadie decida por nosotros” fue la consigna con la que muchos docentes y familias se sintieron identificadas cuando esta propuesta de retorno a la presencialidad de Acuña y Larreta, avalada por Trotta y Fernández, se hizo concreta en la Ciudad. “¿Acaso no hay personas más interesadas en el cuidado de las y los niños que sus familias y docentes?” declaró otro padre.

Por eso las comisiones de higiene y seguridad integrada por familias, docentes, auxiliares, estudiantes son un gran ejemplo que hay que multiplicar en cada escuela, para que realmente se pueda decidir, tener el control de la escuela, exigir al estado las condiciones necesarias para que la presencialidad no sea un arma mortal, sino que contemple todos los recursos necesarios para poder llevarla adelante de manera segura y cuidada.

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Lee la carta completa acá:

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 19/2/2021

SRA. ANALÍA CALVIÑO
DIRECTORA DE LA ESCUELA 12 DE 7

SUPERVISIÓN DE PRIMARIA DE 7

De nuestra mayor consideración:

Las personas abajo firmantes (miembros de la comunidad de la escuela N°12 DE 7 Facundo Zuviría) nos dirigimos a Ud. y, por su intermedio, a las autoridades de la supervisión del DE 7, a fin de manifestar nuestra preocupación por la decisión de alterar la organización escolar difundida en las reuniones con el Primer Ciclo de primaria y que ya había sido autorizada por el Ministerio de Educación porteño para el inicio de clases con el esquema de presencialidad progresiva, para proponer después en las reuniones con los otros grados un esquema que no se corresponde con la realidad de las condiciones de infraestructura del edificio escolar ni con la cantidad de personal para garantizar una aplicación cabal de los protocolos de seguridad.

Entendemos que aquella organización, que permitía un avance gradual de la presencialidad, surgió del consenso del equipo de trabajo de la escuela y que reflejaba concretamente lo que entre todas esas personas estaban en condiciones de hacer para garantizar el cumplimiento de las inéditas medidas preventivas que hoy estamos ensayando. Con todo tino, esa planificación preveía una revisión y adecuación para principios de abril.

Sin embargo, en las reuniones subsiguientes con familias de los otros grados, se informó que una semana después del inicio de clases toda la escuela implementaría un nuevo esquema, con alumnos y alumnas divididos de otra manera, de modo tal que todos los chicos y chicas fueran todos los días, lo que duplicaría en volumen diario de gente en el colegio.

Considerando:

  •  la crisis sanitaria en la que nos sumergió la pandemia está lejos de verse superada,
  •  que en este contexto sin precedentes todos quienes integramos la comunidad escolar hemos hecho un gran esfuerzo para sostener y dar continuidad al proceso educativo de nuestras hijas e hijos preservando en primer lugar la salud,
  •  que reconocemos la importancia de recuperar niveles de presencialidad, como una cuestión vital no sólo para su proceso pedagógico sino también para la socialización de chicos y chicas.
  •  que las directrices ministeriales marcaron objetivos y trazos gruesos sin contemplar su implementación en particular, delegada en cada escuela.
  •  que conocemos las limitaciones estructurales que arrastra nuestra escuela en términos de infraestructura y recursos, tanto materiales como en personal auxiliar. Si bien la escuela tiene establecida una planta de nueve trabajadores/as auxiliares, dicha dotación no está completa: actualmente sólo hay en funciones 6 auxiliares, lo que hace imposible para la institución garantizar la cantidad necesaria en todo momento y en todos los espacios para el ritmo de tareas de limpieza y de supervisión de baños y puerta que las medidas preventivas requieren.
  •  que atento a todo esto el cuerpo directivo había presentado y aprobado en la instancia correspondiente una modalidad de recuperación de la presencialidad gradual y progresiva, dividiendo cada grado en dos grupos que concurrirían alternativamente 2 o 3 días de la semana.
  •  que esto permite a) disminuir la cantidad de alumnos por día en la escuela (y la consiguiente aglomeración en la única puerta de que dispone el edificio), b) garantizar al equipo docente el tiempo y el espacio para acompañar la jornada pedagógica con la corrección de tareas en el aula de un modo seguro y c) habilitar en cada grupo una ventana de inactividad que, ante un caso positivo en una de las burbujas escolares, posibilita dar aviso a cada grupo incluso antes de su retorno al aula cada semana.
  •  que esa planificación permite monitorear el funcionamiento de la nueva modalidad mientras avanzan también las estrategias sanitarias.

    Por todo lo anterior, y ante el súbito cambio de planes que se propuso a los otros ciclos de primaria, solicitamos de manera urgente:

    Se sostenga la modalidad propuesta en primera instancia, remarcando que surgió del equipo docente y de conducción, que son quienes la van a llevar adelante en lo concreto (personas en quienes las familias hemos depositado nuestra confianza, justamente por considerar que las medidas son suficientemente juiciosas ante este escenario todavía desconocido), y se abstengan de forzar una dinámica diaria, cuya adopción requeriría manejos más complejos de parte de docentes y auxiliares (se duplicarían las tareas de limpieza y de supervisión de los baños, para una plantilla que, si bien sabemos que fue reforzada recientemente, era insuficiente ya en épocas de normalidad), al menos hasta que la organización original (insistimos: consensuada y refrendada por las autoridades) pueda ser evaluada en los tiempos que se habían pautado (principios de abril) y modificada de modo sustentable y acorde con la situación epidemiológica.

    Que desde el Ministerio de Educación se complete la planta de auxiliares EN FUNCIONES para adecuarse a la cantidad necesaria establecida, tal y como desde esta comunidad educativa se viene reclamando desde hace años.
    Que se entreguen cantidades adecuadas de insumos, por ejemplo dispensers vaporizadores para dilución de alcohol, al menos uno por aula, más los necesarios para baños y áreas comunes, alcohol y alcohol en gel, jabón para los baños, cintas para la demarcación de la circulación en el piso, en cantidades suficientes, entre otros.

    Que se provea al menos un medidor de dióxido de carbono portátil para verificar si la ventilación es adecuada en los salones, ya que si bien están todos habilitados por superficie y presencia de puertas y ventanas, no se sabe a ciencia cierta cuál es el ritmo de reposición del aire.

    Que se coordine a través de la supervisión y las direcciones de las escuelas Zuviría y Peña el uso de la vereda común en la calle Franklin, para evitar aglomeraciones de personas.

    Esperamos que la historia de diálogo que las familias del Zuvi tenemos con la escuela, de confianza en el equipo docente y de conducción, y la voluntad de apoyar las decisiones que se toman en la escuela (con conocimiento de toda la comunidad) se vea reflejada en el logro de un acuerdo que no sea forzoso para ninguna de las partes.







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