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Red Internacional

INTERNACIONAL.Entrevista con una nueva generación de marxistas revolucionarios en China

Left Voice entrevistó a Stone Song y a Ji Hengge, trotskistas de China, que han traducido y publicado la primera edición en chino de La historia del trotskismo norteamericano de James P. Canon.

Domingo 10 de abril de 2016 | Edición del día

1. Recientemente han publicado La historia del trotskismo norteamericano de James P. Canon. Es la primera vez que este libro se publica en chino. ¿Qué los ha motivado a traducir y publicar este texto en China? ¿Qué lecciones puede tomar el pueblo Chino y cuál es el tipo de lector al que se dirigen?

Stone Song: James P. Cannon se destaca entre las figuras del movimiento Trotskista norteamericano y en el mundo, como político y organizador. El aporte más importante que realizó fue poner en pie un partido socialista revolucionario en Estados Unidos, el corazón del capitalismo. Lo que plantea la Historia del Trotskismo Norteamericano es la historia del inicio del Trostskismo en Estados Unidos. En él, reúne muchas lecciones útiles, incluyendo los principios de organización, cuestiones programáticas, etc. Hoy en China, una nueva generación de socialistas revolucionarios se enfrenta a la cuestión de construir algo propio, algo que nos falta y la necesidad de aprender de nuevo, incluso mediante el aprendizaje de historia.

El libro está dirigido a los jóvenes progresistas en China para que puedan entender las condiciones de las organizaciones socialistas y cómo construirlas. Por ejemplo, una organización normal debe tener el derecho de tener fracciones internas, para permitir la democracia a su interior, que permite la discusión de distintas posiciones y opiniones; este es el primer principio para poder establecer una organización saludable.

Lo que también puede entenderse a partir de este libro es que para una organización socialista, las cuestiones programáticas son las de mayor importancia. Cuando el programa es correcto, se puede decidir cómo llevarlo a cabo, de acuerdo al desarrollo de las circunstancias.

2. ¿Esto es parte de un proyecto más grande? ¿Qué otras publicaciones planean traducir o para publicar, y cuándo?

Stone Song: La traducción de La historia del trotskismo norteamericano es sólo el principio. Tenemos la intención de traducir otros textos canónicos de la tradición marxista revolucionaria, por ejemplo, La revolución española, En defensa del marxismo, el Programa de Transición y los debates sobre el Programa, de Trotsky, además de los escritos y discursos seleccionados de James P. Cannon, y otros. Esta selección de libros se llama las "selección de entregas de la tradición marxista revolucionaria". Hemos decidido publicar uno o dos por año, para introducir gradualmente estas obras.

Además de la traducción de estas obras canónicas, tenemos la intención de abordar cuestiones actuales (por ejemplo, sobre la situación actual en Grecia) mediante la publicación de artículos recopiladas sobre estas discusiones.

3. ¿Es muy difícil de encontrar escritos de Trotsky en la China continental? ¿Es el líder revolucionario ruso conocido?

Stone Song: Antes de la revolución de 1949, para representar la primera generación de los trotskistas, los compañeros de Chen Duxiu (陳獨秀) han traducido algunas de las obras de Trotsky. En la década de 1960, durante los debates entre China y la Unión Soviética, las autoridades del Partido Comunista Chino organizó a gente para traducir La Revolución Traicionada, La Tercera Internacional después de Lenin, de Trotsky, y otras obras conocidas como los "Libros Grises" que se distribuyeron internamente. Solo se le permitió leer estas obras a los cuadros políticos del gobierno e investigadores especializados.

Con el establecimiento de la Internet en la década de 1990 llegó la posibilidad de promover las ideas del trotskismo. Las dos obras que he mencionado antes se podían ver en la traducción y esto provocó, aún en pequeño, la reflexión de los jóvenes que comenzaron a creer en el marxismo revolucionario. En la China de hoy en día, ya no está prohibida la publicación de obras de Trotsky; las obras publicadas incluyen la historia de la Revolución Rusa, la lucha contra el fascismo, Trotsky sobre la revolución china, y otros. La obra que tiene la mayor cantidad de ediciones publicadas es Mi vida. Estos libros se venden libremente en las librerías y la gente puede comprar y leer con facilidad.

Sin embargo, las obras que son críticas del período de Mao o Deng, escritas por los estudiosos del trotskismo, se encuentran restringidas. Incluso si se ha publicado, hay que eliminar las secciones pertinentes. Los ejemplos más claros de esto son las traducciones al chino de Poder y dinero: Una teoría marxista de la burocracia, de Ernest Mandel y Por qué Marx tenía razón, de Terry Eagleton.

Como resultado, después de 1949, la política y la cultura de China giraron en torno a la Unión Soviética y en general, las personas están familiarizadas con los líderes de la revolución rusa. La gente conoce los nombres de Lenin, Stalin y Trotsky, pero también ha absorbido las distorsiones históricas del estalinismo hacia la revolución y sus líderes. La visión de Trotsky de una generación anterior, es de un oportunista y revisionista, y el enemigo número uno de la revolución socialista. Después de la desintegración de la Unión Soviética, con el intercambio de información y la publicación de las obras del Trotsky, su papel de liderazgo en la Revolución Rusa se fue comprendiendo poco a poco desde un nuevo foco. En este transcurso, aquellos intelectuales de Pekín que no adherían al gobierno, como Shi Yong Xin (施用 勤) y otros trotskistas más viejos, tradujeron y publicaron abiertamente los tres volúmenes de la biografía de León Trotsky por Isaac Deutscher en 1999. Para una nueva generación de jóvenes, esto tuvo un efecto muy grande en la comprensión de Trotsky y el marxismo revolucionario.

En cambio, los intelectuales más afines al gobierno minimizaron el valor del pensamiento trotskista, alegando que tanto Trotsky como Stalin defendieron la super-industrialización, creyendo que incluso si Trotsky había ganado varias luchas al interior del partido, no habría una diferencia tan grande con Stalin. En su lugar, valoraron más a Bujarin, quien abogó por reformas del mercado.

4. Con la desaceleración de la economía china, la movilización en el movimiento obrero fue aumentando. ¿Siente que entre los trabajadores exista un crecimiento de la avidez por las nuevas ideas, por una política más combativa o por una crítica del "comunismo chino" desde la izquierda?

Ji Hengge: A partir de la veloz caída del crecimiento de la economía china, aunque hay un aumento en el número de protestas de los trabajadores, si miramos la calidad del movimiento obrero, todavía no es muy alto. Hasta ahora, las luchas de los trabajadores se han centrado en las luchas económicas y no en luchas políticas. La conciencia de clase se encuentra todavía en un nivel de ir estableciéndose gradualmente, todavía no es muy maduro. Los trabajadores que son capaces de entrar en contacto con el marxismo revolucionario son muy pocos, un número casi insignificante. Individualmente, los trabajadores pueden criticar al PCC desde la izquierda, pero es sobre todo desde una perspectiva maoísta. Absorben la información ideológica de la ideología del gobierno previo a 1978.

5. ¿Qué pasa con los jóvenes en China hoy en día? ¿Ves potencial de radicalización o un giro a la izquierda entre ellos?

Ji Hengge: Hasta ahora, la mayoría de los jóvenes chinos no han tenido una fuerte conciencia política; los estudiantes jóvenes todavía prestan más atención a sus estudios, a la vida y un futuro trabajo. Hasta el momento han habido dos grandes corrientes sociales de pensamiento: el nacionalismo y el liberalismo. Para los jóvenes, esto ha tenido una relativa fuerte influencia, pero la influencia del nacionalismo es la más fuerte, como se puede observar especialmente en Xi Jinping, el secretario general del CCP; que ha fortalecido el culto a la personalidad y el control social, así como la fuerza del nacionalismo.

Por otro lado, la discusión sobre el liberalismo tiene que ver con más demandas acerca de cambios en el sistema. Económicamente apoyan la privatización y la mercantilización, que es desfavorable para los trabajadores y campesinos. Pero políticamente, la mayoría de las demandas liberales son sólo parciales y están depositadas en las autoridades, y hay una oposición a los cambios radicales, es decir, los cambios revolucionarios del sistema (ni siquiera revolución democrática capitalista).

Pero después de la caída de Bo Xilai (薄熙來) en 2012, algunos jóvenes que originalmente apoyaron a Bo, el ala derecha del maoísmo (esencialmente nacionalistas) se han desilusionado; después de sacar conclusiones, algunos de estos jóvenes han abandonado sus posiciones originalmente nacionalistas y cambiaron a una posición más a la izquierda.

Esto ha provocado que el número de jóvenes radicalizados aumentara después de algunos años. Fundamentalmente, se trata de un crecimiento en todas las alas de la izquierda maoísta, y la cantidad de jóvenes que creen en el marxismo revolucionario es aún marginal. En el pasado, la discusión de temas como el socialismo se unía con el patriotismo y el nacionalismo. Pero ahora, hay más y más radicalización de jóvenes que han comenzado a darse cuenta de que China ha sido capitalista desde hace mucho tiempo, y los socialistas deberían oponerse a la lógica nacionalista.

6. El gobierno ha intensificado su represión contra los trabajadores activistas. En su opinión, ¿en qué medida esto puede desalentar a los trabajadores? ¿Estos desarrollos podrían ser una señal de la emergencia de una nueva izquierda revolucionaria en China?

Ji Hengge: A pesar de que las acciones represivas del gobierno contra los organizadores de ONGs de trabajadores están aumentando, no han logrado sofocar las luchas obreras en China. Con el declive económico, los trabajadores han perdido sus empleos, hay más casos de los salarios adeudados; por otro lado, la calidad de la seguridad social de China es muy pobre. La presión de los capitalistas es muy profunda, incitando a más y más trabajadores a levantarse y luchar por el bien de su seguridad económica más elemental.

El número total de protestas de los trabajadores en el año 2016 se prevé que sea de 1,5 a 2 veces mayor que la de 2015, que vieron más de 2.944 protestas. Algunos trabajadores en el centro de la lucha se esfuerzan por establecer sus propios sindicatos o exigir sindicatos fundadas en los principios de elección democrática, ya que hasta ahora los trabajadores chinos no han sido capaces de recuperar estas organizaciones, actualmente en manos de la Federación de Sindicatos de China (ACFTU, "All-China Federation of Trade Unions"), y no han sido capaces de establecer sindicatos independientes.

En la actualidad, los grupos de izquierda radical de China siguen siendo pequeños, y en general dependen de métodos individuales para organizar (inclusive, la gran mayoría son maoístas). Las actividades más importantes están confinadas a la propaganda política (y aun así, hay que tener mucho cuidado: sólo se puede expresar sus opiniones políticas en una manera indirecta). Hablando con precisión, los individuos más radicales de izquierda todavía no puede unirse a las luchas actuales de los trabajadores, y muy pocos de aquellos trabajadores que participan en huelgas y otras protestas se han encontrado con personas de la izquierda radical.

Sin embargo, las crecientes luchas de los trabajadores están camino a establecer una base para una mayor unidad entre estas luchas y la izquierda radical. La otra parte de ella es que los trabajadores chinos se encuentran actualmente en una situación sin una organización, pero esto, al menos significa que las actividades no sufren del control restrictivo de los sindicatos burocráticos. Aunque los trabajadores que luchan excluyen deliberadamente al marxismo (porque en China, el marxismo es considerado como la ideología del partido gobernante), ya no confían en los liberales y ni en el gobierno, y creen que sólo pueden confiar en su propia fuerza para realizar los cambios.

Tal vez en el futuro esto puede convertirse en la oportunidad para que los trabajadores chinos den un salto en su desarrollo político. Para poder utilizar esta oportunidad, es necesario que haya marxistas revolucionarios en el movimiento obrero a gran escala, de forma que pueda empujar su conciencia política, con la capacidad para llevar a cabo el trabajo de propaganda.

La tarea más importante para la nueva generación de marxistas revolucionarios de China es explicar claramente que la diferencia fundamental entre los caminos del socialismo y el socialismo burocrático del estalinismo/maoísmo, para permitir que la gente entienda claramente la necesidad del socialismo y su viabilidad, y la verdadero significado de la democracia socialista.

7. Una controversia conocida como el debate "un partido, dos publicaciones" estalló en 2014. El debate comenzó cuando la revista teórica del partido, Qiushi (求 是), afirmó que la lucha de clases sigue existiendo en China, una afirmación que fue rechazada de plano por Tiempos de Estudio (學習 時報), la publicación de la Escuela del Partido Central del Partido Comunista. ¿Qué hay detrás de esta controversia y cuáles son sus implicaciones?

Ji Hengge: Con respecto a esta pregunta, tengo que explicar en primer lugar, la teoría oficial del PCC que la contradicción central actual de China es "la contradicción de que la gente poco a poco ha incrementado sus demandas culturales materiales, mientras que al mismo tiempo la productividad social está en retroceso. Como resultado de los factores internos y de la influencia internacional, la lucha de clases aún se encuentra limitada a su existencia a largo plazo y pueden radicalizarse bajo algún tipo de condición, pero no es la contradicción central".

El "Manuscrito de la Bandera Roja" de Qiushi (紅旗 文稿) dice que "la lucha de clases sigue existiendo en China", pero luego Tiempos de Estudio (Study Times) publicó un artículo que decía que, por el contrario, "lo que determina el programa es la lucha de clase” (es decir, la creencia de que la contradicción importante no es la lucha de clases). Ninguno de los dos presenta diferencias fundamentales, y mucho menos una situación de "Un partido, dos publicaciones."

Pero en términos relativos, el "Manuscrito de la Bandera Roja" enfatiza más fuertemente los valores tradicionales del PCC, con la esperanza de revitalizar el sistema ideológico del partido, y el otro ensayo hace hincapié en el deseo de no hacer de la lucha de clases, la contradicción principal - para evitar perturbar la estabilidad de la China actual e instaurar el establecimiento normal del mercado capitalista.

Fuera de esto, todavía hay que destacar que la versión de lucha de clases del PCC y la lucha de clases de los comunistas no es la misma. El PCC señala que la lucha de clases se da entre "gente del PCC y enemigos" y "continúa caminando hacia el socialismo con características chinas y hacia el capitalismo occidental multipartidista" como una contradicción (en realidad, durante la Revolución Cultural, la lucha de clases impuesta del PCC no era una verdadera lucha de clases, en china pusieron un fin a la clase capitalista y a los terratenientes, y discutieron derrocar interna y externamente a los capitalistas y terratenientes del partido, pero esto fue sólo un eslogan para el avance de las purgas políticas). En pocas palabras, la contradicción real está en apoyar al régimen del PCC u oponerse a él, lo que no es realmente una contradicción entre capitalistas y trabajadores.

Traducción: Gloria Grinberg




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