×
Red Internacional

APERTURA DE SESIONES.En plena crisis social y por las #VacunasVip, Fernández volverá a pedir "mayores esfuerzos"

Este mediodía el presidente inaugurará el período 139° de sesiones ordinarias en el Congreso. Un discurso que llega en medio de una crisis económica que golpea a las grandes mayorías y una credibilidad que cae por el escándalo de las vacunas.

Lunes 1ro de marzo | 02:55

Un año después y en un escenario atípico, Alberto Fernández vuelve al Congreso de la Nación este lunes para inaugurar el período 139° de sesiones ordinarias. A diferencia de lo que suele pasar en la asamblea legislativa cada 1° de marzo, esta vez la pandemia obligará a una imagen del recinto mucho más vacía: estarán presentes un tercio de los legisladores y no habrá invitados. Los gobernadores y jueces de la Corte Suprema se conectarán por Zoom. Será a partir de las 12.

Pero el escenario atípico no tiene que ver sólo con motivos sanitarios -que por ejemplo dejaron afuera a la ministra de Salud, que dio positivo por covid-19 y a Santiago Cafiero, que fue contacto estrecho de Vizotti-, sino con un escenario en el que se empiezan a calcular las posibilidades electorales tanto desde el Frente de Todos como desde Juntos por el Cambio.

Hace un año, la apertura de sesiones configuraba un escenario de mucha esperanza, con sectores enormes de la población esperando recuperar todo lo perdido bajo el macrismo. Doce meses después, el presidente tendrá que hacer un balance de una gestión que llega con una crisis económica que se profundizó, una pandemia que está muy lejos de quedar atrás y una credibilidad dañada a partir del escándalo de Ginés y las vacunas.

Seguramente el discurso de Fernández esté muy centrado en un intento de dar vuelta la página y hablar de la “gestión”, con nuevas promesas. “Vacunar, vacunar, vacunar” es la idea que vienen transmitiendo desde el oficialismo como forma de mitigar la crisis. Pero la escasez de vacunas -ni siquiera se terminó de inmunizar aún al personal de Salud- es un problema que no parece tener una solución pronta en el tiempo. De hecho, el viaje a México del presidente confirmó que las dosis de AstraZeneca están demoradas.

Además tendrá que rendir cuentas sobre un año que fue de ajuste para las grandes mayorías, con recortes a las jubilaciones y un presupuesto 2021 que achicó en términos reales las partidas de Salud (¡en medio de una pandemia!) y educación, mientras se arregló con los especuladores que hicieron negocios con Macri y ahora se preparan para discutir una renegociación con el FMI.

De hecho, es probable que el presidente anuncie el envío al Congreso un proyecto de ley con metas plurianuales, en línea con lo que se viene discutiendo con el organismo para “achicar el déficit fiscal”.

Fernández tendrá la difícil tarea de pedirle más “esfuerzos” a millones de trabajadores que según un informe publicado por CIFRA, vieron caer sus salarios reales entre noviembre 2015 y 2020 en promedio 15,4%. Algunos llegaron a perder más del 23%, y esto es solo teniendo en cuenta al sector privado. Para los trabajadores del sector público, la caída en esos cinco años fue de más del 29%. En el olvido quedaron aquellas promesas sobre poner a la Argentina de pie y salir adelante.

Además, Fernández tendrá que rendir cuentas sobre la situación gravísima que están viviendo muchas mujeres. Lejos de la desafortunada frase sobre el “fin del patriarcado”, la cantidad de femicidios viene creciendo en el 2021. El Estado es responsable de esa realidad, porque nunca hubo una asignación presupuestaria para la Ley sobre Violencia de Género que permitiera concretar algunas de las mínimas medidas que, si bien no eliminarían la violencia sexista, podrían evitar gran parte de los crímenes que hoy lamentamos a diario.

Seguramente esté presente también en el discurso el debate alrededor del poder judicial, que volvió al centro de la escena después de la condena a Lázaro Báez de la semana pasada. También la discusión sobre el calendario electoral y la posibilidad de cambiar la fecha de las PASO.

Dos temas que son caballitos de batalla de una derecha opositora que mostró todo su esplendor este sábado poniendo bolsas mortuorias frente a la Casa Rosada con nombres de políticos y dirigentes oficialistas, hablando de los vacunatorios de privilegios, olvidándose de los propios escándalos en Jujuy y la Ciudad de Buenos Aires, donde se le entregaron las dosis a las prepagas para hacer un negocio.

Para responder a ese aprovechamiento cambiemita de la crisis del Gobierno, el presidente pidió a sus simpatizantes que no se movilicen a la puerta del Congreso para la asamblea legislativa. Trató de irresponsables a quienes salen a la calle, como una forma de marcarles la cancha.

Lo cierto es que, de uno y otro lado de la grieta, el interés no tiene que ver con lo que pasa en las calles sino con empezar a preparar lo que pase en las urnas. Mientras millones están pensando cómo llegar a fin de mes, cómo comprarle un par de zapatillas a sus hijos para la vuelta a clases, en las alturas la disputa ya es electoral.

El informe de CIFRA citado en esta nota cuenta que, mientras los salarios de los trabajadores se hundieron en todo este tiempo, los márgenes de ganancia de los empresarios se incrementaron muchísimo.

Por eso muchos laburantes se empiezan a cansar de los atropellos, se organizan y luchan por sus condiciones de vida. En los últimos días sorprendió la confluencia de distintas tomas y bloqueos en lugares de trabajo, medidas radicalizadas de sectores que no soportan más vivir como lo venían haciendo y se deciden a luchar para conquistar lo que les corresponde, en las calles. Ahí es donde está la verdadera grieta.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias