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Red Internacional

Primera línea.En Lomas de Zamora el Frente de Todos precariza y privatiza la salud

Sesión escandalosa en el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora avala la precarización de lxs trabajadorxs de salud pública.

Jueves 22 de julio | 14:20

En la octava sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora del día 14 de julio se dio una situación bien extraña, propia de los tigres y aflojes de la época electoral. El bloque de Juntos por el Cambio, partido reconocido por sus planes de ajuste y endeudamiento, presentó un proyecto para terminar con la precarización laboral en la secretaría de salud del municipio. A lo que el bloque oficialista del Frente de Todos, se opuso.

Veamos el contexto.

El concejal Jorge Villalba presentó un proyecto de resolución para exigirle al intendente Insaurralde que todos los trabajadores monotributistas y de planta temporaria pasen a formar parte de la planta permanente. Suena bien, ¿no?

Lo extraño es que Villalba no recordara que si hay trabajadores monotributistas en salud de Lomas de Zamora es precisamente porque Vidal, siendo gobernadora, lanzó el programa AMBA que destinaba dinero para refacciones edilicias y contratación por monotributo, es decir, precaria.

Pero eso no terminó ahí. El concejal Gerez, del Frente de Todos, argumentó por qué todo el bloque peronista iba a oponerse a la resolución: según él, el municipio viene haciendo muchas cosas por la salud pública lomense. Claro que no dijo cuáles. Y además, según Gerez, la forma de contratación se ajusta a la ley 14656.

Lo raro es que el concejal Gerez use como argumento una ley que lo contradice. Porque la ley provincial 14656 dice claramente que a todo trabajador municipal se le debe garantizar: estabilidad laboral, vacaciones pagas, aguinaldo, antigüedad, licencia, jubilación y la posibilidad de sindicalizarse. Claro que nada de eso está contemplado en la situación de los monotributistas.

En el art 45 la ley mencionada permite la condición de contratación de servicios, es decir, mantener trabajadores precarios. Aunque especifica que debe ser por tiempo determinado.

En Lomas de Zamora hay centenares de trabajadores en condición monotributista, que no gozan de ninguna de las ventajas de la estabilidad laboral y que tampoco tienen ajustes paritarios desde 2018. Son los trabajadores que sostienen con su esfuerzo cotidiano la salud de cientos de miles de trabajadores lomenses y de partidos aledaños.

Ni Juntos por el Cambio ni el Frente de Todos salen bien parados en una discusión seria sobre la salud pública.

Juntos por el Cambio no solo intentó una reforma laboral, concretó una reforma previsional y hundió al país en la peor deuda de su historia con el FMI. Específicamente en salud fue el impulsor de la Cobertura Universal de Salud, una apuesta a privatizar hospitales y centros de atención primaria en forma encubierta y un guiño a los laboratorios y empresas privadas de salud.

A su vez el peronismo, hoy Frente de Todos, no opuso ninguna resistencia al plan de Macri entre 2015 y 2019, sino que es el responsable de la destrucción progresiva del sistema de salud público. Recordemos que el menemismo adhirió al Plan Invertir en Salud, que permitió una lógica de mercado en el sistema público. A lo que siguió el Plan Federal de Salud de 2004 de Ginés González y Néstor Kirchner, que encaró la descentralización y obligó a que cada municipio buscara su forma de financiar la salud en su territorio, abriendo la puerta a negociados privados.

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El Plan Malvinas

Si algo puede envidiarle Juntos por el Cambio al peronismo es que estos últimos llevan adelante el mismo plan de ajuste y reforma laboral que quieren los macristas, pero no en bloque sino por sectores.

Así, por ejemplo, tenemos que el intendente y el secretario de salud de Lomas de Zamora pretenden convertir al Dispensario en un Hospital de Diagnóstico Inmediato, HDI. Esto significa que el municipio destina un lugar público para generar un recupero a través de la atención a pacientes de obras sociales, lo que en la práctica resulta en un déficit de atención a quien no tenga cobertura de prepaga o de obra social. Además este HDI será sostenido con trabajadores monotributistas.

Este es el modelo de trabajo precario que comenzó en el municipio de Malvinas Argentinas en 2011 y que CFK en ese momento llamó "la capital de la salud pública". Nos permitimos proponer otro concepto: mejor sería nombrarla "capital de la privatización encubierta y la precarización laboral". La vicepresidenta, creemos, estaría de acuerdo. De hecho, en un acto hace unas semanas junto al gobernador Kicillof, ella dijo que el plan de vacunación se sostiene con trabajadoras ad honorem. Gratis, digamos.

Una salida de la clase trabajadora

Del macrismo ya se ha dicho todo: vinieron a ajustar y a privatizar. Ahora el Frente de Todos, todo indica, viene a completar la tarea, de forma más solapada. Sigue pagando una deuda odiosa con el FMI mientras las condiciones de vida son cada vez peores. En salud, específicamente, avanza con estos planes precarizadores que no tienen nada que envidiarle al macrismo (preguntemos a quienes trabajan en el hospital Iriarte, en el Garrahan, a los "elefantes" de Neuquén cómo es la situación del sector. También imitemos su ejemplo de lucha y coordinación).

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El FdT colocó a supuestos sanitaristas al frente de los dos ministerios de salud más grandes: nacional y de la provincia de Buenos Aires. La experiencia de Ginés González a nivel nacional terminó en escándalo, por si faltaba agregar algo a la carrera de quien acusara de terroristas sanitarios a los trabajadores en lucha del Garrahan en 2005 y diera todas las ayudas posibles a los laboratorios privados durante su gestión. Y en el mismo conurbano varios municipios (Malvinas Argentinas, Tigre y ahora Lomas de Zamora) ensayan este plan privatizador que va contra los principios elementales del sanitarismo: no apunta a la prevención, sino a atender enfermedades ya declaradas. Es decir, no se apunta a evitar enfermedades con una política de prevención y eliminación de las causas que evite que las personas enfermen, sino a diagnosticar y vender tratamientos que, casi siempre, resultan carísimos para cualquier familia trabajadora.

A este estado de ataque a las familias trabajadoras se le debe oponer la centralización estatal de todo el sistema de salud bajo el control de las y los trabajadores y profesionales de la salud, en camino a la nacionalización. Además de la nacionalización sin pago de los laboratorios y las empresas de tecnología médica para garantizar la provisión de medicamentos y tratamientos gratuitos a quienes lo necesitan. Nuestra organización, la de los trabajadores y trabajadoras de la primera línea y la de toda la comunidad, es fundamental para conquistarlo, para arrancar de las manos del interés privado nuestra salud y la de nuestras familias y para impedir que este derecho elemental siga siendo la variable de ajuste de todos los gobiernos que, mientras tanto, destinan millones al fraudulento pago de la deuda con el FMI. Primero nuestras vidas.




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