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Red Internacional

Gerardo Morales no pudiera gobernar Jujuy sin la ayuda del peronismo. Desde los distintos sectores del justicialismo le permiten asegurar sus planes a la medida de los empresarios. Hace falta un paro y plan de lucha para abrir paso a la agenda de la clase trabajadora y dar una salida para que la crisis no la siga pagando el pueblo trabajador.

Miércoles 5 de octubre | 12:36

Si Gerardo Morales pudo avanzar con su proyecto de reforma constitucional ha sido gracias a la ayuda de todo el peronismo. Decimos de todo, porque no se trata de uno solo. Cada sector lo ayuda a su manera. Sea el sector encolumnado detrás del presidente del partido justicialista, Rubén Rivarola, o el que está por fuera expresado en distintos tipos de agrupamientos.

En el caso del PJ Rivarola para no quedar pegado a la reforma que no es bien vista por la población tuvo que armar una opereta. Envió al diputado Fernando Posadas a dar su voto positivo para que sea aprobado el proyecto de reforma en la Legislatura. Sin ese voto, el proyecto de Morales caía. Y acto seguido lo acusaron de “traidor”.

Dicen que rechazan la reforma de la Constitución, aunque de su partido salió el voto que necesitaba el gobierno. Eso no lo pueden borrar. Además, cada vez que hablan de la reforma, ratifican que apoyan varios puntos como el Colegio de la Magistratura, la prohibición del indulto, la creación de un órgano de control que reemplace al tribunal de cuentas, todas instituciones donde buscan cargos para acomodos. También dejan correr que con la reforma queda abierta la puerta para una re reelección del propio Morales.

El otro peronismo, el que cuestiona la sociedad de Rivarola con Morales, si bien se opuso en la legislatura a la reforma, no tiene un plan alternativo para que efectivamente ésta caiga. Plantean que se proponen conseguir 25 legisladores constituyentes (mayoría simple) para frenar la reforma desde adentro de la Legislatura. Esto ya de por sí es imposible, deberían sacar más del 50% de los votos. Pero detrás de esta afirmación lo que se oculta es que para llegar a ese número de legisladores, en todo caso, tendrán que buscar acuerdos con el PJ de Rivarola. También este espacio dice que hay que unir a todas y todos, legisladores que estuvieron dentro del PJ bajo la conducción de Rivarola (Martín Palmieri, Mariela Ferreyra) o directamente en el frente Cambia Jujuy de Morales (Débora Juárez Orieta, Alejandro Snopek) con dirigentes sociales, desde la izquierda a la derecha, o sea, ¿enfrentar a la derecha de Morales-Rivarola con más derecha?

Pero esta apuesta a unir a todos los espectros del peronismo ya existe y viene defraudando a amplios sectores de votantes al haber asumido aplicar el ajuste que exige el FMI. Nos referimos al Frente de Todos, donde están Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa. Este último un aliado de la primera hora de Gerardo Morales cuando llegó al gobierno en 2015 junto a Carlos Haquim. Desde el FdT coinciden con Morales, promocionado los negocios mineros y el saqueo del litio como se pudo ver nuevamente en la gira de los gobernadores del norte grande por Estados Unidos junto al ministro del interior Wado de Pedro.

Si realmente el peronismo quisiera rechazar la reforma pasaría del discurso a poner en movimiento la fuerza social de la clase trabajadora y de las organizaciones sociales desde los sindicatos y barrios donde tienen responsabilidad de dirección. Contra los allanamientos a las organizaciones sociales, la movilización de más de 10.000 personas sirvió para ponerle un freno a Morales. También con las movilizaciones contra el tarifazo de Ejesa donde el gobierno acuso recibo. Si esa fuerza junto a los ocupados salieran a las calles con un paro provincial contra la reforma, ¿Cuánto puede durar el plan de Morales?

Nuestra perspectiva es que los sindicatos y organizaciones sociales rechacen con el paro y la movilización la reforma de Morales. Si esto no sucede es porque los gremios y gran parte de las organizaciones sociales están en manos de direcciones peronistas que vienen dejando al gobierno imponer paritarias de miseria y un ajuste permanente. Por eso, nuestra exigencia a las direcciones gremiales y sociales es por el paro y plan de lucha para que caiga la reforma que viene a reforzar la persecución contra todo tipo de protesta, darle más garantías de negocios a las multinacionles que saquean el litio o a los ingenios azucareros, y deja abierta la re reelección de Morales. Es la fuerza de la clase trabajadora la única que puede frenar a Morales y Rivarola, abriendo paso a pelear una salida alternativa para que la crisis no la siga pagando el pueblo trabajador. Jujuy es una provincia rica, con trabajadores pobres. Se trata de desafiar y dar vuelta este esquema armado a la medida de los poderosos. 


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