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Red Internacional

Ayer circuló por redes sociales la imagen de un pin que reparte la conducción de Amsafe con la leyenda: “Yo me vacuné”. Es un “regalo” para quienes recibieron la segunda dosis, un intento de mostrar como un logro algo que el gobierno prometió hace meses. Las penas son de nosotros, las vacunas son ajenas.

Viernes 7 de mayo | Edición del día

Los docentes titulares de Santa Fe comenzaron a ser convocados para recibir la segunda dosis de la vacuna Sinopharm. Como sucedió con la aplicación de la primera dosis en los centros vacunatorios se veía deambular a miembros de la conducción provincial luciendo las pecheras del gremio, un intento de arrogarse el triunfo (?) de que llegaron vacunas para trabajadores de la educación. Para esta segunda etapa se “profesionalizaron”, ahora reparten merchandising.

Las cifran de muertos y contagiados establecen nuevos records casi todos los días. El país está en los primeros puestos de rankings que nadie quiere liderar. El oxígeno y los sedantes escasean mientras sus fabricantes especulan con el precio. El presupuesto 2021 sufrió un recorte en salud cuando era de público conocimiento que había que prepararse para la segunda ola. Pero el plan económico al único que intenta conformar es al FMI.

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La vacuna AstraZeneca se fabrica por millones en la planta de la localidad de Garín en provincia de Buenos Aires, propiedad del magnate Hugo Sigman. Argentina ya pagó hace meses el 60 por ciento de 20 millones de dosis, sin embargo, no recibió ni una. Las penas son de nosotros, las vacunas son ajenas. El Frente de Izquierda presentó un proyecto para declarar de utilidad pública esa empresa y todo laboratorio con capacidad de producir y envasar. La respuesta del gobierno fue tildar de utópica la medida. El siguiente twit grafica de manera muy clara el debate actual.

Los datos

En el país 11 millones de personas recibieron la primera dosis y solo 1.265.305 la segunda, menos del 2 por ciento de la población. En esa franja se ubican varios docentes y en pocos días más serán convocados otros, entre ellos quien escribe esta nota. Asistiría con mucha vergüenza e indignación lucir un pin de que me aplicaron la segunda dosis mientras mi papá que tiene casi 60 y problemas de presión no tiene ni una, o mi vieja que también con algunos achaques de la vida no fue convocada aún. Pero también por los millones de adultos mayores que recibirán la segunda dosis mucho después que docentes que no superamos los 40 y no tenemos problemas de salud.

Más aún, en conferencia de prensa Perotti afirmó que el 98 por ciento de la docencia de Santa Fe recibió la primera dosis cuando un relevamiento de Amsafe Rosario concluyó que 3000 docentes no la habían recibido, la mayoría de ellos reemplazantes que vienen sosteniendo la presencialidad en la mayoría de las escuelas. Perotti va a necesitar clases especiales para aprender a no engañar. ¿Podrá lograrlo? Tal vez necesite reforzar asistiendo sábado, feriados o en vacaciones.

La conducción provincial, que no es otra que Sonia Alesso, también conducción nacional de Ctera quiere mostrar como un logro la vacunación, pero en Mendoza solo el 25 por ciento recibió la primera dosis, en CABA el 14 por ciento y en provincia de Buenos Aires el 53 por ciento. Pero el número nacional es lo que más preocupa: solo el 39 por ciento recibió la primera dosis.

Sonia Alesso quiere mostrar como un éxito algo que es un rotundo fracaso. Los datos están allí para atestiguarlo. Y ya no estamos hablando de pérdida de poder adquisitivo, sino de vidas humanas. De la enorme cantidad de docentes porteños y de Jujuy muertos, de Hernán Riquelme, el docente de San Lorenzo y de Ramona Robles, docente de Avellaneda.

Para revertir esta situación es necesario organizarse y salir a luchar, el ejemplo del pueblo colombiano es el camino a seguir para pelear por nuestras vidas, por nuestros derechos más elementales. Para ello hay que recuperar los sindicatos y transformarlos en herramientas de lucha, democráticas e independientes de todos los gobiernos.

Para ello, es urgente que aquellos que supimos recuperar salgan de la rutina, que hagan efectiva la coordinación y no le den la espalda a los sectores que más sufren pero también más luchan y se organizan como las familias de Magaldi o les jóvenes de Hey Latam que hace pocas semanas impulsaron el primer Encuentro de Coordinación de las Luchas. Nuestra Amsafe Recuperada estuvo ausente. No estamos en momentos donde podamos darnos el lujo de llevarnos “materias” como esta. La educación no es una isla y cada organización recuperada tampoco. Es esta la hora que nos toca.




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